Nosotros: NOS-03
SOCIEDAD
Crece el miedo a volar
La aerofobia gana adeptos. Los accidentes aéreos con un saldo importante de pasajeros fallecidos, como el ocurrido hace pocos días en el aeropuerto madrileño de Barajas, generan inseguridad a los usuarios del servicio de transporte por avión en todo el mundo. Abordar una nave llega a causar delicados trastornos a algunas personas que sufren de aerofobia: miedo a volar. textos de revista Nosotros. fuente: agencia quasarcomunicacion.

Tras el reciente accidente aéreo en el cual murieron más de 150 pasajeros en España, aquellas personas con tendencia a desarrollar trastornos de ansiedad, especialmente la aerofobia o el miedo a volar en avión, se ven directamente afectadas. Por otra parte, quienes vienen recuperándose en medio de un escenario mundial convulsionado, sufren recaídas debido a estas últimas y lamentables noticias.

La situación aún empeora si se tiene en cuenta que los pasajeros asocian el modelo del avión accidentado, un MD82, con un modelo viejo propenso a los accidentes que, en la Argentina, es uno de los más utilizados por las principales aerolíneas.

Ante esta situación, ¿qué les queda a los pasajeros? La licenciada Gabriela Martínez Castro, especialista en Trastornos de Ansiedad y directora del Centro de Estudios Especializado en Trastornos de Ansiedad (Ceeta), asegura que "en el caso de personas que tienen predisposición a sufrir trastornos de ansiedad, una tragedia aérea podría llegar a desencadenar algún tipo de temor que a su vez provoque una crisis de pánico".

"Pueden suceder dos cosas -precisó-, por un lado desencadenarse la aerofobia, que es el temor de que a la aeronave le suceda algo. Y también podría suceder que la ansiedad, por una tragedia de esta magnitud, sobrepase los límites normales y provoque una crisis de pánico. Cuando ésta se repite más de una vez ya estamos hablando de un trastorno de pánico, que requiere de tratamiento urgente porque es una enfermedad incapacitante", explicó Martínez Castro.

La especialista, desde su centro en la ciudad bonaerense de Pilar, definió a la aerofobia o miedo a volar "como un temor intenso a volar en avión. Según el nivel de intensidad del mismo, podría impedir que el individuo vuele o lo haga a un costo muy alto", agregó. Al tiempo de definir los síntomas, Gabriela los enumera como "malestar psicológico (ansiedad) y físico (como taquicardia, sudoración, sensación de falta de aire y desesperación por querer bajar del avión)".

Acerca de la aerofobia

La aerofobia, entonces, se refiere al miedo a volar, y está considerado como uno de los tantos trastornos de ansiedad existentes. Puede tener varias causas:

•1. Haber pasado por una experiencia traumática directa y/o haber escuchado el relato (o imagen visual) de una mala experiencia de otra persona. •2. Si el individuo padece de claustrofobia, es casi con seguridad que desarrollará aerofobia, dadas las características de encierro que se susciten dentro de la aeronave, y la imposibilidad de escapar durante el vuelo. •3. Si la persona padece algún trastorno de ansiedad -como trastorno de pánico-, es posible que evite abordar una aeronave por temor a padecer una crisis de pánico y no poder escapar. •4. Por último, si el individuo padece de otro trastorno de ansiedad llamado trastorno por ansiedad generalizada -que consiste en una preocupación excesiva por situaciones cotidianas de la vida y la anticipación catastrófica por eventos futuros- seguramente tendrá altos niveles de temor a viajar en avión con miedo a la caída del mismo, entre otras posibles consecuencias imaginadas.Si bien no es malo sentirse ansioso, ya que como aclara la terapeuta Gabriela Martínez Castro, "todos tenemos ansiedad, porque es algo corriente en los seres humanos", la misma debe moverse dentro de determinados parámetros para que sea benévola, pero "cuando supera límites normales la ansiedad comienza a ser un problema, porque produce un deterioro en la calidad de vida de la persona, y es ahí cuando estamos frente a un trastorno", completa la licenciada en Psicología Gabriela Martínez Castro.Lo cierto es que estos trastornos son una patología en creciente aumento y sus pacientes, si bien se recuperan, cargan con el trastorno toda su vida, ya que son crónicos.

Los diversos tipos

Entre los trastornos de ansiedad hay varios tipos; algunos de ellos son: ataques de pánico; trastorno obsesivo compulsivo; fobia específica, stress post traumático; trastorno por ansiedad generalizada y trastorno por ansiedad social. Cada uno con sus características particulares, síntomas y efectos.

La mayoría presenta síntomas físicos, mientras que algunos también tienen causas relacionadas con la carga genética de la persona, o bien su aparición está directamente relacionada con un contexto social, familiar o laboral que lo propicia, como ser mucho estrés, nerviosismo, inseguridad, presión, miedos, entre otros.

Más información: Centro de Estudios Especializados En Trastornos de Ansiedad (Ceeta) - Edificio Concord-Sector los Almendros-piso segundo Oficina 202. Km 50 de la ruta Panamericana ramal Pilar, teléfono: 02322-667175, www.ceeta.com.ar.

Prepararse para despegar

TIPS QUE AYUDAN

He aquí algunos tips para aquellas personas que no reciben tratamiento actual para superar el miedo a volar y deben viajar de igual modo (debido a razones de tipo laboral, familiar, salud, etc.):

•Prepare el equipaje con tiempo, para evitar estresarse. •Procure descansar adecuadamente antes del viaje. •Es aconsejable ingerir pequeñas y frecuentes colaciones de hidratos de carbono hasta tres horas antes del vuelo, dado que disminuyen el nivel de ansiedad (pizza, arroz, dulces, etc.). •Evite mirar a través de la ventanilla. Esto podría aumentar la ansiedad. •Evite el alcohol y grandes cantidades de comida durante el vuelo. •Camine cada tanto tiempo por el avión, para prevenir el "síndrome de la clase turista" (trombosis de los miembros inferiores). •Trate de elegir la fila de emergencia para sentarse, dado que es la más amplia y la más cómoda. •Ante posibles turbulencias, coloque la almohada o una frazada doblada sobre el abdomen, y ajuste fuertemente su cinturón de seguridad, ésto disminuirá la desagradable sensación de los movimientos gravitatorios y antigravitatorios. •Recuerde que la turbulencia no conlleva peligro alguno. •Vaya al baño antes de abordar. •Quítese lentes de contacto y utilice lágrimas artificiales. •Procure escuchar música relajante a través de los canales de audio de la nave. •Lleve consigo elementos distractores, como: libros, revistas, fotos, crucigramas, manualidades, etc. •Use ropa cómoda y holgada, evitando utilizar tacones altos. •Tome abundante líquido durante el vuelo: un vaso de agua por cada hora de vuelo, así se favorece la dilución de la adrenalina más rápidamente. •Recuerde que los accidentes a aéreos no son siempre catastróficos, puede provocarse un aterrizaje forzoso sin consecuencias negativas para los pasajeros. •Tenga en cuenta que los recursos de seguridad y salvamento en el avión, son numerosos. •Es aconsejable someterse a un tratamiento específico de aerofobia, para superar definitivamente el temor y así prescindir de toda medicación. •El tratamiento sólo tiene una duración de ocho sesiones, y se lleva a cabo con un psicólogo, un piloto y un psiquiatra especialista.

Cognitiva-Conductual

En países como España y Reino Unido en Europa; en Estados Unidos, Brasil, México y Perú entre otros, en América, la Terapia Cognitiva-Conductual ocupa un lugar de relevancia dentro de la Psicología. En la Argentina, debido al dominante e histórico desarrollo de la teoría psicoanalítica, ha visto demorado su reconocimiento. Pero a raíz de la necesidad de obtener respuestas concretas en tiempos no muy prolongados, y de los excelentes resultados que ofrece, muy superiores a otros enfoques, en particular para la recuperación de los Trastornos de Ansiedad, la Terapia Cognitivo-Conductual viene ganando su lugar de modo pausado pero seguro.

Cómo tratar la ansiedad

Esta terapia está aconsejada para tratamientos de trastornos de ansiedad, cuando se hace necesario con la indicación de fármacos anti-ansiosos: resulta el método de elección por su eficacia y rapidez en la obtención de resultados positivos.

La TCC está dirigida a identificar y cambiar las ideas erróneas o pensamientos automáticos (aspectos cognitivos) y las conductas no deseadas, limitadas o condicionadas por la ansiedad o el temor (aspectos conductuales) que contribuyen a generar síntomas y circunstancias propicias para el desarrollo y mantenimiento de los trastornos de ansiedad.