Opinión: OPIN-04
Al margen de la crónica
El sueño del estacionamiento propio

Las autoridades legislativas provinciales han resuelto que la ciudadanía controle el presentismo de los 69 legisladores y lo podrá hacer desde la vereda misma de General López o bien desde Urquiza o 4 de Enero. Para ello han tomado la transparente decisión de cerrar a la ciudadanía los espacios de estacionamiento en Plaza Italia y reservarlos en exclusiva para diputados, senadores, autoridades políticas de ambas cámaras y algunos empleados jerarquizados del Legislativo.

Barreras manuales y la contratación de dos nuevos agentes para emplazarlos sobre Urquiza y 4 de Enero, más una empresa que se encargó de pintar en blanco el hormigón para marcar las dársenas y colocarle letra y número que identifica a cada usuario es todo el gasto que se reparten las dos cámaras.

En el Senado buscan al responsable de la decisión mientras que en Diputados aducen que era un reclamo cada vez más exigente de los legisladores cansados de tener que disputar con empleados y vecinos de la zona un lugar para estacionar sus vehículos. "Lo tienen los demás poderes, por qué no nosotros" afirman.

En parte los legisladores tienen razón. La playa de la plaza Italia se había transformado los jueves en un lavadero de autos. Claro, los lavadores no asistían el resto de los días porque la playa estaba poco ocupada. Esta semana ya no aparecieron en esa función.

En días más, la prensa dará a conocer la identificación correspondiente de cada dársena y su respectivo legislador y el ciudadano santafesino podrá hacer el control sobre aquél que le interese por simpatía o antipatía política. Por ahora, parece lejano aquel compromiso de devolver el verde a ese espacio transformado en cemento puro por algún urbanista del siglo pasado.

Años atrás, otras autoridades legislativas intentaron limitar el ingreso a la playa pero la opinión pública les hizo entender que era un privilegio propio de otros tiempos. Los tiempos ahora parecen haber cambiando y los legisladores tienen playa propia, con dársena particular en un espacio público.

ro