Mañana, de 10 a 13, se desarrollará una feria artesanal frente al Centro de Día que pertenece a la obra del Padre Mario Pantaleo, en Saavedra e Hipólito Yrigoyen, con motivo del 15º aniversario de la institución. En la oportunidad, habrá artesanos, música y números artísticos.
La obra cuenta con dos Fundaciones, Nuestra Señora del Hogar y Presbítero José Mario Pantaleo.
El centro de día comenzó a funcionar en noviembre de 1993, como una alternativa para jóvenes y adultos con discapacidad intelectual y otras patologías asociadas, donde la persona es considerada un ser activo, en constante interrelación con el ambiente.
La sede, ubicada en Hipólito Yrigoyen 3311, abre sus puertas de lunes a viernes de 7 a 15, contemplado como un servicio diurno, abierto, polivalente, cuyas metas se dirigen a brindar una alternativa diferente para aquellos jóvenes y adultos que, por su nivel de su discapacidad, presentan dificultades para acceder al trabajo competitivo o integrarse en la comunidad de un modo saludable y eficiente.
Tienen como pilar de trabajo el modelo de calidad de vida y ocupación humana desde la que parte la misión más importante: desarrollar la competencia personal en la participación y ejecución de las tareas de vida de acuerdo a las expectativas personales y demandas sociales. Esto involucra un trabajo continuo hacia una mayor calidad de vida de las personas, intentando favorecer el proceso de integración, autovalidamiento y socialización.
Trabajan con la convicción de que aceptar este desafío es aceptar que la vida es también experiencia, participación y aprendizaje permanente; y que todos y cada uno, "tienen el derecho a una mejor calidad de vida, logrando que disfruten de una identidad propia, se integren a un grupo de trabajo y de vida, se contacten cara a cara con la realidad, vivan tanto sus frustraciones como sus alegrías, y brindándoles un continente afectivo para ello", sostienen desde la institución.
"Sentirse parte de un grupo, con responsabilidades en la prestación de un servicio, afianza la valoración personal y autoestima, promoviendo metas proyectadas hacia el futuro. Las instituciones sociales, que favorecen esta experiencia de integración, logran reconocer y valorar la función social, comunitaria e interpersonal que despliegan las personas discapacitadas".