Economía: ECON-05 Cancelarán en efectivo sentencias de pasivos

El diario Clarín, en su edición de la fecha, en una nota firmada por Ismael Bermúdez, informa que en el próximo año, el gobierno tiene previsto cancelar en efectivo 40.000 sentencias firmes que favorecen a jubilados que iniciaron juicio contra el Estado por mala liquidación de haberes. Suman un total de 2.343,6 millones de pesos y no hay reservadas partidas en bonos en el presupuesto para 2009 que maneja la Anses.

La decisión de pagar en efectivo fue adelantada al matutino porteño por el titular de Anses, Amado Boudou. Precisó que la medida implica un incremento de casi 57% respecto de las 25.500 sentencias que se prevén cancelar en 2008. Pero la partida para sentencias suma 2.126,9 millones. De ese total, hay bonos por 903 millones de pesos y el resto -1.223,9 millones de pesos- en efectivo.

Los números brindados figuran en el proyecto de Presupuesto 2009 y en promedio, surge que las sentencias rondarán los 56.000 pesos. En la cifra final influye la retroactividad por el tiempo transcurrido y también el impacto de los intereses acumulados. El columnista sostiene que a estos jubilados, además, la Anses deberá reajustarles los haberes que están cobrando en la actualidad de acuerdo con los nuevos valores que queden estipulados en las sentencias correspondientes.

De las estadísticas oficiales surge que --de cumplirse lo proyectado-- entre 2003 y 2009 se habrán cancelado en total unas 170.000 sentencias.

Según destacó Boudou, "hasta el año 2005 sólo cobraban las sentencias totalmente en efectivo los mayores de 80 años. En los años siguientes se fue bajando ese límite de edad. De esa manera, en 2006 pasaron a cobrar en efectivo los mayores de 78. En 2007 se volvió a bajar el tope hasta los mayores de 75. Y ya este año se fijó como límite a los mayores de 70. Desde 2009, se eliminan los bonos y todo se abonará en efectivo".

El funcionario pronosticó una progresiva desaparición de la litigiosidad: "La decisión de la Anses de no apelar las sentencias similares a la que emitió la Corte de Justicia por el caso Badaro va a terminar definitivamente con el problema de las demandas judiciales. En la misma línea van las de los docentes, investigadores y diplomáticos. A esto hay que sumar la pronta sanción de la ley de Movilidad, que se aprobó en el Congreso. Y la menor litigiosidad permitirá reducir los tiempos para el pago de las sentencias e ir agotando totalmente el stock de juicios que se generó".

En medios judiciales se estima que mensualmente se inician unos 2.000 reclamos que corresponden a los jubilados que recibieron ajustes inferiores al porcentaje fijado por la Corte Suprema en el caso Badaro, a fines de 2007, que ordenó un ajuste de 88,6% los haberes del demandante por el período que va de enero de 2002 a diciembre de 2006.