El presidente del Comité Olímpico Argentino (COA), Julio Cassanello, renunció horas atrás al cargo que ocupaba desde 2005, tras ser cuestionado y criticado desde distintos sectores sociales por su vinculación con el último gobierno militar, entre 1976 y 1983.
De esa forma, quedó al frente del COA Alicia Masoni de Morea, quien hasta ayer ocupó el cargo de vicepresidenta primera de la entidad, hasta mediados de 2009, cuando tengan lugar las próximas elecciones y se renueven las autoridades.
Cassanello, de 69 años y ex vicepresidente de la Confederación Argentina de Taekwon do, presentó formalmente su dimisión a la presidencia del COA a los 60 consejeros del organismo y anunció que su puesto será ocupado de ahora en más por la actual vicepresidenta, Alicia Masoni de Morea.
Cassanello fue intendente de la ciudad de Quilmes entre 1979 y 1982, período en el que el terrorismo de Estado asolaba a Argentina. El dirigente sustituyó en la presidencia del COA, tras ganar por un voto al coronel Antonio Rodríguez, que había llegado al cargo en 1977 y se mantuvo en él durante 28 años, una marca récord desde que la entidad fue fundada en 1923.
Al dimitir, Cassanello indicó en una nota dirigida a los consejeros del COA que ha sido víctima "por intereses políticos y personales de distinta naturaleza" de un "despiadado operativo mediático" de desprestigio. Consideranto que "el referido accionar" podría "afectar el desenvolvimiento institucional del Comité Olímpico Argentino", decidió dimitir, afirmó.
El secretario de Deportes de Argentina, Claudio Morresi, dijo a principios de este mes que Cassanello "no debería ocupar el cargo de presidente del Comité Olímpico", al recordar que durante su gestión como alcalde hubo dos desapariciones de personas en la ciudad de Quilmes.
vn