Por Patrick Fort (AFP)
El cambio climático podría cobrarse la vida de millones de personas dentro de 20 años, puesto que favorecerá la desnutrición y las enfermedades, estimaron expertos reunidos en Libreville para una conferencia interministerial sobre la salud y el medio ambiente en África.
"Hipócrates ya decía que para estudiar la medicina hacía falta estudiar el clima. El cambio climático tendrá efectos directos e indirectos sobre la salud de la gente. Directos sobre los desastres, las inundaciones, las sequías, pero también indirectos sobre las enfermedades", advierte la médica española María Neira, directora del departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Desde mediados de 1970 hasta ahora, el calentamiento planetario "ha sido responsable de unas 150.000 muertes suplementarias al año. Afecta de forma aplastante a las poblaciones más pobres", destaca el investigador Diarmid Campbell-Lendrum, especialista en la OMS.
Según las estimaciones, la cifra de muertos aumentará, asegura este experto, tras afirmar que por el momento sólo se trata de "la punta del iceberg". A este ritmo, el número de fallecidos por causas directamente vinculadas con el cambio climático se cifrará en millones "dentro de veinte años", alerta.
El paludismo, que deja un millón de muertos anuales y afecta a varios millones de personas, progresará. Además, con el aumento del mercurio y la mayor frecuencia de las inundaciones, la malaria aparece en las regiones o en altitudes que hasta ahora se habían mantenido a salvo. También inquietan las enfermedades diarreicas, para las que la temperatura desempeña un papel crucial.
"Uno de nuestros mayores problemas es la malnutrición. Mata a unas 3,5 millones de personas al año. (Con el cambio climático), la producción alimentaria aumentará ligeramente en los países ricos pero bajará en torno al Ecuador. Los que tengan más necesidad tendrán menos", indica Campbell-Lendrum.
Por eso, Banon Siaka, un ingeniero de Burkina Faso, afirma que el desafío es cómo desarrollarse y contaminar menos.