Los concejales Jorge Henn y Carlos Suárez -Frente Progresista Cívico y Social- presentaron al cuerpo un proyecto en el que solicitan al Ejecutivo Municipal, que a través de la Secretaría de Planeamiento Urbano, informe al Concejo sobre los criterios y las políticas tendientes a reglamentar la construcción de edificios en altura, dentro del ejido municipal de Santa Fe.
En su articulado la propuesta indica que se deberá identificar, por medios gráficos y textuales, "tanto las zonas como los corredores urbanos donde será factible su autorización, indicando también, niveles y alturas edificables máximas entre otros condicionantes que puedan resultar convenientes para el mejor control de las densidades edilicias del municipio".
Para fundamentar su pedido, los ediles Henn y Suárez expresaron que el tema de los edificios de altura es uno de los que más preocupa actualmente, ya que en las ciudades se experimenta un fuerte incremento de la actividad de la construcción. Además explicaron que "Santa Fe, no está al margen de esta realidad. Es evidente la transformación del paisaje urbano provocada por la acelerada construcción de edificios en altura durante los últimos seis años".
Si bien los ediles reconocen que la proliferación de los emprendimientos inmobiliarios son una forma de crecimiento económico y que eso se traduce en la proliferación de oportunidades de trabajo para muchas personas, no dejan de reconocer las implicancias que de un día para el otro broten torres de cemento en barrios donde predominan alturas medias o bajas. "Resulta preocupante para aquellos que se ven afectados directamente por la sorpresiva aparición de inmuebles que impiden la entrada de los rayos del sol, violan la intimidad vecina, además de provocar un impactante incremento en la demanda de servicios, infraestructura, estacionamiento vehicular y equipamiento urbano en general".
A esto debe sumarse que la reglamentación vigente en materia de zonificación y edificación, "además de no haber sido actualizada desde hace varios años, sus eventuales modificaciones parciales no han respondido a ningún plan integral sino a requerimientos aislados", expresaron los ediles.
Si bien la presentación de Henn y Suárez está dirigida a las edificaciones altas, señalaron que su preocupación es "la totalidad del tejido urbano municipal que se transforma sin criterios serios y sin responder a estrategias o políticas claras". Señalaron además que "deberían estar articuladas en una reglamentación, cuya finalidad no debe ser la de restringir por restringir, sino la de encauzar el desarrollo armónico de la ciudad".
En ese sentido, valoraron como positivo que estos temas estén incluidos en la agenda del nuevo Plan Urbano impulsado desde el municipio.
"Consideramos urgente que la Municipalidad dé a conocer las políticas urbanas pertinentes para el condicionamiento en la construcción, indicando textual y gráficamente tanto las zonas como los corredores donde es factible su autorización y el porqué de dichas disposiciones, que deberán por otro lado, ser compatibles con los lineamientos del Plan Urbano Santa Fe Ciudad, recientemente publicados", finalizaron los ediles.
El concejal Carlos Suárez, del Frente Progresista Cívico y Social, elevó al Concejo una propuesta, por la que pretende prohibir la posibilidad de habilitar en el ejido municipal instalaciones destinadas a realizar carreras de perros o canódromos.
"Ante la existencia en determinados ámbitos legislativos provinciales, de iniciativas que por lo menos nosotros, consideramos retrógradas, es que proponemos que en la ciudad de Santa Fe se prohíba la instalación de canódromos; prohibición, que por otro lado está en consonancia con la ordenanza 10.884 de 2002, por la cual se prohíben espectáculos circenses o similares que cuenten entre sus números artísticos con alguno en el que fueren protagonistas animales", manifestó el edil.
Además, el concejal señaló que "es facultad indelegable del municipio y de este Concejo, velar por el bienestar de los animales; en ese sentido creemos que no se puede desde el Estado municipal habilitar ámbitos de distracción, sean lúdicos o no, en los cuales los ejes centrales estén puestos en el esfuerzo y muchas veces maltratos de animales".
"Sabemos que existen circunstancias similares, por ejemplo, los hipódromos, cuestión que entendemos debe ser tratada de igual forma. No desconocemos el arraigo de esas costumbres, pero que no por ello las convierten en buenas; creemos que se debe avanzar en prohibiciones como la expresada", concluyó Suárez.
Esta mañana, en segundo lugar luego de Marta Fassino, declaró en Tribunales el concejal Jorge Henn, como ex integrante de la comisión investigadora de la inundación 2007.
Luego de entrevistarse con el juez José Luis Giavedoni, Henn dijo a este medio estar muy satisfecho, porque se encontró con un tribunal dispuesto a investigar y porque las citaciones significan revalorizar el trabajo de la comisión.
Al igual que su antecesora, el interrogatorio apuntó al modo de desempeño de la comisión y a su conformación.
"Los planteos giraron en torno de cuestiones relacionadas con el plan de contingencia teóricamente diagramado para enfrentar una catástrofe en la ciudad; me preguntaron si lo conocía y sobre el estado de las bombas en aquel momento", indicó Henn.
También manifestó que el magistrado prestó puntual interés en denuncias o imputaciones de delitos hechas por personas que declararon antes que los integrantes de la comisión. "Hubo personas que hablaron de robo de combustible, otros que en su momento advirtieron sobre el mal funcionamiento de las bombas; también escuchamos la grabación que fue pública en su momento de un funcionario que le ordenaba a un empleado municipal que no dijera nada, que había bombas que no funcionaban", señaló Henn, como uno de los tópicos destacados del encuentro.
"Queda claro que las citaciones no implican un ensañamiento con ningún funcionario, sino que por encima del interés privado está el público", aclaró el concejal.