De la redacción de El Litoral
El martes en Buenos Aires tuvo la primera conferencia de prensa en plena acción previa copera, que dejó confirmaciones importantes aunque previsibles. El capitán del conjunto argentino de Copa Davis no hizo más que oficializar la formación del equipo que el viernes saldrá a la cancha del estadio Mary Terán de Weiss a defender la camiseta del seleccionado nacional de tenis, que busca una vez más concretar el que tal vez sea el sueño más deseado del deporte blanco local: levantar la mítica Ensaladera de Plata, algo que resultó esquivo hasta el momento, pero que se presenta como más asequible en esta oportunidad, en la que todas las series se deben jugar en Parque Roca.
Mancini oficializó que David Nalbandian y Juan Martín Del Potro serán los tenistas que cargarán con la responsabilidad de luchar por los puntos de individuales, a la vez que ofreció algunas dudas sobre la conformación de la dupla que el sábado disputará el trascendental duelo de dobles.
"David y Juan Martín serán los singlistas. Y el dobles todavía no lo tenemos definido, no está del todo cerrado, puede cambiar de acuerdo a lo que pase con los dos primeros puntos del viernes", dijo el capitán en conferencia de prensa. Con respecto a la adaptación de las canchas duras a la de polvo de ladrillo, donde el juego se hace lento, "Luli" reconoció que se está haciendo bien. "Estar entrenando desde el martes de la semana pasada en polvo de ladrillo nos da más horas en cancha que son vitales para el traspaso de las canchas duras al polvo. En ese sentido puede ser una ventaja", reconoció.
Mancini aseguró que el aliento del público es un factor que siempre ayuda. "La Copa Davis es esto. Cuando vamos afuera también nos hacen sentir su localía. El público argentino es molesto para los visitantes. Creo que es alentador, pero sin faltar el respeto al rival", concluyó el capitán del equipo.
Precisamente, la jornada dispuso entrenamientos en doble turno en el estadio Mary Terán de Weiss y para hoy estaba previsto que lo hicieran de la misma manera. Ante unas cuarenta personas, en la práctica hicieron dobles y estuvieron parados de un lado Calleri y Cañas, y del otro Del Potro y Nalbandian.
Por su parte, el equipo ruso brindaba hoy, a las 11.20, una conferencia de prensa en la sala reservada para los periodistas, ubicada a un costado del court principal del Parque Roca. Cada vez falta menos para que se lleve a cabo el sorteo, que tendrá lugar mañana, y en el que se conocerá el orden de los cruces para buscar un lugar en la final de la tradicional competencia internacional de equipos nacionales ante el ganador de la serie que en la plaza de Toros Las Ventas de Madrid, sostendrán España y Estados Unidos.
El líder natural del equipo argentino, el cordobés David Nalbandian, opinó que Rusia va a ser un rival muy difícil, pero todos los jugadores se tienen muchísima confianza en ser finalistas.
"En esta serie no somos claramente los favoritos como pasaba en otras oportunidades, y lo sabemos. Pero la verdad es que estamos muy bien, motivados, con muchas ganas y con el objetivo bien en claro de que queremos ganar", apuntó el emblema del conjunto nacional.
Respecto de su nivel, el tenista argentino de mejor ranking dijo que está tratando de adaptarse a las canchas del Parque Roca, que "por suerte están un poco mejor que en la última serie. Desde Wimbledon que me vengo sintiendo mejor, tanto física como tenísticamente, así que voy a llegar a la serie en perfectas condiciones", apuntó el oriundo de Unquillo, que recordó ser "un jugador al que le encanta jugar la Copa Davis, porque es algo que me motiva mucho. Y especialmente de local, porque represento a mi país, así que no tengo dudas de que voy a dejar todo por ganar", destacó.
El sorteo de la serie tendrá lugar mañana a las 11, en el predio, en el que se determinará el orden de los partidos, ya que por reglamento el viernes se deben enfrentar el número uno de un país contra el segundo del otro y viceversa. Sólo resta conocer si Nalbandian arrancará la acción ante Andreev o la fortuna le dejará ese momento al debutante Del Potro ante Davydenko.
El duelo que mantendrán Argentina y Rusia en Parque Roca desde el próximo viernes será el quinto en el historial, que sabe de tres victorias de los europeos y una sola de los sudamericanos.
El primer choque se dio en 1985 en Buenos Aires, con Clerc y Jaite por el lado albiceleste y Chesnokov, Leonyuk y Zverev en la visita. Fue 3 a 2 para los rusos (que en aquella época jugaba como URSS). El segundo enfrentamiento se jugó en Moscú en 2002, la serie en la que debutó Nalbandian, y también se perdió por 3-2. Safin, Kafelnikov, Youzhny y Stoliarov derrotaron a Nalbandian, Gaudio, Chela y Arnold Ker.
Al año siguiente Argentina lo recibió en un estadio especialmente construido en el predio de River, y ganó el local con Nalbandian, Gaudio, Zabaleta y Arnold Ker, que se impusieron a Safin, Youzhny, Kafelnikov y Davydenko por 5-0. El último antecedente fue quizás la derrota más dolorosa. En 2006, en Moscú, la final fue ganada por Davydenko, Tursunov, Safin y Youzhny, que derrotaron con lo justo por 3 a 2 a Nalbandian, Acasuso, Calleri y Chela. Esta puede ser la gran revancha.
El elenco argentino practicaba de 10 a 11.45 en el primer turno, para después volver a la cancha a las 14, para realizar movimientos hasta las 15.45. Rusia, por su parte, utilizaba la cancha para entrenar también hoy de 12 a 13.45 y luego de 16 a 17.45. El elenco europeo alcanzó la semifinal tras vencer sucesivamente a Serbia y a República Checa, ambos como local y por 3 a 2. En tanto, Argentina superó a Gran Bretaña y a Suecia por el mismo resultado (4 a 1) y en el mismo lugar (Parque Roca).