De la redacción de El Litoral/AFP
El temor desencadenado por la gran operación de rescate del banco hipotecario alemán Hypo provocó el desplome de las bolsas de todo el mundo y acabó con la ilusión de que las grandes intervenciones estatales pueden poner fin rápidamente la crisis financiera.
El rescate del banco alemán Hypo Real Estate por 50.000 millones de euros (68.000 millones de dólares), la compra del banco belgo-holandés Fortis por el francés BNP Paribas y la aprobación del histórico rescate financiero estadounidense por 700.000 millones de dólares no lograron aliviar el creciente sentimiento de pánico.
La decisión del gobierno de Alemania de garantizar los depósitos bancarios de particulares aumenta la presión sobre otros gobiernos europeos para que hagan lo mismo, tras los pasos de Irlanda y Grecia.
Los ministros de Finanzas de la Eurozona se reúnen el lunes en Luxemburgo para intentar frenar el contagio de una crisis financiera que se propaga de país en país, con el resurgimiento de la idea de un fondo europeo de rescate similar al norteamericano.
Todas las bolsas europeas retrocedieron un promedio de 5 % tras el derrumbe de las asiáticas. Una de las bolsas de Moscú suspendió operaciones cuando caía más del 14 % y Tokio cerró en baja de 4,25%, su menor nivel en cuatro años.
En medio de la turbulencia, el euro cayó a su mínimo en 13 meses, a 1,3544 dólares. Los precios del barril de petróleo, que hasta hace tres meses se cotizaban a casi 150 dólares, bajaron hasta los 85 dólares en Londres y 89 dólares en Nueva York, su menor nivel desde febrero, por el temor a una caída de la demanda de crudo a raíz de la crisis.
El jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunirá el viernes en París con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que ocupa la presidencia semestral de la Unión Europea.
España, la quinta economía europea, no ha ocultado su malestar por no haber sido invitado a la cumbre que los líderes de los miembros europeos del G8 -Alemania, Francia, Italia y Gran Bretaña- celebraron el sábado en París para debatir la crisis.
Tras intensas negociaciones entre el ministerio de Finanzas alemán, el Bundesbank (banco central), bancos privados y reguladores de mercado, el banco Hypo Real Estate (HRE), cuarto de Alemania, recibió el domingo de noche una capitalización adicional de 15.000 millones de euros que se sumaron a los 35.000 millones obtenidos la semana pasada.
La canciller alemana Angela Merkel advirtió no obstante que "aquellos que condujeron negocios de manera irresponsable deberán asumir su responsabilidad".
Alemania también ofreció protección ilimitada por cuentas bancarias personales. Según el ministerio de Finanzas, el valor estimado de las cajas de ahorro garantizadas totalizaría 568.000 millones de euros. Pero la garantía va incluso más allá e incluye también las cuentas corrientes y los depósitos a plazo.
Los depósitos de particulares en Alemania alcanzan un total de 1,62 billones de euros (2,2 billones de dólares), según datos del Bundesbank.
El ministro de Economía español, Pedro Solbes, dijo que no excluye adoptar la misma medida.
El gobierno británico también está considerando capitalizar a los bancos en dificultades con miles de millones de libras a cambio de acciones, según informaciones de prensa.
Tras un fin de semana de intensas negociaciones, BNP Paribas anunció que tomará el control de las operaciones del banco en problemas Fortis en Bélgica y Luxemburgo, en un acuerdo que convertirá a Bélgica en el mayor accionista del banco francés.
El acuerdo deja a los gobiernos de Bélgica y Luxemburgo con participaciones reducidas en Fortis, que nacionalizaron parcialmente una semana antes, a cambio de participaciones en BNP Paribas, que se convierte así en el mayor banco en Europa en términos de depósitos.
Los bancos centrales siguieron inyectando decenas de miles de millones en los mercados monetarios interbancarios, que sobreviven gracias a esta asistencia de las instituciones estatales porque los bancos comerciales están demasiado asustados como para prestarse dinero entre sí.
"In God we trust"
Benedicto XVI consideró que la crisis demuestra la futilidad del éxito y el dinero y llamó a cimentar la vida sobre la "roca" de la palabra divina. En la apertura de un sínodo de obispos en el Vaticano, el Papa señaló que "la Palabra de Dios, más que toda otra palabra, es el fundamento de todo, la auténtica realidad", y uno se equivoca si piensa "que la materia, las cosas sólidas que podemos tocar, son la realidad más segura. Quien construye sobre las cosas visibles que puede tocar, como el éxito, la carrera o el dinero, está construyendo sobre arena", declaró Benedicto XVI. "Ahora estamos viendo, con el hundimiento de los grandes bancos, que este dinero desaparece, que no es nada; se trata de "realidades de segundo orden" y "sólo la Palabra (de Dios) es sólida, ella es la verdadera realidad sobre la que hay que fundar nuestra propia vida", insistió.
El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, insistió en que la crisis financiera actual no debe hacer olvidar la crisis alimentaria y energética que sufren en particular una cincuentena de países pobres y que están en una "zona de riesgo".
Precisó que "hay una cincuentena de países en la zona de riesgo", buena parte de los cuales en África, pero también en Centroamérica, con serias dificultades en sus finanzas por la escalada de los precios de los alimentos y de la energía y que "podrían bascular".
Explicó que "los precios alimentarios se han estabilizado, pero a un nivel extremadamente elevado", y seguirán a ese nivel en 2009, un año para el que el Fondo trabaja con la hipótesis de que el barril de petróleo se situará en torno a los 120 dólares. Strauss-Kahn indicó que para los países pobres importadores de petróleo el ascenso del barril de crudo, que representa en términos globales unos 60.000 millones de dólares, les supone un esfuerzo suplementario equivalente del 3% de su Producto Interior Bruto (PIB).
En cuanto al encarecimiento de los alimentos, para los 43 países en situación más frágil les va a representar un ascenso del gasto equivalente a un 1% del PIB. "Las consecuencias humanas son extremadamente fuertes", sintetizó.
Strauss-Kahn estimó que en Latinoamérica la inflación media será del 13% a finales de año, lo que muestra que "entramos en un nuevo ciclo de inflación fuerte", que tiene consecuencias sobre los tipos de interés y plantea un "riesgo de explosión social".
"Es una espiral que los países de América Latina conocen demasiado", indicó, antes de subrayar que por eso mismo la prioridad debe ser "controlar ese riesgo de inflación", además de cuidar del impacto en "los más desfavorecidos" con "redes de seguridad" internas.
El director gerente del Fondo hizo un llamamiento a los donantes internacionales que "deben asumir su parte" de responsabilidad porque "no estamos al nivel de lo que se esperaba" en transferencia de fondos.
Los dirigentes de la Unión Europea (UE) mantenían contactos este día para preparar una declaración de apoyo a los mercados financieros, mientras los gobiernos del viejo continente desembolsaban fondos estatales para salvar a los bancos privados, tal como lo hace también Estados Unidos.
La Reserva Federal estadounidense (FED) anunció que aumentará por etapas su línea de refinanciamiento ofrecida a los bancos a 300.000 millones de dólares y espera que a fin de año unos 900.000 millones de dólares de créditos estén potencialmente disponibles.
El presidente Español José Luis Rodríguez Zapatero se reunirá esta tarde con las autoridades de los bancos Santander, BBVA, Banco Popular, y las cajas de ahorro La Caixa, Caja Madrid y Unicaja.
El gobierno británico prometió hoy no abandonar a los ahorristas en la actual crisis financiera, aunque no hay planes para responder de inmediato a la sorpresiva medida alemana del domingo, que decidió garantizar todos los depósitos bancarios.
"No podemos dejar a la gente normal y a los normales ahorristas sin protección en este tipo de emergencia; estamos esperando aún aclaraciones de Alemania", explicó Cooper.