Política: POLI-02
Entrevista a Mario Blejer
"La economía crece cada vez menos"
Según el ex presidente del Banco Central, el principal problema es la exagerada expectativa de inflación, por la falta de credibilidad del Indec. "Creo que la inflación real está más cerca del 20 que del 30% anual, y se desaceleró por caída en el ritmo de actividad", dice Blejer. Advierte que la economía es muy "vulnerable" al precio de las materias primas
Sergio Serrichio (CMI)
Ä¿Cómo ve la situación económica argentina?
ÄEl gran problema es que todo el mundo cree que la inflación es más alta de lo que realmente es. Es un desfasaje problemático. Creo que está más cerca del 20 que del 30 por ciento, pero todos exageran, para negociar salarios, para remarcar. Y la expectativa guía la inflación. Pero la caída del ritmo de actividad moderó el ritmo de inflación y la diferencia con los datos del Indec es menor que antes.
Ä¿Y el gobierno reconoce el problema? ÄNo he tenido contactos con el gobierno.
ÄLa semana pasada estuvo en un seminario del Banco Central.ÄBueno, en el Central veo determinación para combatir la inflación; en otras áreas, no sé. Por sí sola, la inflación no se va desacelerar demasiado. Aunque si se mantienen los superávits fiscal y externo, tampoco se va a espiralizar.
Ä¿Y cuán sólidos son los superávits gemelos? ÄDependen mucho de los precios externos. Yo no veo que las materias primas que exporta la Argentina vayan a caer, pero si ese supuesto está mal, habrá serios problemas con las retenciones, con el cuadro fiscal y con el sector externo. Es una vulnerabilidad importante. Por eso habría que reducir los subsidios, que aumentaron demasiado.
ÄEn las últimas semanas, los bonos cayeron, el riesgo-país aumentó y hasta se habló de default. ÄLa Argentina no tiene ningún riesgo de default. El riesgo-país se disparó por la operación con Venezuela, pero que sea dos veces y media más alto que el de Brasil es exagerado. Lo que marca es falta de acceso al crédito e incertidumbre.
Ä¿Qué opina del anuncio del pago de la deuda al Club de París?ÄMás allá de los detalles específicos, lo apoyo. Es bueno pagar las deudas, y ésta es una con contrapartes importantes (los gobiernos de los principales países del mundo), que puede destrabar inversiones y mejorar las condiciones del comercio exterior. Es un paso correcto para mejorar el posicionamiento argentino, pero si es una medida aislada, no se puede esperar que restaure el acceso a los mercados de crédito (sí a las garantías soberanas para la inversión extranjera), que, además de estar pasando por una situación internacional difícil, están afectados por los resabios del default. En algún momento habrá que buscarle una solución a eso, aunque sea a muy largo plazo.
Ä¿La economía seguirá creciendo?ÄSí, pero cada vez menos. No veo riesgo de que la inflación se espiralice, porque la política monetaria está anclada. Puede haber problemas del lado salarial, pero si se mantienen la disciplina fiscal y monetaria, no se traducirá en mayor inflación, sino en menor producción y mayor desempleo.
Ä¿Cuáles son las perspectivas de crecimiento mundial?ÄEE.UU. ya redujo su ritmo y la desaceleración se prolongará hasta 2009, pero no creo que haya trimestres de caída del PIB, pues subieron las exportaciones, gracias a la caída previa del dólar. Creo que hacia fines de 2009 EE.UU. empezará a repuntar. El crecimiento europeo sí será mucho más bajo; algunos países ya están en recesión. Y también crecerá menos Asia.
Ä¿Qué pasará con el dólar? ÄEl dólar no puede revaluarse mucho más frente al euro, porque Estados Unidos todavía tiene un déficit externo importante, mientras que Europa tiene superávit. Los países asiáticos, por su parte, tienen sus monedas más o menos atadas al dólar y no dejarán apreciar mucho sus monedas. Así que no debería haber muchos cambios por ese lado.
Ä¿Y con las materias primas? ÄLa caída reciente del petróleo se debe al ahorro de combustible de Estados Unidos. Este verano, los norteamericanos viajaron en sus autos 1,6 billones de kilómetros menos que el año pasado, se desaceleró la demanda mundial de crudo y se desarmaron posiciones especulativas. No creo que el petróleo vuelva a subir. Probablemente se mantenga en torno de cien dólares el barril. Los metales bajarán y en el resto de los commodities habrá mucha diferenciación. Cuando la economía se debilita, las condiciones de oferta y demanda en cada mercado pesan más que el crecimiento global. Para la Argentina, lo más probable es que la soja, el trigo y el maíz queden más o menos donde están ahora.
En el mes subió 6 centavos y ayer amenazó con escaparse; el Banco Central vendió casi U$S 200 millones -según estimaciones privadas- para calmar la plaza. La divisa cerró en las pizarras de las casas de cambio a $ 3,07 para la compra y $ 3,10 para la venta. Los industriales vienen reclamando al gobierno que recomponga un tipo de cambio alto, pero por el comportamiento del BCRA, la autoridad monetaria no quiere que eso realimente la inflación.
Tocando fondo
Blejer dijo sobre la crisis hipotecaria norteamericana que "en marzo pasado se pensó que estaba resuelta tras el rescate de Bear Stearns (un importante banco de inversión) y otras decisiones de la Fed, que dio claras señales de que no dejaría caer a ningún banco grande. El mensaje fue: los accionistas pueden perder, pero no los acreedores".
Ä¿Y por qué, en vez de superarse, la crisis se agravó?ÄPorque la caída del precio de las viviendas siguió infectando la cartera de Fannie Mae y Freddie Mac (las dos grandes entidades hipotecarias de EE.UU.). En EE.UU., si a alguien le rematan la casa y el valor es inferior a la deuda, hay un principio de responsabilidad limitada. Así, cuando el valor de una propiedad se reduce, muchos deudores dejan de pagar, porque no les conviene hacer ese gasto mensual. Por eso las carteras hipotecarias se siguen deteriorando.
ÄPara despejar esos temores fue la gran intervención del Tesoro.ÄSí, pero a diferencia del rescate de Bear Stearns, éste no hizo gran diferencia. El Tesoro garantizó los pasivos, es decir a los acreedores. Nadie esperaba otra cosa, porque si esas dos instituciones (cuya deuda conjunta es de 5,3 billones de dólares, 17 veces el PIB de la Argentina) no pagan, es casi como un default de EE.UU.. Muchos de esos bonos están en manos de bancos centrales europeos y asiáticos.
Ä¿Cuál es el piso de la crisis?ÄEl mercado no reaccionará hasta que no se sepa cuál es el total de las pérdidas bancarias, que ya suman 500.000 millones de dólares. Los bancos recapitalizaron el 70 % de esas pérdidas; por eso hay menos liquidez y el crédito es más caro. Resta ver hasta dónde cae el precio de las viviendas. Aún lo sigue haciendo, pero a tasas cada vez menores. Mientras siga ese proceso, seguirá el nerviosismo.