Internacionales: INTE-04 Ataque con explosivos en México

Un atentado con explosivos dejó al menos siete muertos y unos 100 heridos durante la celebración popular del Grito de la Independencia en el centro de la ciudad mexicana de Morelia, capital del estado de Michoacán (oeste), cuyo gobernador tildó el hecho de "acto terrorista".

Las autoridades de Michoacán confirmaron que son siete los muertos y 100 los heridos por las detonaciones presuntamente de dos granadas de fragmentación la noche del lunes en el tradicional acto popular del Grito de la Independencia en la plaza central de Morelia, al que asistían miles de personas.

Se trata del primer atentado en las últimas décadas en México en el que mueren inocentes.

El gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, se trasladó ayer a la tarde a la Ciudad de México para reunirse con el presidente Felipe Calderón.

El mandatario "ofreció al gobierno y a la sociedad michoacana todo el apoyo en los esfuerzos dirigidos a combatir al crimen organizado, con el fin de acrecentar la tranquilidad y la seguridad de las familias de esa entidad", informó la presidencia mexicana en un escueto comunicado anoche.

El gobierno estatal tildó el episodio de "acto terrorista" y se inclina por atribuirlo al crimen organizado, que está azotando a gran parte del país, aunque las autoridades aún no han determinado a los responsables del ataque.

"Técnicamente es un acto terrorista sin que sepamos aún quiénes son los que lo realizaron, pero estamos sin duda ante un ataque terrorista", admitió Godoy, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática.

El ataque ocurrió cuando miles de personas, incluidas numerosas familias, se reunieron en la plaza central de Morelia para celebrar el Grito de la Independencia, un acto tradicional en las más importantes ciudades mexicanas que luego continúa con espectáculos de fuegos artificiales.

Michoacán, donde nació el presidente Felipe Calderón, fue el primer Estado al que el gobierno federal envió fuertes contingentes militares sólo días después de asumir el poder, en diciembre de 2006, como parte de un operativo federal de seguridad contra el crimen organizado que ahora cuenta con 36.000 militares en las zonas más calientes del país.

México es escenario de una ola de violencia entre los cárteles de la droga por los mercados y el trasiego de drogas a Estados Unidos, que ha dejado unos 3.000 ejecutados en lo que va de 2008, incluidos decenas de decapitados.

También se registra una escalada de secuestros que provocaron un fuerte rechazo ciudadano, a través de una marcha con más de 200.000 personas a finales de agosto.