|
Política: POLI-01
Asistencia a bancos
Europa quiere revisar reglas del capitalismo financiero
Las cuatro potencias económicas de la Unión Europea decidieron una ayuda limitada a los bancos en problemas, y pondrá a los directivos financieros en el banquillo de los acusados. Piden un encuentro del G-8 y reconocen que el dinero público para salvar bancos contradice reglas del capitalismo y de la propia UE.
De la redacción de El Litoral/AFP
Los líderes de Alemania, Francia, Gran Bretaña y Italia se comprometieron a ayudar a los bancos europeos en apuros pero no permitirán que sus directivos salgan indemnes, anunciaron ayer sábado en París, al término de una cumbre sobre la crisis financiera mundial. "En caso de apoyo público a un banco en dificultades, cada Estado miembro presente en esta reunión se compromete a que los dirigentes que fracasaron sean sancionados y que los accionistas compartan igualmente el peso de la intervención", declaró el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Rodeado por la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, y sus homólogos británico e italiano, Gordon Brown y Silvio Berlusconi, respectivamente, Sarkozy también precisó que los cuatro países europeos miembros del G8 desean una cumbre internacional, "lo antes posible", para revisar las reglas del capitalismo financiero. Los cuatro países, potencias económicas de la Unión Europea, se esforzaron por presentar un frente común, aunque Merkel defendió que cada Estado debe actuar individualmente frente a la tormenta financiera. Respecto a otras iniciativas para hacer frente a la crisis, Sarkozy -presidente de turno de la Unión Europea (UE)- afirmó que "la Comisión Europea tendrá que dar prueba de flexibilidad en la aplicación de las reglas en materia de ayuda estatal a las empresas, así como en los principios del mercado único".
"Circunstancias excepcionales"
Varios bancos europeos en dificultades han podido salir a flote estas últimas semanas, incluso a través de su nacionalización, con dinero público, una maniobra que podría, en principio, contradecir las reglas europeas de la competencia. Sarkozy también subrayó que "la aplicación del pacto (europeo) de estabilidad y crecimiento" -que fija los límites que no han de superar los Estados europeos en deuda y déficit público- "deberá reflejar las circunstancias excepcionales en las que nos encontramos". No obstante, ese pacto debe ser respetado "íntegramente", respondió el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, apoyado por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ambos presentes en la cumbre de París. Por su parte, Merkel abogó por "pedir cuentas a los responsables y dotar (a los Estados europeos) de reglas y dispositivos que impedirán estas crisis en el futuro". Cada país debe "asumir sus responsabilidades a nivel nacional", defendió Merkel, marcando así sus distancias ante un eventual plan europeo para capear la tormenta financiera.
No es lo mismo que en EE.UU.
Francia sugirió crear un fondo europeo de 300.000 millones de euros para rescatar a los bancos, basado en el proyecto estadounidense de 700.000 millones de dólares; pero Gran Bretaña y Alemania descartaron esa idea. Para las pequeñas y medianas empresas (Pymes), Brown anunció que los cuatro países europeos acordaron "pedir al Banco Europeo de Inversiones que desbloquee 25.000 millones de libras esterlinas" (31.500 millones de euros) para su financiación. "Esta crisis que llegó de Estados Unidos ha afectado a todas las empresas", subrayó el primer ministro británico. "Hoy se ha expresado con gran claridad y determinación la voluntad de nuestros países de garantizar los ahorros de los ciudadanos y preservar la confianza respecto del sistema bancario, que debe continuar apoyando la economía real", declaró Berlusconi. Por su parte, el banco inmobiliario alemán Hypo Real Estate (HRE) anunció el fracaso de un plan de 35.000 millones de euros -el mayor de la historia de Alemania- para salvarlo de la quiebra.
El presupuesto argentino 2008 fue hecho con la soja a U$S 3,40 y petróleo a 92 dólares; la crisis internacional no afectaría esos números pero bajaría los recursos de libre disponibilidad que ofrecía el cálculo subvaluado de los últimos años. El gobierno buscaría mantener un tipo de cambio competitivo Äen especial con BrasilÄ y aumentaría tarifas eléctricas con menos subsidios a las usinas. El Estado concentrará depósitos en el Banco de la Nación para fondear créditos productivos a la industria y al campo. Se contendrían los gastos para mejorar el superávit y se aumentaría la recompra de deuda.
El gobierno alemán garantizará todas las cuentas de ahorro de los particulares, anunció el portavoz del ministerio de Finanzas, Torsten Albig. La canciller alemana Angela Merkel había dicho antes en una declaración a reporteros: "Les decimos a todos los poseedores de cuentas de ahorro que sus depósitos están seguros. El gobierno federal los garantiza". Merkel hizo esta observación tras señalar que su gobierno pugnaba hoy por salvar de la quiebra al gran banco hipotecario Hypo Real Estate para que "la crisis de una institución no se convierta en la del sistema entero".
|