Desde el momento en que trabajaron juntos por primera vez, en el amanecer de la década del setenta, con aquella legendaria película llamada "Mean streets", se notó una enorme química entre ambos. Era como si los guiones y el trabajo tras las cámaras de uno estuvieran en perfecta sintonía con la composición de personajes encarada por el otro. A partir de entonces, y durante casi un cuarto de siglo, los nombres de Martin Scorsese y Robert De Niro fueron sinónimo de buen cine.
Juntos abordaron proyectos que se plasmaron en películas, hoy reconocidas como "Taxi Driver" (una devastadora mirada a la vida de una ciudad), "Toro salvaje" (una impactante y descarnada biografía del boxeador Jake La Motta, considerada como una de las cumbres del cine norteamericano de los ochenta), "El rey de la comedia" (donde trabajaron junto a un inspirado Jerry Lewis que se autoparodia), "Buenos muchachos" (ubicada entre las mejores películas sobre gángsters), "Cabo de miedo" (remake del film homónimo de 1962) y la irregular "Casino".
Tras más de una década sin filmar juntos, estas dos estrellas indiscutidas del cine norteamericano volverán a reunir talentos. Lo harán con la próxima adaptación al celuloide de la novela "I Heard You Paint Houses" de Charles Brandt. Se trata de un guión inspirado en la historia de un asesino de la mafia, de quien se sospecha que estuvo involucrado en la muerte del dirigente sindicalista Jimmy Hoffa. Es decir que los dos veteranos vuelven a un terreno que les significó reconocimiento y éxito años atrás.
Por separado, en los últimos años ambos concretaron filmes de envergadura. "Los infiltrados" en el caso del director y "El buen pastor" en el del actor, son ejemplos válidos. Ahora, habrá que esperar hasta el 2010 para conocer los resultados de la vuelta al ruedo de esta dupla. Los buenos antecedentes sobran.