La directora provincial de Promoción y Protección de la Salud, Andrea Uboldi, consignó que "el hombre ingresó el 17 de septiembre a un sanatorio privado de Rosario, y se confirmó al día siguiente, desde el laboratorio del Instituto Julio Maiztegui, que falleció como consecuencia de hantavirus".
Uboldi destacó que -rápidamente- se ordenaron tareas de limpieza y desratización en la zona que habitaban el hombre y su esposa, así como también se les informó sobre las prevenciones a adoptar a familiares y personas con los que la pareja mantenía un contacto directo.
La funcionaria resaltó también la importancia de reforzar la educación de la población para evitar el contacto con roedores agentes de contagio de la enfermedad atendiendo las medidas de control adecuadas. Por este motivo, recomendó que en los domicilios particulares se tomen las siguientes medidas: guardar la comida, el agua y la basura en recipientes cerrados; lavar la vajilla después de usarla; tapar las aberturas por donde puedan entrar roedores; mantener limpio los alrededores de la vivienda (cortar el pasto, no dejar que se acumulen escombros o desperdicios); ventilar los ambientes cerrados antes de ingresar; no barrer en seco los galpones donde pueda haber excremento o suciedad de roedores.
En tanto, precisó que en los lugares de trabajo se debe tener especial cuidado en galpones, graneros, silos, o depósitos; la limpieza debe hacerse con guantes, agua y desinfectantes líquidos; no levantar polvo; no desratizar por cuenta propia sino recurrir a servicios especializados; en caso de encontrar roedores muertos, usar guantes, cubrirse la nariz y la boca, rociarlos con lavandina, ponerlos en doble bolsa y luego enterrarlos o quemarlos.
Respecto a esta enfermedad, Julio Befani Bernal, referente en Epidemiología, recordó que "es una patología que se inicia con un cuadro febril, dolores musculares intensos a predominio en miembros inferiores y espalda acompañada en muchos casos de dolor abdominal. Con el correr de las horas se suma una dificultad respiratoria que se hace cada vez más intensa, culminando en los casos graves con una insuficiencia cardiopulmonar que tiene una letalidad del 70 %'.
Por último, recomendó que cuando una persona presenta un cuadro febril (temperatura mayor de 38´) acompañado de dolores musculares y sin síntomas respiratorios altos importantes (catarro, congestión nasal) concurra al médico para que evalúe el caso. A esto se lo denomina síndrome febril inespecífico. Asimismo, agregó que hay que tener en cuenta que hay muchas enfermedades que comienzan con un cuadro similar, pero si uno concurre a tiempo se podrá hacer un mejor diagnóstico y tratamiento.