Exequiel Kay
La comuna de Saladero Cabal comienza a proyectar un crecimiento urbano de la localidad, no sin las exigencias propias del distrito, bordeado por el río San Javier y la Ruta Provincial Nº 1 en estrecho margen. En ese contexto, se construyen cuatro viviendas bajo la modalidad Lotes Propios, con fondos provinciales.
Al mismo tiempo, la administración que conduce Armando Pereyra ejecuta tres viviendas más económicas con fondos propios, modalidad inusual para los tiempos que corren. "Esto nos hace bien, permite que nuestra administración promueva aquello que no pueden alcanzar las familias que no tienen un recibo de sueldo para adherir a un plan provincial", destacó el mandatario.
"La demanda habitacional de acuerdo al crecimiento que tenemos en el distrito es permanente", advirtió Pereyra, y adelantó que la comuna compró dos hectáreas que permitirán que "aquellas personas que no puedan construirse una vivienda, puedan al menos comprar los lotes a un precio accesible". La idea es que cuando se apruebe algún plan de vivienda gestionado, la comuna construya a esas familias su techo propio.
"Por el momento, hacemos una suerte de tarea educativa: en ese espacio que compramos, queremos que la familia tenga su terreno y que en la medida de sus posibilidades logren construir su casa", explicó Pereyra, y precisó que esas dos hectáreas están ubicadas en el sur del pueblo, donde ya se construyen dos casas en forma particular. En esa zona, se procuran brindar los servicios básicos: apertura de calles, agua potable y electricidad.
El distrito de Saladero Cabal experimentó un incipiente crecimiento por la radicación de fuentes laborales, una de ellas es un aserradero ubicado al oeste de la Ruta 1. Esto dio lugar a la radicación de nuevas familias, tendencia que plantea un escenario diferente para la gestión comunal.
"En la medida en que sigamos contando con esa fuente de trabajo, estaremos sobrepasados. Por un lado, nos trae la tranquilidad de que socialmente muchas personas están contenidas, pero por otro lado tenemos que hacer una proyección que nos demandará un estudio, no sólo desde la comuna, sino con una asistencia profesional externa" adelantó Pereyra.
La limitante que tiene el pueblo para la expansión de su planta urbana es la existencia de defensas al sur y al norte, que protegen a la población de inundaciones. "Pero sería un buen criterio pensar en el otro lado de la ruta porque hay espacio para extender el pueblo hacia el oeste" comentó, sin desconocer el problema del tránsito en la zona.
Al respecto, introdujo otra preocupación: la alta velocidad del tránsito vehicular frente al pueblo. "Todavía no quisimos hacer reductores de velocidad, pero vamos a tener que adoptar medidas", advirtió.
Sociales.
En las reuniones del Nodo Santa Fe, Pereyra comentó que los mandatarios costeros reclamaron viviendas sociales para familias que no pueden acceder a un techo propio. "No sería una inversión importante teniendo en cuenta la función social que cumple y estaríamos llenando un espacio que quedó vacío, puesto que no fuimos tratados en igualdad de condiciones. Los planes federales I y II no contemplaban localidades de menos de 3.000 habitantes", recordó.