El presidente y el primer ministro de Pakistán tenían prevista el sábado una cena en el hotel Marriott de Islamabad a la hora en que se produjo el atentado que dejó unos 60 muertos, pero cambiaron de planes a último momento, informó hoy el Ministerio del Interior.
"El presidente del Parlamento había organizado ese día una cena en el Marriott para todos los dirigentes, (entre ellos) el presidente, el primer ministro y los jefes de los servicios del ejército", dijo a periodistas el principal asesor del Ministerio del Interior, Rehman Malik.
"El presidente y el primer ministro cambiaron el lugar del encuentro, a la casa del primer ministro. La recepción no se llevó a cabo en el Marriott, y así todos los dirigentes se salvaron", agregó.
En tanto, las autoridades paquistaníes perseguían hoy a una célula de la red islamista Al Qaeda sospechosa de haber cometido el sábado el atentado contra el hotel Marriott de Islamabad.
El sábado de noche, un kamikaze hizo estallar un enorme camión cargado con 600 kilos de explosivos frente a la barrera de seguridad de ese lujoso hotel, que quedó convertido en escombros y hierros calcinados.
A la entrada de la capital, la policía y el ejército revisan todos los camiones en un puesto de control instalado desde el inicio de la ola de atentados suicidas que en más de un año causó unos 1.300 muertos en todo el país, atribuida por las autoridades a los talibanes paquistaníes cercanos a la red de Osama Ben Laden.
"Por ahora, concentramos todos nuestros esfuerzos en la búsqueda de una red en Islamabad que facilitó la preparación y transporte de la bomba", explicó un responsable que participa en las investigaciones.
Según responsables policiales, al menos 60 personas murieron en el ataque, pero según un balance oficial hubo 53 muertos y 266 heridos.
Entre los muertos figuran dos estadounidenses, el embajador checo en Islamabad y una vietnamita. Agentes de inteligencia daneses fueron dados por desaparecidos.
Es muy probable que los explosivos hayan sido llevados en pequeñas cantidades desde zonas tribales del noroeste de Pakistán, fronterizas con Afganistán y bastión de los talibanes paquistaníes cercanos a Al Qaeda, concluyó un responsable de los servicios de seguridad.
Ayer, el consejero del primer ministro para asuntos internos, Rehman Malik, acusó indirectamente a los talibanes paquistaníes vinculados con Al Qaeda, asegurando que el TNT y el RDX, los explosivos de alta calidad utilizados en el ataque, eran del mismo tipo que los usados en dos atentados anteriores, uno de ellos contra la embajada de Dinamarca en Islamabad reivindicado por Al Qaeda.
Hasta ahora, nadie reivindicó el atentado contra el hotel Marriott, pero especialistas en la red de Osama Ben Laden estiman que desde hace meses, el noroeste de Pakistán se ha convertido en el "nuevo frente de guerra contra el terrorismo".
El cónsul general de Afganistán en la ciudad septentrional paquistaní de Peshawar, Alhaj Abdul Farahi, fue secuestrado hoy tras ser objeto de un ataque en el que murió su conductor, informó el Ministerio de Exteriores de Pakistán.