|
Deportes: DEPO-02
El equipo corrió y metió como siempre, pero le faltaron fútbol y gol...
Colón le agarró el gustito al overol
El punto cosechado en la cancha del Taladro se cotiza y suma. Colón se defendió bien, tuvo un primer tiempo aceptable en el medio, pero le cuesta marcar goles a través de los delanteros.
Enrique Cruz (h) - Enviado Especial a Buenos Aires
Alguien dijo al pasar: "Muchachos, tranquilos; estos partidos, antes, se perdían, ¿o no?". Y cuánta razón tenía. Porque convengamos en que aquellos equipos de Colón que prometían mucho y que después se quedaban en eso, en el simple enunciado de las promesas nunca concretadas, a estos partidos los terminaban resignando. Sin embargo, este equipo más emparentado con lo utilitario, casi con una plena dedicación al esfuerzo y al sacrificio, aporta virtudes que esos otros equipos de Colón nunca tuvieron: la capacidad de lucha, la solidez, la respuesta convincente a la hora de meter y defender con uñas y dientes un resultado. Este 0-0 con Banfield podrá parecerle poco a quienes piensan que Colón debe pelear arriba y ser protagonista. Pero para los que son conscientes de las fortalezas y debilidades de este equipo, saben que la cosecha de un punto en esta cancha en la que cayó River hace unas semanas atrás, es sinónimo de buen resultado. Colón no soporta presiones de protagonismo, por ahora, porque nadie habló de eso antes de comenzar el torneo. El técnico, por ejemplo, repitió a los cuatro vientos siempre que quiere un equipo que asegure 50 puntos. Y lo cierto es que ya tiene 9, marcha invicto y está en los puestos de arriba en la tabla. Desconozco si este lugar se podrá mantener o no. El tiempo dirá si esta expresión que no admite relajamiento ni medias tintas a la hora de entregarse al esfuerzo, alcanza o no; y en base a eso, se determinará si Colón está para pelear arriba, como hasta ahora, o para meterse en el lote de los de mitad de tabla, situación que le alcanzaría para cosechar esos 50 puntos a los que se refiere Mohamed. Por lo pronto, es difícil, casi imposible, pretender que un equipo sea protagonista sin delanteros que la metan. Colón metió 7 goles en estos 5 partidos y sólo uno de ellos fue de un delantero (Ramírez ante los jujeños y de penal). Pero los números son aún más contundentes y asustan cuando se escucha que el último gol de jugada que marcó un punta fue Gandín ante River. Y que desde allí hasta ahora pasaron 640 minutos Ämás de 7 partidosÄ sin que un delantero sabalero pueda convertir un gol de jugada. Entonces, sin eficacia de los delanteros y apostando, como en el partido de ayer, al orden y a la entrega, es muy difícil que un equipo sea protagonista. Y mucho menos, candidato. Pero como no me considero enrolado entre los que "creen" que Colón tiene un equipo para pelear un campeonato, sí afirmo que este equipo "más guerrero" que propuso y prometió Mohamed, está cumpliendo con creces la partitura. Y dentro de ese concepto también se encierra, lógicamente, el rubro más importante para el hincha: el de los resultados. Basta con saber que si en apenas una cuarta parte del torneo ya se sumaron 9 puntos, es lógico pensar que llegar a los 25 (la mitad de los 50 prometidos) no sería nada extraño como base para alcanzar en este Apertura.
La disyuntiva del Turco
Mohamed pensó dos veces el partido. Una, en función de los jugadores que se le quedaban afuera por lesión o expulsión. Ahí está el principal motivo por el que paró línea de cuatro para defender, a sabiendas de que no es un esquema predilecto del entrenador. Y la otra, porque seguramente estaba avisado Äel técnicoÄ de los riesgos a los que se exponía Colón con un rival que sabe abrir la cancha para llegar por los laterales. ¿Por dónde sufrió Colón el partido en los momentos adversos?, por los costados. El izquierdo, cuando Bertolo encaró y muchas veces desbordó a Nicolás Torres. Y el derecho, cuando le complicó la existencia al parejo Chitzoff con Broggi o Erviti en el primer tiempo y con Vergara en el segundo. De todos modos, cualquier intento de acercamiento de Banfield se terminaba desvaneciendo ante la seguridad de Candia y Crosa en el sector central de una defensa que se agrupaba con orden y solvencia. La otra disyuntiva del técnico se planteó en el mediocampo, donde también lo pensó dos veces Mohamed. Como en ningún momento se había resignado a poner dos delanteros, la decisión de jugar con un enganche (Lucas Acosta), hizo que el Turco dependiese de una adecuada respuesta técnica y física de Falcón-Capurro-Rivarola. Y el terceto, que le respondió y bien durante el primer tiempo (los tres de Colón fueron más que los cinco que colocó Banfield allí), mostró signos elocuentes de cansancio en el complemento. Sólo Rivarola pudo mantener el ritmo. De allí que dos de las variantes hayan sido para equilibrar el sector, con los ingresos de Oyola y Prediger. Por eso se puede hablar de un Colón más seguro en el manejo de la pelota y más claro para atacar Äa pesar de que ocurrió lo mismo que ante Central, en el sentido de que se atacó pocoÄ durante el transcurso del primer tiempo. Y un equipo menos ambicioso y hasta algo amarrete en el complemento, donde también se vio desbordado en algunos pasajes por un rival más entusiasta en esa parte del encuentro para hacer pesar su condición de local.
El poder de las "pelotas quietas"
Ya a esta altura y teniendo en cuenta esa anemia de gol que traen los delanteros, uno realmente debe valorar adecuadamente la enorme capacidad que tiene Colón a la hora del aprovechamiento de las "pelotas quietas". Las dos jugadas más claras que tuvo Colón en el primer tiempo para convertir, se generaron en maniobras de este tipo. Una fue clarísima (Cardetti cabeceando desviado una pelota que le bajó Candia) desde adentro del área chica. Y la otra se generó en un córner que Ramírez peinó y que ni Crosa ni Rivarola pudieron conectar adecuadamente por el segundo palo. No hubo muchas más. Por eso uno habla del antecedente del partido con Central, cuando se jugó de la misma manera pero con más eficacia que anoche, porque Aguilar pudo convertir una de las dos o tres maniobras claras que se crearon. Pero Pittana no acertó en una jugada en la que hubo una infracción adentro del área a Rivarola (gran maniobra previa de Lucas Acosta), que debió penalizarse. Fue el escaso aporte ofensivo de un Colón que uno no sabe, a esta altura, si es un equipo con debilidades ofensivas o si solamente pasa por una racha de sequía, que pronto se terminará por parte de los que tienen la principal obligación de hacerse sentir en la red de enfrente.
Toda una incógnita
Uno nunca sabe con Mohamed. Es que el técnico de Colón se empeña en que cada partido sea una historia distinta. De arranque o en medio del mismo. Ejemplo: si Garcé puede jugar (vuelve Aguilar), es un hecho que Colón se parará con línea de tres ante Lanús. ¿Quién saldrá del fondo?, ¿Chitzoff volverá al mediocampo?, ¿seguirá Acosta de enganche o insistirá con los cinco volantes con los cuales jugó varios de los partidos de este torneo? Hay jugadores con titularidades adquiridas a través de los buenos rendimientos individuales. Sacando a los de atrás, están el caso de Chitzoff, de Capurro, de Rivarola y hasta el del propio Falcón. Y arriba, Valdemarín-Ramírez es la dupla que tiene prácticamente "comprada" la chance de arrancar. Es difícil cuestionarle algo a un técnico que consiguió que Colón atraviese una racha de 7 partidos sin perder, con un muy buen arranque de torneo y con 9 puntos sobre 15 en disputa, que invitan a ser optimistas. Insisto en que este equipo está cumpliendo con lo que prometió: mucha entrega, garra, dientes apretados y convicción para cosechar resultados. Le falta fútbol. Y también le falta gol de los delanteros. Son dos detalles demasiado importantes como para, a esta altura de las circunstancias, suponer que se puede ser protagonista sin encontrarle solución a esas dos "falencias".
Banfield 0 - Colón 0
Banfield: Lucchetti; Pío, Devaca, Víctor López y Bustamante; Bertolo, Bustos, Erviti y Broggi; Raymonda y Barrales. A.S.: Bologna. Estuvieron en el banco: Barraza, Laso, Santana. D.T.: Jorge Burruchaga. Colón: Blázquez; Chitzoff, Candia, Crosa y Nicolás Torres; Falcón, Capurro, Rivarola y Lucas Acosta; Cardetti y Ramírez. A.S.: Pozo. Estuvieron en el banco: Goux, Romero, Fuertes. D.T.: Antonio Mohamed. Cambios: en el segundo tiempo, a los 6 m Oyola (C) por Cardetti, a los 10 m Nieto (B) por Barrales, a los 19 m Sebastián Fernández (B) por Raymonda, a los 25 m Valdemarín (C) por Acosta; a los 28 m Vergara (B) por Broggi y a los 30 m Prediger (C) por Falcón. Amonestado en Colón: Ramírez. Cancha: Banfield. Arbitro: Néstor Pittana.
Colón nunca está solo
Más allá de los hinchas (casi 300) que alentaron al equipo en el sector visitante de tribunas, Colón tuvo el acompañamiento de varios dirigentes y de algunos socios caracterizados que se observaron en el sector de plateas. Por ejemplo, se pudo ver al ex presidente del club, Horacio Darrás, y al ex vice, Patricio Fleming, quienes no pierden la oportunidad de acompañar al equipo en los encuentros como visitante. También un queridísimo odontólogo de nuestra ciudad, como el doctor Luis Asas, aprovechó un alto en sus habituales ocupaciones para estar junto al club de sus amores, acompañando a Pedro Eusebio, hoy secretario de relaciones públicas, quien confirmó que a fines de este mes o principios del que viene está prevista una charla de presentación para la flamante incorporación que tiene la entidad en la organización de su equipo de trabajo en fútbol: Rubén Rossi. Además, cabe acotar que la comisión directiva ha dispuesto una serie de inversiones, como el resembrado de la cancha (con las semillas de verano) del estadio del barrio Centenario y la adquisición del nuevo piso para el Roque Otrino. En esa charla de presentación de Rossi, el presidente del club, Germán Lerche, aprovechará la ocasión para explicar los alcances de lo que él mismo ha dado en llamar una "revolución del fútbol amateur". Además del presidente y de Eusebio, estuvieron presentes, entre otros, el vicepresidente del club, Rubén Moncagatta, y los dirigentes Carlos Marín, Marcelo Maglianesi, Osvaldo Pradolini y Daniel Díaz, entre otros. También se pudo apreciar, en la zona de plateas, a Fernando Fullini, ex dirigente del club e integrante de una de las listas opositoras en las últimas elecciones. Para terminar con el rubro presencias, cabe destacar la del ex jugador Carlos MacAllister (hoy representante) y también la de Jorge "Patrulla" Jiménez, quien se abrazó efusivamente con el "Turco" Mohamed al cabo del partido. A propósito del "Turco", esta vez se cuidó y no fumó. "Lo hice antes y después del partido, pero no durante los 90 minutos porque, si no, me van a suspender y no podré entrar a la cancha", le dijo a El Litoral después del partido, mientras degustaba el habano.
Hablaron con Pittana
El Litoral pudo enterarse de que las dos máximas autoridades de Colón, Germán Lerche y Rubén Moncagatta, visitaron el vestuario del árbitro después del encuentro para señalarle, respetuosamente, que se equivocó en la jugada en la que le cometieron infracción a Rivarola dentro del área. "Acepto el reclamo y veré la jugada por televisión, pero entiendo que los dos venían forcejeando y que no hubo falta, por eso no cobré nada", les dijo el árbitro. La maniobra se produjo por derecha, se inició con una brillante acción personal de Lucas Acosta y terminó con un ingreso profundo de Rivarola al que "bajaron" en una dudosa maniobra que Pittana no sancionó. A propósito de este árbitro (con el que Colón tiene una estadística favorable), el martes dirigirá Huracán-Newell's por la sexta fecha del torneo y uno de sus asistentes será el santafesino Gustavo Rossi, quien de esta manera debutará en Primera División.
íQué seguidilla!
Tres partidos en siete días, dos de ellos de visitante y con viajes incluidos. No es fácil la semana para Colón después del descanso obligado por los partidos de eliminatorias. Por eso, el técnico le pidió a los dirigentes que se disponga de un coche-cama para el regreso de anoche a nuestra ciudad, y que se viaje en avión el jueves, para enfrentar el viernes que viene a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. Antes, Colón recibirá el martes a Lanús, desde las 15 en el Centenario. Para ese partido, Mohamed podrá contar con Aguilar y, casi con seguridad, con Garcé. Se especula con que Valdemarín irá de entrada y respiró aliviado cuando el parte médico le indicó que no sufrió bajas por lesiones en este partido con Banfield.
Posible rotura
El enganche de Banfield, Santiago Raymonda, podría estar afectado por la rotura de un ligamento interno de una de sus rodillas. De acuerdo con lo informado por el médico del "Taladro", Gustavo Ríos, el volante ofensivo tiene "al menos, un esguince de rodilla izquierda". Sin embargo, el pronóstico no asoma tan optimista. La lesión se produjo a los 19 minutos de la segunda parte, cuando Raymonda fue a disputar una pelota con un volante de Colón, cerca del área rival.
|