De la redacción de El Litoral
En un emotivo acto realizado en el Centro Cultural Municipal colmado de asistentes, el intendente Ing. Mario Barletta, junto con la subsecretaria de Diversidad y Proyección Cultural, Prof. Isabel Molinas, hizo entrega del Premio Literario Municipal de Narrativa 2007 en el género cuento que, por unanimidad del jurado, recayó en la Prof. María Luisa Miretti.
Inició el acto el Ing. Barletta, destacando el valor de la producción literaria local y la puesta en marcha de convocatorias que, como la presente, ambicionan dar a conocer a escritores de la zona, quienes de ese modo pueden apostar a concretar viejos anhelos en esa conjunción entre imaginación, fantasía y realidad en la que se entretejen mundos posibles. En el caso presente, subrayó el perfil logrado en ese puñado de gitanos andaluces, todo ellos marginales que tuvieron que afrontar las contrariedades de la vida pero también la incomprensión de la época.
Seguidamente, la Prof. Miretti agradeció a la concurrencia la posibilidad que le ofrecían de compartir el lauro en ese momento tan significativo de su vida personal y profesional, para enfatizar su reconocimiento a la actual gestión municipal por la transparencia en las actuaciones que se concretaban en la edición del libro allí presente, subrayando la necesidad de convocatorias similares para que todos tuvieran la oportunidad de ver editados sus propios proyectos, a la vez que agradecía al jurado por las consideraciones al delegar el premio en su nombre.
A continuación, los alumnos Ramírez y Herrera del Profesorado de Lengua y Literatura de la Escuela Normal Superior, leyeron el prólogo apócrifo y las egresadas del mismo Profesorado, Profs. Dibiasi y Pierri dieron lectura al primer cuento "Andalucía del llanto".
Como broche de oro, mientras se distribuían los ejemplares, se hizo un brindis reduplicando las intenciones por el éxito del presente y de actos futuros.
En el prólogo apócrifo, Miretti sostiene que estos relatos Äcasi amarillentos, escritos en una manuscrita quebradiza, por momentos inteligiblesÄ fueron hallados en un viejo arcón. Algunos se desecharon porque fue imposible su reconstrucción, otros Älos más íntimos y personalesÄ fueron entregados a la familia y el resto Äel puñado que sigue a continuaciónÄ fue ordenado intentando seguir cierto hilo conductor, que pudiera ensamblar la nostálgica semblanza inicial de "Camarón de la Isla" (El Pijote) y su quejío Ämezcla de admiración por su cante desgarrador y magnetismoÄ, hasta los matices de la recreación personal.
Por ciertas referencias e indicios temporales Äsitios, escenarios, alusiones, episodiosÄ, creemos que su recorrido permitirá transitar y conocer algunos tramos de la Andalucía cantaora en su contrastante geografía, como así también descubrir a sus actores, con sus costumbres, valores y caracterizaciones, desde un remoto e indefinido pasado Äquizás desde el siglo XVÄ a la actualidad.
En cada relato, hay un gitano que tiene algo para decir o para hacer. La postergación y la marginalidad de ese pueblo siempre errante, aún pueden apreciarse en la copla y el ayeo del cante, en las palmas, en el baile, en su forma de ser y de hacer; en fin, en las distintas manifestaciones de la vida que Äcomo un abanico multicolorÄ, reproduce las facetas más significativas de su arte y su cosmovisión del mundo. El cante legitima su tragedia por ser la confesión genuina de su dolor, la copla es la metáfora, el puente, el nexo entre el padecimiento de los gitanos con el de los pobres de Al-Andalus.
Ese crisol resume la mixtura del gitano propiamente dicho y el gitano andaluz, con variantes que los une pero a su vez los diferencia, merced al sello particular que le imprime cada región. No olvidemos que, de un extremo a otro de Andalucía, la larga convivencia de moros y judíos pudo marcar esa distinción, sin alterar su esencia: el grito desgarrador ante la identidad amenazada.
Pero el fin de estos relatos Äquizás haciendo un juicio algo apresuradoÄ no parecería pretender polemizar sobre sus orígenes ni la autoría del flamenco o sus primeras creaciones, tampoco sobre si el flamenco y las más jondas de sus formas son gitanas o moras, sino más bien, ofrecer la síntesis de otra mirada sobre la vida y la ficción de los gitanoandaluces.
La secuencia fue ordenada intentando respetar fielmente los originales; sólo se hicieron algunas "reparaciones" lingüísticas en su sintaxis, en ciertos párrafos oscuros y expresiones borrosas para facilitar su lectura.
De una u otra manera Äfinaliza MirettiÄ, confiamos en no haber alterado su valor testimonial, deseando al mismo tiempo, que cada lector los pueda recuperar y revalorizar desde su propia experiencia y óptica personal.