De la redacción de El Litoral
Con el objetivo de incentivar en los sectores de menores recursos de la población la producción de hortalizas y otros productos de granja, la Municipalidad de Santa Fe y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria ÄIntaÄ firmaron este mediodía un convenio de cooperación técnica. Con una capacitación adecuada, la entrega de semillas y herramientas y el seguimiento de las familias, se pretende dar impulso al programa Pro Huerta en los barrios de la ciudad.
El municipio decidió sumarse a esta experiencia que desde hace varios años viene desarrollando el Inta. Para esto, tuvo en cuenta que "la población de la ciudad atraviesa una situación apremiante, entre cuyas carencias básicas se destacan los problemas derivados de la insuficiencia alimentaria", según establece en el convenio. Además, considera que la autoproducción de alimentos en pequeña escala a través de huertas de tipo familiar y comunitario constituye una meta básica a alcanzar, sobre todo si "desde la Secretaría de Desarrollo Social se pretende fomentar la sustentabilidad alimentaria de las familias de los distintos barrios".
Para llevar adelante esta tarea, durante el mes de octubre se conformará un comité coordinador integrado por un miembro titular y uno suplente por cada una de las partes. Sus atribuciones y funciones serán las siguientes: preparar los proyectos de trabajo; proceder al seguimiento de los trabajos afectados al convenio y establecer el grado de avance de cada proyecto y proponer mejoras a los proyectos de trabajo, en cualquier momento de su desarrollo, cuando a través del seguimiento se compruebe la necesidad de hacerlo.
Inta se encargará de que las familias, instituciones o escuelas interesadas en armar su propia huerta cuenten con las semillas hortícolas, los plantines, las herramientas, las cartillas de capacitación y el seguimiento. El municipio, por su parte, sumará sus equipos de asistentes sociales y otros profesionales para trabajar con las familias temas relacionados a nutrición y alimentación, propiciando un trabajo conjunto y coordinado.
Tras la firma del convenio, el intendente destacó que "siempre señalamos que los comedores deben trascender el mero hecho de alimentar sino que también se vayan constituyendo como centros de desarrollo social y que integren a quienes están vinculados en ellos con otras actividades".
En este caso, se promoverá en tres comedores de La Boca, Barranquitas y Loyola que "las madres de familias puedan involucrarse en la producción de alimentos", agregó.
El director del Centro Regional Santa Fe de Inta, Francisco Mosconi, asistió acompañado por representantes del organismo. Entre ellos, el presidente del Consejo del Centro Regional Santa Fe, Jorge Ugolini, y la coordinadora de Pro Huerta en la Región Centro, Yolanda Morales de Tizón. Mosconi dijo que "Santa Fe era la ciudad en la que de alguna manera nos estaba faltando incorporar el apoyo del poder político, porque nuestra experiencia indica que cuando uno logra el trabajo conjunto con las autoridades de una comunidad, los resultados son doblemente satisfactorios". Cabe aclarar que los técnicos de Pro Huerta están trabajando desde hace tiempo con grupos familiares de muchos barrios de la ciudad.
La coordinadora de Pro Huerta, Yolanda de Tizón, explicó que además de motivar y capacitar técnicamente a grupos formales e informales de la comunidad, incentivando en los sectores de menores recursos la producción de hortalizas y otros productos de granja, se busca "estimular la utilización de áreas disponibles que presenten posibilidades para la producción de alimentos para conformar huertas comunitarias".
Comentó, además, que la modalidad de trabajo de Pro Huerta propicia la participación comunitaria en la solución de problemas alimentarios: "En las huertas, surgen muchas cosas que van más allá de producción de alimentos. Son espacios donde se plantea, por ejemplo, cómo mejorar la calidad de la alimentación, cómo utilizar los productos de la huerta y hasta la búsqueda de soluciones a algunos problemas como la provisión de agua potable para que llegue más cerca de la huerta o la mejor disposición de la basura".
Por lo general, el contacto del organismo agropecuario se establece con las instituciones barriales como intermediarias porque "son ellos los que conocen la zona y saben si quien retira las semillas las va a utilizar". Por eso, nunca se entregan los insumos sin una previa capacitación.
La huerta que se propone es orgánica, es decir, sin uso de agroquímicos, con asociación de cultivos y rotaciones, tratando de imitar los procesos de la naturaleza para evitar el uso de insumos químicos. A través del programa Pro Huerta, el Inta entrega las semillas dos veces por año: en marzo-abril y en agosto-septiembre. Se trata de dos kits: uno para superficies grandes, de unos 100 metros cuadrados que contiene un sobre con 14 especies; el otro está pensado para producciones urbanas, donde las superficies son más pequeñas. Tiene la misma variedad de especies pero menor cantidad de gramos de semillas.
"Seguimos propiciando la autoproducción para mejorar la alimentación y estamos viendo de dar un paso más: que las familias que puedan inicien un emprendimiento y vendan su propia producción de verduras", finalizó Tizón.
Cordón frutihortícola
El intendente Mario Barletta aprovechó la oportunidad para plantear a los referentes del Inta la posibilidad de que colaboren con su experiencia en la recuperación del cordón frutihortícola del norte de la ciudad, para lo cual el mandatario ya ha mantenido reuniones con profesionales de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias. "Creemos que ahí hay una potencialidad enorme que requiere de un medular proyecto concreto para operar en la zona", dijo. En tanto, el director del Centro Regional Santa Fe del Inta, Francisco Mosconi, se mostró dispuesto a colaborar "porque es otra preocupación ya que no es un cordón agrícola sino que es semiurbano y hay otras cuestiones de organización donde se necesita mucha ayuda del poder político local", aseguró.
Variedades
Las semillas que entrega el Inta son variedades nacionales y están adaptadas a la zona. Se pueden sembrar: acelga, achicoria, lechuga, rabanito, perejil, tomate, pimiento, maíz, zanahoria, aromáticas y variedad de flores para evitar plagas.