Sucesos: SUCE-09
Declaran los sobrevivientes
Un "tres tiros" inició la tragedia de Cromagnon
El primer testimonio de un testigo tuvo momentos dramáticos, como cuando recordó que se abrazó con un amigo esperando la muerte. Los sobrevivientes declaraban hoy acompañados por psicólogos, ya que muchos no logran superar el trauma.

Télam/DyN

Un sobreviviente del incendio de la discoteca República Cromagnon aseguró esta mañana que fue un joven con un elemento de pirotecnia denominado "tres tiros" quien generó el fuego en el local, que causó 194 muertos y centenares de heridos.

Iván (23), el primero de las víctimas en declarar como testigo en el juicio oral y público por la tragedia del 30 de diciembre de 2004, agregó que esa noche "todas las puertas (del local) estaban cerradas" y "había tanta gente que no se podía caminar".

Recordó que tras iniciarse el siniestro en el boliche, intentó apagarlo con un matafuegos, pero éste no funcionaba. "Primero pensé que era ilógico, pero cuando lo quise activar no funcionó. A esa altura, ya había respirado tres o cuatro bocanadas de humo y me quemaba todo adentro".

El momento más dramático del relato se produjo cuando este joven contó que tras quedar debajo de una pila de más de un metro y medio de personas creyó que iba a morir dentro del local junto con un amigo que lo acompañaba esa noche: "Yo quedé en el piso, empecé a gritar, pero era en vano, nadie me escuchaba. Ahí me di cuenta de que el que estaba arriba mío era mi amigo, entonces me abracé a él".

"Le dije que nos íbamos a morir ahí y me puse a llorar. Entonces, le pedí que tratáramos de hacer algo para zafar porque no quería morir", agregó. En ese momento, fue ayudado a salir del lugar por otras personas que se encontraban dentro del local.

Este mediodía, Iván era el primero de los sobrevivientes en declarar. Los testigos estaban asistidos por psicólogos y abogados, ya que la mayoría de los sobrevivientes aún padece de estrés postraumático.

El abanico de víctimas que evitaron la muerte es amplio: hay jóvenes que perdieron a padres, hermanos o amigos; padres cuyos hijos fallecieron, en algunos casos hasta dos, y otros que estuvieron muchos meses internados y quedaron con problemas de salud.

Otro grupo lo integran aquellos que la noche de la tragedia rescataron a muchos sobrevivientes y sienten "culpa de estar vivos" o de no haber podido sacar a más gente, por lo que en el último año se realizó un amplio trabajo para fortalecerlos y que se animen a declarar.

Apoyo a las víctimas

La tarea estuvo a cargo de la Oficina de Asistencia Integral a la Víctima del Delito (Ofavi) de la Procuración General de la Nación, a la cual en octubre pasado el fiscal Jorge López Lecube le pidió colaboración para darles contención a los testigos y explicarles cuál era la importancia de su declaración.

Por esa razón, psicólogos, asistentes sociales y abogados del organismo comenzaron a comunicarse por teléfono o carta con los sobrevivientes, ubicaron a 120 de los cerca de 200 que el tribunal tiene previsto citar a declarar e iniciaron su labor.

Los especialistas mantuvieron entrevistas con los jóvenes para tratar de contenerlos ante el miedo y la angustia que en algunos provoca la situación de ir a declarar a un juicio y revivir lo ocurrido la trágica noche del 30 de diciembre de 2004.

Además, los días en que no hay juicio, los sobrevivientes son llevados en grupos de a 10 a la sala de audiencias del Palacio de Tribunales para conocer el lugar donde se van a sentar para dar su testimonio.

Para la mayoría de los testigos, el ámbito judicial es desconocido y la idea de los psicólogos fue que se fueran familiarizando con el espacio antes de hablar y que sepan que allí van a estar los jueces, el fiscal y los abogados que les harán preguntas, así como los acusados.

Cerca de cada testigo, hay un psicólogo que podrá pedir frenar el testimonio en caso de advertir mucha angustia o tensión y también abogados a los que antes de hablar les podrán hacer consultas.