Gabriela Garrote, la ex subsecretaria de Cultura de la Municipalidad, abrió en junio pasado, en su casa ubicada en el Club de Campo el Paso, la extensión de la galería Zurbarán, que este viernes próximo inaugura su segunda muestra: veinte obras de Benito Quinquela Martín.
Se trata principalmente de aguafuertes, dibujos y pinturas, originales y transfers, que se podrán conocer del artista.
"El grabado en todas sus expresiones -aguafuerte, aguatinta, xilografía, litografía, serigrafía, punta seca- y las últimas experiencias gráficas no tradicionales, nos demuestran la notable popularidad de las artes gráficas, ya que se ha borrado la línea divisoria entre estas artes y la pintura propiamente dicha. Esta disciplina en blanco y negro significa para muchos artistas, una especie de monólogo... Mostrar el grabado de Quinquela Martín como arte independiente que observa características específicas y autónomas con respecto a la pintura y otras manifestaciones plásticas, es afirmar que el grabado ahonda el lenguaje plástico con fundamentos estéticos propios por su poder de comunicación y riqueza lingüística", sostiene Rosa Faccaro (de la Asociación Internacional y Argentina de Críticos de Arte) sobre las aguafuertes.
La muestra se inaugurará el viernes a las 19 en este espacio privado con la presencia de Ignacio Gutiérrez Zaldívar quien dirige la galería Zurbarán. Allí podrán concurrir sólo los que cuenten con invitación.
Sin embargo permanecerá expuesta hasta el 30 de octubre y los interesados en recorrerla deberán comunicarse previamente al correo electrónico [email protected] o bien a los teléfonos 4820218 y 155057968. Además todos los miércoles a las 19 se realizará una charla sobre la vida y obra del artista.
Quinquela Martín nació en Buenos Aires el 1º de marzo de 1890 y murió en esa ciudad el 28 de enero de 1977. Pintor, grabador y muralista. De origen muy humilde, sin hogar familiar, concurrió de noche a una modesta academia de dibujo de La Boca. Trabajó en labores portuarias. Fue descubierto por Pío Collivadino, quien lo alentó a proseguir. Se inició en el dibujo de retratos y pronto recurrió al color. Envió su primer cuadro al Salón Nacional en 1918 y dos años más tarde obtuvo el segundo premio en el mismo. En 1920 efectuó una muestra en Río de Janeiro en donde obtuvo un primer éxito efectivo. Seguidamente visitó Europa y Estados Unidos.
Es el pintor del Riachuelo, no sólo por ser el primero que desarrolló su labor tratando los temas de la zona, sino por el carácter inconfundible de su obra. En telas de grandes proporciones reflejó escenas portuarias y de los astilleros, dándoles una fuente de expresión de actividad, de vigor, de aspereza, como muestra de la vida de la zona boquense.
DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL