Escenarios & Sociedad: SOCI-02
ENTREVISTA A WALTER ZAGA
Mayumana, energía en movimiento
A días de su primera presentación en nuestra ciudad, "el argentino" de la compañía israelí Mayumana habló con El Litoral acerca del espectáculo, atribuyó su éxito a "la conexión con la gente" y expresó que "si logramos cambiarles el día, recién ahí habremos hecho nuestro trabajo".
Saben de percusión, de música y de cómo los ruidos se transforman en sonidos. Trabajan con el cuerpo y sus capacidades... bailan todo tipo de danzas, desde latinas a tap y jazz, e inventan movimientos que hipnotizan a los espectadores. Esas son algunas de las destrezas que dan nombre a Mayumana Äde la palabra hebrea Mayumanut que significa habilidad, destrezaÄ, el grupo israelí que mañana y el jueves presentará su prestigioso espectáculo por primera vez en Santa Fe. Con doble función Äa las 18.30 y 21.30Ä, recreará la magia que le confiere un éxito casi sin precedentes y los mantiene en gira constante, por todo el mundo, desde hace ocho años. Días antes de llegar a nuestra ciudad Walter Zaga, "el argentino" del grupo, conversó con El Litoral y opinó que la clave de su éxito es "la conexión con la gente. Es el público quien hace de Mayumana un clásico. Sobre el escenario se transmite mucha energía, buena onda; por eso la gente no se cansa de verlo. El espectáculo tiene la fuerza y la energía de poder cambiarte el día, y creo que ése es su mayor mérito". Con una leve tonada porteña que se confunde en un acento europeo, Walter contó a este diario que tiene 36 años y se sumó a la compañía hace nueve, en Israel. Su fuerte eran las danzas, pero tenía capacidades para desarrollar todo tipo de habilidades. "Me comentaron que hacían audiciones así que me presenté, y esa misma noche me invitaron a ver el show ÄcontóÄ. Aquí encontré mi lugar, donde puedo hacer lo que me gusta, lo que yo quería: sumar todas las disciplinas, baile, actuación, percusión... Mayumana es eso, integra todo y lo desarrolla en una puesta cuidada de muy buen nivel que tiene a la percusión como hilo conductor y que potencia ideas sencillas con coordinación y una buena cuota de humor". Según su relato, cada cuadro se compone de "ideas simples bien elaboradas que transmiten energía. La gente sale vibrando, con ganas de moverse, de golpear cosas y lograr sonidos... lo ves a la salida del teatro, y creo que es maravilloso".
El cuerpo como herramienta
En sus diez años de trayectoria, la compañía recorrió escenarios de todo el mundo: realizó más de 5 mil exhibiciones, fue aplaudida por más de 4 millones de espectadores en más de 30 países y desde el año 2000 se mantiene en una gira constante. De una ciudad a otra, de un país a otro o, en palabras de Walter, "del frío al calor, de un idioma a otro. Cada día es un lugar diferente, con su cultura y todo lo que hay en él. En Mayumana, las cosas son como en cualquier otro trabajo, lo difícil y bello a la vez es cambiar constantemente de lugar, de clima y modos de vida... con el tiempo te acostumbrás, pero conlleva un desgaste físico importate, una gran demanda para el cuerpo, que es nuestra herramienta de trabajo". A dos años de su última presentación en nuestro país, la de mañana será la primera que realice en Santa Fe, donde llegará como parte de una gira nacional que suma actuaciones en Córdoba, Rosario y Buenos Aires. En estos escenarios, Mayumana sumará aplausos para la puesta "Bejuntos": una puesta escénica impactante que gira en torno a éxitos musicales de los últimos años. La puesta fue calificada como "dinamita" por el periódico francés Pariscope; como "muy inteligente, con grandes dosis dosis de humor y un elenco de gran talento y sensualidad" por el estadounidense New York Post; y como la "infinita celebración de la energía" por la cadena ABC, de España. Del otro lado del telón, la gira por nuestro país es para Walter "un lujo, la posibilidad de compartir este espectáculo con mi gente, con mis afectos. Más aún sabiendo cómo es la situación en nuestro país, donde nos hace mucha falta poder reírnos, distraernos y creer que todo se puede... Sólo tienen que sentarse y disfrutar, y si logramos cambiarles el día, recién ahí habremos hecho nuestro trabajo".
Florencia Arri
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