Economía: ECON-02
Cumbre de presidentes en Francia
Europa discute hoy si aplica su plan de rescate
Los alemanes rechazan cualquier ayuda estatal para los bancos y dicen que la crisis es por desconfianza mutua entre los banqueros. Inglaterra propondrá un programa de ayuda para las pequeñas empresas.

De la Redacción de El Litoral

Una minicumbre europea convocada por el presidente francés Nicolas Sarkozy, presidente en ejercicio de la Unión Europea (UE), reunió el sábado en París a la canciller alemana, Angela Merkel, al primer ministro británico, Gordon Brown y al presidente del consejo italiano, Silvio Berlusconi, para analizar la posibilidad de aplicar en la Comunidad Económica un plan de rescate financiero, similar al que aprobó ayer el Congreso de Estados Unidos.

También asistieron a la reunión el presidente del Banco Central Europeo (BCE) Jean-Claude Trichet, el presidente del Eurogrupo y primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Antes de empezar la cumbre, los ministros alemanes de Economía, Michael Glos, y de Finanzas, Peer Steinbrück, rechazaron la idea de implementar un plan de rescate europeo para los bancos.

"Un plan de urgencia europeo, como el que están discutiendo actualmente los bancos, es una forma de eludir lo que deben implementar ellos mismos", indicó el ministro de Economía al diario Bild am Sonntag.

De lo que se trata es de "implementar medidas que restablezcan la confianza recíproca", estimó.

"Los bancos ya no confían entre sí. Ésa es la causa principal de la crisis financiera", agregó Glos.

"Pedir al Estado en estas circunstancias que ponga el dinero del contribuyente en un plan de desendeudamiento de gran envergadura para poner fin a la pérdida de confianza, me parece injustificable", agregó el ministro.

Steinbrück rechazó igualmente la idea en una entrevista que será publicada en la edición del domingo del diario Frankfurter Allgemeine Zeitung.

"Ya es suficiente con que los contribuyentes alemanes tengan que pagar por los bancos instalados en Dublín para escapar al fisco alemán", afirmó el ministro aludiendo a Depta, filial irlandesa de la institución bancaria Hypo Real Estate, que fue objeto del mayor plan de rescate de la historia alemana.

El ministro alemán de Economía criticó a los banqueros "muy bien pagados" y que "hasta ahora daban fácilmente consejos económicos a los políticos", estimando que ya es hora de que "muestren que se merecen sus salarios".

El jueves, el presidente de la federación de bancos alemanes privados, Klaus-Peter Müller, se había declarado a favor de que los poderes públicos otorguen garantías a los bancos amenazados por la crisis financiera.

En contra de un fondo de rescate para los bancos se pronunció igualmente el presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (Berd), Thomas Mirow, estimando que "no sería sensato", en declaraciones al diario Tagesspiegel.

Fondos

Por su parte, el primer ministro británico, Gordon Brown, propondrá la creación de un fondo de 21.200 millones de dólares para ayudar a las pequeñas empresas, en la minicumbre europea sobre la crisis financiera del sábado en París.

Antes de partir hacia París, Brown dijo a la prensa que el objetivo de dicho fondo es que "las pequeñas empresas de nuestro país y del resto de Europa puedan disponer de dinero inmediatamente para mantener a sus empleados y seguir con sus servicios".

El jefe del gobierno británico dijo que llamará a los líderes mundiales a "trabajar juntos para limpiar el sistema tanto en Estados Unidos como en Europa", impulsando la transparencia en los mercados financieros y mediante la elaboración de una agenda de reuniones internacionales para acordar los cambios.

Según Brown, esos cambios deben "abrir esas zonas que durante mucho tiempo han estado cerradas y han sido opacas".

"Constatamos, además de las acciones que adoptamos a nivel nacional, que esos problemas mundiales que se refieren al petróleo, la crisis financiera, necesitan soluciones mundiales", dijo Brown desde su residencia oficial de Downing Street en Londres.

El jefe del gobierno británico consideró que "en las próximas semanas, debemos mostrar lo que podemos hacer en Gran Bretaña y Europa para ayudar a las pequeñas empresas y a los hogares, a atravesar este difícil período económico".

Felicidad china

China está "feliz" por la decisión de la Cámara de Representantes estadounidense de aprobar el plan de rescate financiero, indicó hoy un portavoz del Banco Central de China. Las autoridades chinas "esperan que el plan sea aplicado lo más pronto posible y permita lograr resultados positivos", agregó, explicando que "China y Estados Unidos tienen un interés común en la estabilización de los mercados financieros". "El gobierno chino siguió de cerca la evolución de la crisis financiera estadounidense y de su impacto", afirmó igualmente el portavoz.

Respuesta

El director general del Fondo Monetario Internacional, el francés Dominique Strauss-Kahn, pidió hoy a los países europeos que den una respuesta unitaria a la crisis financiera, al término de una reunión en París con el presidente francés, Nicolas Sarkozy. "Es necesario decir a los mercados (...) que los países europeos no actuarán cada uno por su lado", dijo Strauss-Khan. Interrogado sobre la posibilidad de que los países europeos respondan a la crisis de forma unitaria, el jefe del FMI respondió: "creo que son capaces". "La situación es muy preocupante", afirmó el responsable del FMI, antes de indicar que las pérdidas de los bancos son "más importantes de lo que habíamos medido".

Bush elogió el plan pero pidió más tiempo

El presidente George W. Bush elogió a los legisladores de los dos principales partidos de Estados Unidos, por la aprobación del plan de rescate de 700.000 millones de dólares para el sector bancario, pero advirtió que el alivio a la crisis no será instantáneo.

En su alocución radial semanal, el presidente admitió que fue una votación difícil para los legisladores demócratas y republicanos.

"Valoro su buena voluntad de trabajar, más allá de las alineaciones partidarias en medio de un período electoral", dijo Bush.

El plan "brinda las herramientas necesarias para enfrentar el problema de nuestro sistema financiero", aseguró.

No obstante, dijo que el costo final para los contribuyentes será "mucho menor" que la cifra de 700.000 millones de dólares, porque con el correr del tiempo "probablemente aumentará" el valor de los activos que el Estado adquiera en el marco del plan.

Eso significa "que el gobierno debería ser capaz de recuperar gran parte, si no todo, del gasto original", dijo Bush.

Sin embargo, advirtió que el alivio a la crisis tardará en sentirse: "Luego de atravesar todas las etapas, podremos comenzar a situar nuestra economía en las vías de la recuperación. Si bien estos esfuerzos serán efectivos, tardarán en ser implementados".

"Mi gobierno actuará lo más rápido posible, pero los beneficios de este plan no se sentirán en su conjunto inmediatamente. El gobierno federal asumirá este plan de rescate a un ritmo cuidadoso y pausado para garantizar que el dinero de sus impuestos sea invertido con acierto", enfatizó el presidente.

De todos modos, Bush se mostró optimista con respecto al resultado de la estrategia aprobada por el Congreso para la maltrecha Wall Street: "Al tener a nuestros mercados funcionando (gracias al plan) ayudaremos a dar rienda suelta a la clave de nuestro éxito económico ininterrumpido: el espíritu emprendedor del pueblo estadounidense".