Opinión: OPIN-08 Ataque a la Justicia y a Santa Fe

Señores directores: En relación con la nota publicada en la página 11 del 3 de setiembre ppdo., titulada "Cuenca y Superti se enojaron con el procurador de la Corte", felicito vivamente al señor procurador, Dr. Agustín Bassó, por su acción clara y valiente en defensa de las garantías constitucionales y del cumplimiento de sus deberes como magistrado judicial. No me extraña porque reconozco en él una trayectoria en la Justicia de toda una vida.

Resulta escandaloso, intolerable y agraviante al sistema republicano, a la división de los poderes y a la supremacía de los derechos de los judiciables, este ataque grosero del ministro Superti y otros funcionarios que trabajan para el gobernador Binner, y que ponen los intereses del Partido Socialista por encima del interés sagrado de nuestra provincia y de nuestras instituciones.

Ruego a Dios que dé mucha fuerza al señor procurador, porque ha dejado al desnudo una más de las mentiras publicitarias del oficialismo y sufrirá los ataques de su formidable aparato propagandístico y el del "clientelismo ilustrado" que lo sostiene. Confío en que el Dr. Erbetta miembro de la Corte que se comprometió públicamente con este tema-, los demás integrantes de la Corte Suprema, el Colegio de Abogados, el Poder Legislativo, y otras entidades, alcen su voz para condenar esta insólita agresión contra la Justicia. La vicegobernadora, que ha logrado una imagen con los derechos humanos, también debería condenar el abuso de la gobernación sobre personas detenidas en condiciones infrahumanas.

Como docente sensible al respeto de las leyes, y como santafesina orgullosa de la larga tradición jurídica de nuestra ciudad, creo que esta afrenta del ministro rosarino es también una advertencia para los ciudadanos de esta histórica capital que no nos sometamos a los designios del funcionariado rosarino que nos gobierna.

María Celia Costa de Galli Pujato.

Vecina de la ciudad de Santa Fe.

Educación e inseguridad

Señores directores: Es normal que cuando se analiza la problemática de una parte de la inseguridad, lo asociemos a la pobreza, a la falta de trabajo, a la falta de educación escolar. Lo cierto es que tenemos una escalada de violencia y por consiguiente de inseguridad. Vale el tema para analizar cómo se encara desde la administración política el control de la violencia y de la inseguridad social, y por ello leemos que se inscriben personas para ingresar como agentes de policía y también se informa que ingresará una partida de 800 agentes, y meses después se incorporarán 600 agentes.

Este es el tema para analizar: si queremos mejorar la seguridad y la violencia social en que vivimos, la noticia debería ser que cada seis meses se nombran 600 maestros y entonces empezaríamos a desandar el camino para encontrar una posible solución a los problemas que nos aquejan.

Las fuerzas policiales son necesarias, pero para que éstas no crezcan, deberíamos tener más maestros. El docente que representa a la educación escolar es el reaseguro para la seguridad social.

Será factible implementar la fórmula: + maestros, - policías = + seguridad.

Juan José Sagardía.

Ciudad.