Internacionales: INTE-01
La crisis en Bolivia se encamina hacia una solución
Los prefectos opositores firmaron un preacuerdo de paz con Morales
El gobierno boliviano y la oposición negociarán, a partir de mañana, las condiciones para un pacto por la paz y la reconciliación nacional, luego de tres semanas de enfrentamientos que dejaron un saldo de al menos 30 muertos y un país dividido al borde de la guerra civil.

Télam-AFP-EFE

Los prefectos (gobernadores) opositores suscribieron ayer con el gobierno de Bolivia un preacuerdo que establece las bases del diálogo para pacificar al país, pese a que más temprano habían considerado rotas las negociaciones, y reanudarán las conversaciones mañana en Cochabamba, se informó oficialmente.

El prefecto de Tarija, Mario Cossío, representante de los gobernadores de los cinco departamentos (provincias) gobernados por la oposición, suscribió el documento que ayer por la mañana había sido firmado por el presidente Evo Morales, según reportó la agencia noticiosa estatal boliviana ABI.

Cossío firmó el documento en Santa Cruz de la Sierra, en presencia del cardenal Julio Terrazas y después de haber mantenido consultas con sus colegas de los departamentos Beni, Chuquisaca y Tarija, así como con representantes del departamento Pando, todos ellos integrantes del Consejo Nacional Democrático (Conalde) formado por los gobernadores y dirigentes políticos opositores.

La firma del documento se produjo al cabo de una jornada en la que todo parecía encaminado a que el diálogo entre el gobierno nacional y los gobernadores opositores quedara interrumpido a raíz de la detención, en el mediodía de ayer, del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández.

El gobierno central responsabiliza a Fernández por los violentos enfrentamientos del jueves pasado en Pando, que causaron al menos 30 muertos.

Cossío había mantenido el fin de semana dos rondas de diálogo con el vicepresidente Alvaro García Linera, en las que acordó las condiciones del preacuerdo suscripto ayer.

La conversación pasó a cuarto intermedio el lunes por el viaje del presidente Evo Morales a la cumbre de la Unasur, en Santiago, con el propósito de que el propio primer mandatario se sumara cuando se reanudara, a su regreso.

Pero los prefectos opositores consideraron al arresto de Fernández como una "ruptura fáctica de la negociación" por parte del gobierno central y resolvieron no continuar las conversaciones.

"La negociación se inauguró con Estado de Sitio y se cierra con una detención; el diálogo no ha muerto pero agoniza", declaró Cossío un rato después de haber gestionado sin éxito en La Paz que el gobierno nacional liberara a Fernández.

Una cuestión judicial

En tanto, García Linera aclaró que la cuestión judicial relacionada con la detención de Fernández y otras 12 personas es diferente de las reivindicaciones de las regiones sobre la renta petrolera, estatutos autonómicos y la nueva Constitución.

"Como gobierno justiciero haremos todo para que haya sanciones a las personas que atentaron contra la vida de bolivianos; vamos a cumplir con todo el procesamiento y no permitiremos que este tema sea parte de la negociación" con los prefectos, advirtió.

Sin embargo, y pese al tenor de las declaraciones, Cossío, luego de las consultas pertinentes con sus colegas, firmó el documento y acordó con las autoridades nacionales reanudar las conversaciones mañana en Cochabamba, según informó ABI.

"Que sea el inicio de un gran acuerdo nacional para que le demos paz y tranquilidad a nuestra gente", dijo el prefecto Cossío.

Las discusiones tendrán como facilitadores y testigos del diálogo a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), a la Iglesia Católica, la Unión Europea y a las Naciones Unidas, según fuentes oficiales.

El entendimiento prevé, entre otras medidas, la devolución al Estado de oficinas públicas tomadas por los opositores, el restablecimiento de la paz y una investigación imparcial de la masacre de unos 30 campesinos en Pando la semana pasada, anunció el gobierno.

La presidenta chilena, Michelle Bachelet, designó al ex canciller Juan Gabriel Valdés como su representante en la comisión de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) destinada a apoyar un acuerdo.

Sin moral ni ética

El presidente boliviano, Evo Morales, consideró hoy que EE.UU. "no tiene ninguna moral ni ética" para sancionar a Bolivia por su lucha antidrogas y calificó el veredicto del gobierno estadounidense de político. "El gobierno de EE.UU. no tiene ninguna moral para hablar de la droga, para hablar de certificación o descertificación. Esta política maldita droga-cocaína ha sido importada de EE.UU.", remarcó Morales en la casa de gobierno de La Paz.

Morales reclamó a EE.UU. por imponer una "ley cero de coca, pero nunca hay una ley cero de consumidores de droga, cocaína".

El presidente estadounidense, George W. Bush, declaró que Bolivia, Venezuela y Birmania fallaron en los últimos doce meses en cumplir sus obligaciones de lucha contra el narcotráfico.

En la lista negra de EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, George Bush, incluyó ayer a Bolivia en la "lista negra" de países que, a juicio de su gobierno, no combaten decididamente el narcotráfico y en la que ratificó la presencia de Venezuela y Birmania, se informó oficialmente.

"Designo a Bolivia, Venezuela y Birmania como países que fallaron ostensiblemente en los 12 meses anteriores para cumplir sus obligaciones, en el marco de los acuerdos internacionales contra el narcotráfico", dijo Bush en una declaración difundida por la Casa Blanca y reproducida por la agencia noticiosa alemana DPA.

El mandatario dijo sin embargo que Estados Unidos continuará respaldando a las organizaciones comprometidas con el refuerzo de las instituciones democráticas en Bolivia y Venezuela.

De hecho, en los casos de Bolivia y Venezuela, la Casa Blanca dejó en suspenso las posibles sanciones usuales en estos casos y dejó abierta la posibilidad de seguir desembolsando fondos de asistencia.

El miércoles pasado, el presidente de Bolivia, Evo Morales, expulsó al embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, a quien acusó de conspirar junto a opositores locales para derrocarlo, y al día siguiente el Departamento de Estado respondió con la expulsión del representante boliviano en Washington, Gustavo Guzmán.

Y el jueves, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ordenó el retiro del embajador estadounidense en Caracas, Patrick Duddy, "en solidaridad" con el gobierno de Bolivia, y Washington replicó inmediatamente con la expulsión del representante venezolano, Bernardo Alvarez Herrera.

"No deja de ser nada más que una decisión política arbitraria, técnicamente injustificada y políticamente amañada en contra de los bolivianos", declaró el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera.

Además de Bolivia y Venezuela, otros países latinoamericanos aparecieron este año entre los productores de estupefacientes o de tránsito de drogas, aunque sin entrar en la "lista negra": Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana.

Acuerdo

Mientras el diálogo esté en curso, entre el gobierno y la oposición, Evo Morales debe dejar en suspenso el referendo sobre una nueva Constitución -previsto para enero de 2009-, una demanda central de cinco de las nueve regiones que rechazan el texto al que tachan de ser excesivamente indigenista y estatista.