Política: POLI-02
Una visión latinoamericana de la crisis financiera mundial
"EE.UU. va a superar la crisis, el problema ahora es Europa"
Por sus instituciones, el Viejo Continente tiene menos reflejos para tomar medidas ante una crisis, lo que podría ocasionarle mayores pérdidas que las que ya tuvo. Ricardo Pascale opina que América Latina debe olvidarse de los altos valores de las commodities.

Gabriel Rossini

Ä¿Cómo será el mundo después de la crisis financiera?

ÄUna situación de esta magnitud involucra, además de económicas, decisiones políticas y sociales que, en este caso, tienen como trasfondo la campaña electoral estadounidense. La crisis se está atacando, básicamente, de dos maneras: por un lado, inyectando mucha liquidez a través de la Reserva Federal de los Estados Unidos, que lo puede hacer sin necesidad de ninguna ley adicional porque el marco jurídico existente se lo permite.

Por el otro lado, como hay muchas instituciones que por el proceso del subprime y sus derivados han ingresado en un estado de potencial insolvencia, que es cuando pierden o agotan su patrimonio, su capital, el gobierno de Estados Unidos, a través de grandes decisiones, fue tomando el control de algunos bancos como Fannie Mae y Freddie Mac y de la aseguradora AIG. Pero eso no fue suficiente para resolver el problema de insolvencia. Ahí, es donde apunta este paquete que aprobó el Congreso de los Estados Unidos, que es un proyecto muy diferente al que envió el Ejecutivo.

Ä¿Cree que este paquete de ayuda será suficiente para establecer un piso mínimo de confianza a partir del cual ir reestructurando el sistema? El debate en el mundo pasa hoy por saber si esta crisis financiera va a llegar o no a la economía real. ÄCualquier contundencia en la respuesta sería una falta de seriedad. Estos temas deben ser más de shock y no lo fueron porque los superó la situación o el momento político no se los permitió. Ahora, depende de cómo reaccionen los americanos y los inversores. La economía real de los Estados Unidos ya está afectada. El lío ya pasó de Wall Street a la gente de a pie y aunque va a crecer menos, Estados Unidos tiene una gran capacidad de reacción y, mi impresión, es que se va a ir encarrilando. El problema es Europa. ÄEste fin de semana, los presidentes decidieron aplicar un plan similar al de Estados Unidos o no. Da la impresión de que en Europa la crisis es de la misma profundidad que en Estados Unidos. ÄAdemás, tiene una característica que en estos momentos, en mi criterio, es una dificultad. Los ciclos son más largos, tiene mucha menos reacción que Estados Unidos. Europa es una cosa paquidérmica, más cansada, menos flexible en sus factores productivos y tiene mucho menos espalda. Cuanto más rápido hagan algo, mejor. Porque si empiezan con las discusiones de que los franceses esto y los alemanes aquello otro, se perjudicará mucho. Mi impresión personal es que Estados Unidos va a ir saliendo con costos, con dolores, pero tiene encaminada una solución. Mi preocupación es Europa. Y Asia va a ralentizar su crecimiento. Disminuir el crecimiento para China es bajarlo del 12 al 9 %. Son sociedades muy diferentes a las occidentales, tienen tradiciones y costumbres y formas de organizar su producción muy diferentes. Pero igual van a sentir un poco la crisis..

Las crisis no son ajenas

Ä¿Cuánto lo vamos a sentir en América Latina?

ÄEn una economía globalizada, estas crisis no nos son ajenas. También es cierto que no estamos tan vinculados. Lo que no vamos a ver más es la burbuja de las commodities. La soja a 600 dólares ya fue. Veremos valores que estarán a mitad de camino entre los históricos y los del primer semestre de este año. Los que compran estos productos son los países que tienen dificultades. Así que la factura alguien la va a pagar.

ÄTambién es cierto que lo último que hace la gente es dejar de comer, con lo cual deberíamos tener menos problemas.ÄDeberíamos. Pero también hay otros factores que influyen. Hoy, China tiene una producción impresionante de soja. En cuatro años, probablemente ya se autoabastezca. Con lo cual, tenemos que ir pensando en productos alternativos. Pero vamos a ver una baja en los commodities. Eso va a ralentizar las tasas de crecimiento de América, pero no va a ser un período muy largo. Ä¿Cuánto va a cambiar el mundo a partir de esta crisis financiera el marco de regulación?ÄVamos a observar un mundo mucho más concentrado. En términos futbolísticos, al partido lo están jugando Estados Unidos y China. Los demás somos espectadores. Europa no jugará ni en la alta tecnología ni en los bajos costos con buena tecnología, está en el medio. Altos costos, grandes rigideces. Es la plaza que está con más problemas. América, por su parte, está virgen, está todo por hacerse y tenemos todo. Algunos países, como el nuestro, tienen la oportunidad de aprovechar los superávits para transformarse y desarrollarse. También la lógica indica una fuerte y violenta revisión de las regulaciones. La historia muestra que son como una aspirina. Si uno está enfermo es probable que le saque momentáneamente el dolor de cabeza, lo alivie, le dé un poquito más de ánimo. Pero acá hay temas estructurales serios. Estados Unidos tiene dos déficits enormes: uno de cuenta corriente en la balanza de pagos y el otro de tipo fiscal.Éstos son temas de fondos que han hecho que aparezcan nuevos productos como los derivados, que no existían hace cuarenta años, cuando había líderes que sabían para dónde había que caminar. Hoy, las sociedades son más complejas y entonces va a haber una gran avalancha de regulaciones, con las que habrá que tener mucho cuidado porque las realidades siempre superan a las regulaciones. No se llamarán derivados o serán subprimes; pero serán otra cosa. Creo que vamos a tener un rebote, vamos a hacer un pico y después no sé. Pero hay que tener cuidado con las burbujas..

Habrá más regulaciones

ÄUna de las cosas más impresionantes de la crisis es que cuando se caía el sistema empezaron a hablar del impacto en la economía real. Sólo ahí se acordaron de que en la economía también hay personas.

ÄVa a haber muchas regulaciones para tratar de que no se hagan tantas insensateces, porque aquí hubo excesos muy manifiestos, groseros. Ahora, hay un problema que deriva de la demanda. Los que consumen este tipo de productos no están educados para ello. Vendían cualquier cosa y cerraban las operaciones de cualquier forma. Las calificadoras de riesgo han mostrado su fracaso más rotundo. Entonces, las autoridades están pidiendo que la gente indague sobre lo que le están vendiendo y no dependa todo sólo de las autoridades.

ÄHay situaciones que se hicieron públicas ahora y que antes se ocultaban. Por ejemplo, que los bancos de inversión tenían muchas menos regulaciones que los bancos comerciales. Se manejaban con otra legislación. Ahora, nos damos cuenta de que era un mercado anárquico, donde cada uno hacía lo que quería dentro de reglas mínimas que no provocaran lo que finalmente terminó ocurriendo. ÄY además, la gran intermediación de los bancos en estos paquetes estaba fuera de balance. Lo que se controlaba era una parte, un pedazo. El gran partido se estaba jugando en otro lado, en concomitancia con los grandes bancos de inversión que tampoco estaban controlados. Ahora, tienen una crisis al mejor estilo de las nuestras. En Estados Unidos, me enseñaron que los imperios cayeron por los gastos militares, porque al ser imperios tienen gastos gigantescos para mantenerse como tales. Así fue en Roma, en Inglaterra y en España. Y de alguna manera fue lo que hizo Reagan cuando atacó a la Unión Soviética en su aspecto económico, con una carrera armamentística que no podía financiar, con lo que se debilitó y cayó. Entonces, ¿por qué se metieron en Irak en una guerra gigantesca sin el apoyo de nadie, que cuesta una barbaridad de plata? Ellos me enseñaron que los imperios para mantenerse tenían que tener un buen gasto militar, cuidar muy bien las trompada que daban. Ahora, Estados Unidos es mucho más débil que antes de la crisis.

Perfil

El Dr. Ricardo Pascale es un reconocido catedrático de finanzas que fue dos veces presidente del Banco Central de Uruguay (1985-1990; 1995-1996).

Es asesor contratado por Naciones Unidas, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Aladi, Fondo Monetario Internacional, Organización de los Estados Americanos, Onudi, habiendo tenido varias misiones en numerosos países de América Latina y Europa del Este.

También es miembro académico de la American Economic Association (USA), La American Finance Association (USA), la Financial Management Association (USA), Instituto Italiano di Studi Internazionali (Milan), de la Sociedad Argentina de Profesores de Finanzas, (República Argentina), de la Academia de Economía del Uruguay.

Pascale es director Académico del Postgrado de Especialización en Finanzas Universidad de la República, Uruguay desde 1999; profesor Invitado de Finanzas en diversas Universidades de Argentina, Chile, Brasil, Perú, Costa Rica, Italia y Estados Unidos, entre otras.