DyN/Télam
Distintas fuerzas de seguridad allanaron esta mañana una terminal del puerto de Buenos Aires en busca de "la ruta" de la efedrina, en el marco de las investigaciones por el triple crimen de General Rodríguez.
El procedimiento, ordenado por el juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionato Márquez, fue realizado por efectivos de la Dirección de Tráfico Ilícito de Drogas Peligrosas de Policía Bonaerense y por personal de la Aduana.
Fuentes vinculadas con las investigaciones informaron a DyN que el allanamiento fue realizado esta mañana en la terminal 5, ubicada en el cruce de las calles 8 y Prefectura Naval, en inmediaciones de las areneras.
Según los informantes, en el lugar se encontraban almacenados, desde que se inició la causa, unos 120 tambores similares a los encontrados en el galpón de General Rodríguez, cargados "aparentemente" con aceite para curtiembres que se iban a enviar a un país americano.
Trascendió que ese cargamento pertenecería a Manuel Poggi, el ex funcionario de General Rodríguez, que se presentó ante la Justicia tras estar varios días prófugo y a quien se le adjudica el haber alquilado el galpón donde se encontraron tambores con efedrina.
Los informantes destacaron que el procedimiento de hoy es un desprendimiento de otro realizado por la Aduana el viernes pasado, en la terminal Exolgan, ubicada en la ciudad bonaerense de Dock Sud, partido de Avellaneda.
En esa oportunidad se secuestraron documentaciones de importancia para la causa que investiga el juez Faggionato Márquez y al realizar el entrecruzamiento de información surgió el dato que permitió el allanamiento de hoy, aseguraron los informantes a esta agencia. Los resultados del procedimiento no fueron revelados en un primer momento.
El hermano de Ariel Vilán, el empresario del rubro de medicamentos que se suicidó a pocos días del triple crimen de General Rodríguez, declarará ante el juez federal de Campana que investiga a una banda de "narcos" mexicanos que operaba en Ingeniero Maschwitz. Así lo adelantó a Télam el abogado de la familia Vilán, Miguel Ángel Pierri, quien dijo que Eduardo Vilán se presentará en las próximas horas ante el juez Federico Faggionatto Márquez.
El hermano de Vilán apuntó desde el inicio al empresario Martín López Magallanes, socio de Ariel en la Droguería Unifarma SRL, como el responsable del suicidio.
López Magallanes es dueño de esa droguería y también conocía a Forza, de quien había sido socio en la quebrada empresa Seacamp años antes y con quien había llegado a un juicio, que se resolvió en una mediación privada.
El magistrado comenzó a trabajar desde hace días en el posible nexo entre las operaciones de narcotráfico con las víctimas del triple crimen, principalmente con Sebastián Forza, asesinado junto a Damián Ferrón y Leopoldo Bina.
La línea más fuerte de investigación es la que indica que los crímenes fueron cometidos en el marco de una pelea por la venta ilegal de efedrina a los "narcos", para la elaboración de metanfetaminas.
Los pesquisas suponen que Forza se dedicaba a adquirir droguerías quebradas para venderla a los "narcos", quienes mediante ellas podían ingresar legalmente al país efedrina, precursor para la elaboración de metanfetamina.
En la causa de los "narcos" mexicanos el juez ya estableció vínculos entre Forza y Marcelo Tarzia, uno de los detenidos como supuesto integrante del cartel que operaba en el laboratorio de drogas sintéticas instalado en Ingeniero Maschwitz.
Para las viudas de las víctimas y la familia del suicidado Vilán esa pista es la más firme y por eso quieren que la causa del triple crimen pase a manos de la Justicia Federal.
Pero la fiscal porteña Ana Yacobucci, a cargo del expediente, no quiere declinar su competencia y sigue otra línea que apunta a la comercialización ilegal y adulteración de medicamentos, dijeron fuentes vinculadas al caso.
Con tal fin, para esta jornada la fiscal tenía previsto escuchar a tres empresarios del rubro que conocían y habían tenido vinculaciones comerciales con Forza.
El juez que investiga las operaciones de narcos mexicanos en una "cocina" de éxtasis desbaratada en Ingeniero Maschwitz dijo que la causa "está muy avanzada" y cuenta con "suficientes pruebas para ampliar los pasos siguientes".
El cartel mexicano quedó vinculado la semana pasada con el triple crimen de General Rodríguez y el suicidio de Ariel Vilán con las últimas declaraciones tomadas por el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez.
"La investigación está muy avanzada y consideramos que tenemos las suficientes pruebas para ampliar los pasos siguientes", afirmó hoy el magistrado.
Si bien admitió que la causa a su cargo lo condujo a pistas que maneja la fiscal porteña Ana Yacobucci, quien investiga el triple crimen, el magistrado dijo que sus colegas de la Capital Federal "tienen más elementos respecto de ese tema".
Para Faggionatto Márquez es "prematuro" afirmar que ya está probado que ambos casos están directamente relacionados.
"Puede ser la tesis de la querella. Nosotros tenemos un cartel mexicano operando con una serie de relaciones y contactos que se homologan entre las relaciones y contactos que se observan en el triple crimen. Por eso, no quiere decir que haya sido el cartel mexicano o una fuerza policial", dijo el juez.
"Se está investigando todo. Y todos los días la investigación nos sorprende con nuevos datos", agregó el magistrado en declaraciones a la prensa, al tiempo que se excusó de dar más detalles ya que rige el secreto de sumario en la causa.
Los narcos de Maschwitz, los asesinatos de Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35), y el suicidio de Vilán quedaron vinculados luego de la ampliación de la declaración indagatoria del único argentino detenido como miembro de la banda de los mexicanos, Luis Tarzia (61).
También aportaron importantes datos en sus declaraciones testimoniales el testigo protegido Pablo Florentín y Solange Bellone, viuda de Forza.
La lucha contra los carteles narcos y las bandas delictivas organizadas en México produce una muerte cada 85 minutos, es decir que cada 24 horas pierden la vida 17 personas de forma violenta, muchas de ellas decapitadas. Arrancar una cabeza como método de intimidación de los dueños del negocio de la droga es una costumbre que ya no asombra a nadie en México y que, según cifras oficiales, va en aumento. La Agencia Federal de Investigación (AFI) detuvo a tres presuntos sicarios luego del asesinato de cuatro personas en el Estado de Guerrero.