|
Luis Jaime Cisneros (AFP) Una historieta aborda por primera vez el conflicto interno en Perú, en una de las raras ocasiones en América Latina en que ese género literario incursiona en hechos reales para agitar las conciencias sobre una guerra que ubicó al país con el mayor número de desaparecidos en la región. "Rupay, historias gráficas de la violencia en el Perú 1980-1984" recrea los primeros cuatro de los 20 años del conflicto iniciado por la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso que dejó entre 13.000 a 15.000 desaparecidos, según cifras de organizaciones humanitarias. El libro aparece en momentos en que el ultraconservador cardenal Juan Luis Cipriani y la cúpula militar defienden el desempeño de las Fuerzas Armadas de las críticas de violación sistemática de los derechos humanos en ese período. "Estas historietas quieren contribuir a la memoria histórica para que no se olvide la barbarie que afectó y enfrentó a los más pobres en Perú", señalan los autores Luis Rossell, Alfredo Villar y Jesús Cossio. El libro denuncia que la clase política peruana, incluso quienes "se alzaron en armas", quieren "expulsar de la memoria la tragedia que vivió el país". "Quieren olvidar porque saben que son también responsables políticos o penales de que el conflicto haya llegado a los niveles de barbarie a los cuales llegó", resaltan. Según los autores, la historieta es "la crónica de una tragedia, de un conflicto que tuvo un carácter racista y clasista tanto como la profunda indiferencia y desprecio de las élites por lo que sucedía en los años de la violencia". "Arder, quemar": ese es el significado en español de "Rupay", voz quechua, -el idioma de los incas, que hoy habla una minoría de peruanos en los Andes- con que se recuerda la estela de fuego que arrasó con poblaciones humildes. El libro utiliza como una de sus fuentes al informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, que investigó la violencia política en Perú y en 2003 estableció en casi 70.000 las víctimas, entre muertos y desaparecidos. Los autores tomaron como una referencia a la célebre "Maus, historias de un superviviente", del estadounidense Art Spiegelman, que trata en forma autobiográfica la vida de su familia desde la época de la Alemania nazi. La historieta peruana intercala fotos y dibujos, como en su momento hicieron los franceses Emmanuel Guibert y Frédéric Lemercier en "El fotógrafo", historia donde recrean los avatares en Afganistán de la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras. La recreación peruana se inscribe también en la línea de comics sobre un evento real, como en 2006 hicieron en Estados Unidos Sid Jacobson y Ernie Colon con el informe de la comisión oficial sobre los atentados del 11 de setiembre. La guerra en la ex Yugoslavia y el conflicto en Palestina, del también estadounidense Joe Sacco, son además parte de este universo de historietas sobre conflictos actuales que recurren a la historieta como medio de expresión. |