Economía: ECON-01
Bajó 0,5 % en julio
Siete meses de desaceleración en la actividad económica provincial
La tendencia se verifica desde los primeros meses de 2008; existen diferentes motivos que la fueron debilitando en el transcurso del año.

Centro de Estudios y Servicios de la BCSF

El Índice Compuesto de Actividad de la Provincia de Santa Fe (Icasfe) constituye un indicador mensual global de la evolución de la economía provincial. Se construye a través del análisis periódico de series que fluctúan de manera coincidente con la actividad económica general.

De acuerdo con los resultados obtenidos en las últimas mediciones correspondientes al mes de julio de 2008 el Icasfe se ubicó en 144, presentando una variación de 0,5 %

con respecto al mes de junio.

La actividad económica de la provincia de Santa Fe está presentando una desaceleración que se observa desde los primeros meses del corriente año. Presentó una caída acumulada para los dos primeros meses del año. Este comportamiento estuvo acompañado por la disminución del consumo de gas industrial e hidrocarburos en la

agroindustria y el transporte. Además, tanto la faena de ganado como la molienda de oleaginosas mostraron crecimientos acumulados del -5 % y -10,7 %, respectivamente.

A su vez se produjo una gran disminución del consumo, marcada por el -3,4 % de variación acumulada para las ventas en supermercados.

Por su parte, la actividad de la construcción marcó una variación del -7 %, medida a través del consumo de cemento. El patentamiento de vehículos nuevos presentó una variación de -2,8 %. En términos reales, sin el efecto inflacionario, la recaudación presentó una variación de -0,2 %.

Entre marzo y mayo, meses en los que se instaló el conflicto entre el sector agropecuario y el gobierno nacional, el Icasfe presentó una variación acumulada levemente positiva del 0,08 %.

Indicadores negativos

Durante este período, las variaciones para los indicadores del sector agroindustrial mostraron un comportamiento negativo. Para el caso de la faena de ganado, la variación mensual acumulada (marzo mayo) duplicó en valor absoluto a la del período comprendido entre enero y febrero, siendo de -10,63 %.

La producción de maquinaria acumuló una variación del -19,18 %, impulsada

fundamentalmente por las expectativas negativas de los agentes involucrados en el sector.

La molienda de oleaginosas continuó con la disminución que había presentado desde comienzos del año. En este período, las ventas en supermercados, sin el componente inflacionario, mostraron un crecimiento acumulado del 2,37 %. Esto puede responder al contexto de amenazas de desabastecimiento que podría haber instado a los consumidores a la acumulación de stock.

Por otro lado, el patentamiento de vehículos presentó un crecimiento del 10,25 %, lo que podría demostrar el atractivo de inversiones sin riesgo, dada la incertidumbre que se intensificó en dichos meses.

En junio y julio de 2008, la faena de ganado y la molienda de oleaginosas se recuperaron levemente acumulando variaciones de 1,25 % y 2,14 %, respectivamente. Sin embargo en el caso de la primera, esto responde a un incremento de la faena de hembras, lo cual imprime un componente negativo a esta tasa de crecimiento, pues afecta la sustentabilidad del sector.

En cuanto a la molienda de oleaginosas, se observa el efecto del cese de los paros en la comercialización de granos, sobre todo a partir de la segunda quincena de julio.

Con el freno puesto

El indicador correspondiente a demanda laboral, uno de los más importantes al representar las expectativas de los empresarios en cuanto a su decisión de incorporación de personal, presenta una intensificación en su tasa de decrecimiento, alcanzando un acumulado del -8,66 % entre junio y julio.

Por otro lado, el uso de energía eléctrica industrial presenta una variación acumulada de -4,02 %, mientras que los hidrocarburos para la agroindustria y el transporte acumulan un -3,17 %.

Para el caso del consumo, representado por la venta de supermercados, se observa una tasa acumulada de 2,61 %. Sin embargo, cabe destacar que entre enero y julio de 2007 las ventas habían acumulado un crecimiento del 3,7 %, mientras que en el mismo período de 2008 esta tasa fue del 1,5 %.

Por último, la actividad de la construcción presenta un desempeño negativo acumulando un -5,18 % de variación en junio y julio. Además, el patentamiento de vehículos nuevos presentó una variación acumulada del -7,57 %, acentuada negativamente en el mes de junio.

El contador Fabio Arredondo y la licenciada María Lucrecia D'Jorge son los responsables del informe, en el suman su trabajo los investigadores Carolina Sagua, Santiago Henderson y el licenciado Pedro Cohan. Melchor Amor Arranz, titular de la BCSF, es además el presidente de la Fundación de la cual depende el Centro de Estudios; el director ejecutivo es el doctor Gustavo Vittori.

Perspectivas desfavorables

La tasa de variación interanual del Icasfe, es decir la comparación del valor actual con la medición para el mismo mes del año anterior, brinda información acerca de la tendencia de la actividad económica de la provincia.

Una herramienta útil para la evaluación de este valor es el establecimiento de bandas de confianza estadísticas que representan el promedio de crecimiento de largo plazo de la actividad económica.

Cuando la variación interanual se ubica entre medio de las bandas se dice que la economía estaría creciendo a la tasa promedio de largo plazo, cuando se encuentra por encima se dice que crece a tasa superior. Cuando está por debajo de las bandas se confirma la marcada desaceleración.

Durante los primeros siete meses de 2008 la desaceleración de la economía provincial es notoria. Esta situación se observa fundamentalmente en la disminución de la variación interanual del Icasfe, que pasó de 6,8% en enero a 2,6% en julio. El período de mayor decrecimiento de la tasa de variación interanual fue en los primeros tres meses del año, luego la caída fue más escalonada.

En la última medición se ubica apenas por encima de la tasa de crecimiento promedio de largo plazo. Tal como se comentó en este informe, durante el año hubo diversos factores que fueron acentuando la desaceleración de la economía provincial, que comenzó el año acarreando los efectos de una inflación elevada sobre los niveles de consumo.

En particular el sector agroindustrial venía presentado un panorama desfavorable por la excesiva regulación, sobre todo en el sector lácteo y ganadero. A esto se le sumó la imposición de mayores niveles de retenciones al sector granario, que provocó un cese actividades histórico que paralizó el país.

Esta situación, gestada en la falta de una política agropecuaria de largo plazo para la economía nacional, puede verse enfatizada por la problemática que se observa en el panorama internacional: fundamentalmente la caída en los precios de los commoditties y la inestabilidad financiera. A julio de 2008 se acumularon todos estos efectos negativos sobre el desempeño provincial y la desaceleración continua latente.