Política: POLI-07 Modificarán la tablita de Machinea

La administración de Cristina Kirchner corregirá las distorsiones de la "tablita de Machinea", un reclamo que reavivó esta semana la CGT, lo que implicará que los sueldos medios y altos paguen menos impuestos a las ganancias.

El proyecto, según informa el diario Clarín, estará contenido en el proyecto de presupuesto 2009 que el gobierno enviará al Congreso Nacional antes de fin de año. Según revela el matutino porteño, para los ingresos más altos se aumentará la alícuota del 35 al 37 %, un porcentaje bajo si tenemos en cuenta que la tasa en Chile o Francia es del 40 %, en los Países Bajos del 42 % y en España del 43 %.

De esta manera, el gobierno buscará mantener el "principio de progresividad" del Impuesto a las Ganancias, eliminando las distorsiones que hacían que, en muchos casos, un trabajador no recibiera un aumento porque terminaba siendo retenido para el pago de este impuesto.

Según Clarín, los cambios arrancan a partir de los que tienen ingresos, después de los descuentos previsionales y de obra social, superiores a $ 7.000 por mes o $ 91.000 anuales, que es donde empieza a operar la tablita. En esa situación, según el gobierno, habría unos 163.000 asalariados. La mayoría entre $ 7.000 y $ 10.000 mensuales.

En lugar de que a partir de esas cifras se reduzca en forma brusca el mínimo no imponible, esa reducción será suave y progresiva. Así, por ejemplo, quien gana $ 91.000 anuales, hoy pagaría $ 2.132 de Ganancias. Pero si pasa a ganar $ 92.000, el impuesto sube a $ 10.157 anuales. Con el cambio, a partir del año próximo, el de $ 91.000 seguirá pagando $ 2.132 pero el de $ 92.000 pagará $ 2.438 anuales.

Otro cambio que hará el gobierno tiene que ver con las altas rentas. Hoy los que ganan más de $ 120.000 anuales, pagan un monto fijo más una tasa del 35% sobre el excedente de esa cifra. Con el cambio, se crea una nueva escala y los que ganen más de $ 240.000, pagarán una suma fija de $ 70.500 más un 37 % sobre el excedente de $ 240.000.

En el caso de la distribución de los dividendos, como la empresa está alcanzada con el 35%, las personas tributarán el 2% de diferencia. Así, las utilidades distribuidas quedan alcanzadas con la tasa del 37%.