Tras el reciente accidente aéreo en el cual murieron más de 150 pasajeros en España, aquellas personas con tendencia a desarrollar trastornos de ansiedad, especialmente la aerofobia o el miedo a volar en avión, se ven directamente afectadas. Por otra parte, quienes vienen recuperándose en medio de un escenario mundial convulsionado, sufren recaídas debido a estas últimas y lamentables noticias.
La situación aún empeora si se tiene en cuenta que los pasajeros asocian el modelo del avión accidentado, un MD82, con un modelo viejo propenso a los accidentes que, en la Argentina, es uno de los más utilizados por las principales aerolíneas.
Ante esta situación, ¿qué les queda a los pasajeros? La licenciada Gabriela Martínez Castro, especialista en Trastornos de Ansiedad y directora del Centro de Estudios Especializado en Trastornos de Ansiedad (Ceeta), asegura que "en el caso de personas que tienen predisposición a sufrir trastornos de ansiedad, una tragedia aérea podría llegar a desencadenar algún tipo de temor que a su vez provoque una crisis de pánico".
"Pueden suceder dos cosas -precisó-, por un lado desencadenarse la aerofobia, que es el temor de que a la aeronave le suceda algo. Y también podría suceder que la ansiedad, por una tragedia de esta magnitud, sobrepase los límites normales y provoque una crisis de pánico. Cuando ésta se repite más de una vez ya estamos hablando de un trastorno de pánico, que requiere de tratamiento urgente porque es una enfermedad incapacitante", explicó Martínez Castro.
La especialista, desde su centro en la ciudad bonaerense de Pilar, definió a la aerofobia o miedo a volar "como un temor intenso a volar en avión. Según el nivel de intensidad del mismo, podría impedir que el individuo vuele o lo haga a un costo muy alto", agregó. Al tiempo de definir los síntomas, Gabriela los enumera como "malestar psicológico (ansiedad) y físico (como taquicardia, sudoración, sensación de falta de aire y desesperación por querer bajar del avión)".
La aerofobia, entonces, se refiere al miedo a volar, y está considerado como uno de los tantos trastornos de ansiedad existentes. Puede tener varias causas:
Entre los trastornos de ansiedad hay varios tipos; algunos de ellos son: ataques de pánico; trastorno obsesivo compulsivo; fobia específica, stress post traumático; trastorno por ansiedad generalizada y trastorno por ansiedad social. Cada uno con sus características particulares, síntomas y efectos.
La mayoría presenta síntomas físicos, mientras que algunos también tienen causas relacionadas con la carga genética de la persona, o bien su aparición está directamente relacionada con un contexto social, familiar o laboral que lo propicia, como ser mucho estrés, nerviosismo, inseguridad, presión, miedos, entre otros.
Más información: Centro de Estudios Especializados En Trastornos de Ansiedad (Ceeta) - Edificio Concord-Sector los Almendros-piso segundo Oficina 202. Km 50 de la ruta Panamericana ramal Pilar, teléfono: 02322-667175, www.ceeta.com.ar.
TIPS QUE AYUDAN
He aquí algunos tips para aquellas personas que no reciben tratamiento actual para superar el miedo a volar y deben viajar de igual modo (debido a razones de tipo laboral, familiar, salud, etc.):
En países como España y Reino Unido en Europa; en Estados Unidos, Brasil, México y Perú entre otros, en América, la Terapia Cognitiva-Conductual ocupa un lugar de relevancia dentro de la Psicología. En la Argentina, debido al dominante e histórico desarrollo de la teoría psicoanalítica, ha visto demorado su reconocimiento. Pero a raíz de la necesidad de obtener respuestas concretas en tiempos no muy prolongados, y de los excelentes resultados que ofrece, muy superiores a otros enfoques, en particular para la recuperación de los Trastornos de Ansiedad, la Terapia Cognitivo-Conductual viene ganando su lugar de modo pausado pero seguro.
Esta terapia está aconsejada para tratamientos de trastornos de ansiedad, cuando se hace necesario con la indicación de fármacos anti-ansiosos: resulta el método de elección por su eficacia y rapidez en la obtención de resultados positivos.
La TCC está dirigida a identificar y cambiar las ideas erróneas o pensamientos automáticos (aspectos cognitivos) y las conductas no deseadas, limitadas o condicionadas por la ansiedad o el temor (aspectos conductuales) que contribuyen a generar síntomas y circunstancias propicias para el desarrollo y mantenimiento de los trastornos de ansiedad.