Santo Tomé: SATO-01
Importancia de la Campaña de Castraciones de Perras y Gatas
Durante 2008 se realizaron unas 1.000 esterilizaciones
La Unidad Veterinaria Móvil municipal ya recorrió trece jurisdicciones barriales del ejido urbano santotomesino, y esta semana trabajará en la zona de la vecinal Dr. René Favaloro. El operativo está a cargo del médico veterinario Raúl Carreras.
Ariel Durán-Sergio Ferrer
El Chaparral, Costa Azul, Sargento Cabral, Libertad, Los Hornos, Santo Tomás de Aquino, Villa Luján, Las Vegas, Adelina Este, Adelina Oeste, Adelina Centro, San Martín y 12 de Septiembre son los nombres de los trece barrios en los que ya estuvo trabajando este año el doctor Raúl Carreras con la Unidad Veterinaria Móvil de la Municipalidad de Santo Tomé (UVM), que hasta este miércoles estará operando de 13.30 a 16.30 en jurisdicción de la vecinal Dr. René Favaloro. Justamente, las tareas llevadas a cabo por el citado profesional se enmarcan en la labor de prevención de la salud animal y control de las poblaciones caninas y felinas, que se desarrollan como parte de la Campaña Municipal de Castraciones Gratuitas de Perras y Gatas, denominación oficial del programa sanitario de mascotas hembras instrumentado por nuestro municipio en los últimos años, que incluye, igualmente, tratamientos contra la sarna y desparasitaciones de cachorros.
Para crear conciencia
Los anteriores no tendrían que ser tomados como datos menores, habida cuenta que no son muchas las administraciones que mantienen en el tiempo campañas como las ejecutadas en las ciudades de Santo Tomé y Santa Fe. No hay que olvidar que en nuestro país, todavía existen grandes municipalidades, que no sólo no castran, sino que, muy por el contrario, para controlar la superpoblación canina apelan a la persecución, la captura (como si los perros fueran criminales) y la matanza indiscriminada (sea con gas, veneno u otra metodología igualmente siniestra). Por todo ello, vale rescatar que, a modo de conclusión general del extenso diálogo mantenido con el propio Carreras, ha quedado claro que los efectos de la intensa campaña practicada, por la cual ya se han realizado alrededor de 1.000 castraciones, se notan en las propias calles de nuestra localidad, en especial ""porque no hay tantos perros en la vía pública". ""Hay que entender que mucha gente no tiene responsabilidad en la tenencia de una mascota, porque cuando la perra crece y queda preñada la abandonan; tenemos que revertir ese comportamiento y debemos reforzar este tipo de campañas, cuyo objetivo esencial es que las personas tomen conciencia en tal sentido: si no quieren que la perra o la gata siga pariendo, lo más aconsejable es castrarlas", analizó. ""Por eso mismo, ésta es una buena oportunidad para que aquellos que no tienen medios o recursos como para asistir a un veterinario particular, se acerquen al móvil, para aprovechar estas esterilizaciones gratuitas; éste es un mensaje que por lo general tiene por destinatario a los vecinos de los barrios carecientes, que es dónde mayor cantidad de animales se observan", redondeó Carreras.
Logros complementarios
Otro de los temas abordados con Carreras tiene que ver con el control indirecto que se logra con respecto a los casos de mordedura de perros, algo que se evita mucho gracias a las castraciones, ""porque disminuye ostensiblemente el número de perras alzadas deambulando por la ciudad, con una verdadera jauría detrás de ellas". ""Todas las mordeduras registradas en el Instituto Antirrábico de Santa Fe obedecen a la jauría que va atrás de las perras alzadas, porque los canes se pelean entre ellos y se genera el problema", expresó a continuación el especialista, quien insistió en el concepto de hacer hincapié y machacar sobre las bondades de las esterilizaciones. Para finalizar, Carreras hizo un agregado puntual sobre el tratamiento curativo de la sarna que se practica en la UVM. ""Si bien la gente acostumbra pedir la vacuna para la sarna, quiero aclarar que ésta no es una enfermedad viral como la rabia, la leptospirosis, el moquillo o el parbovirus Älas que se pueden prevenir con una vacuna, que genera los anticuerpos para contrarrestar aquel efectoÄ, sino que se trata de una parasitosis externa que produce un daño terrible en la piel", prosiguió. ""Esto hace que el animal se rasque permanentemente y se vaya quedando sin pelo, algo que se observa mucho más en algunos barrios del ejido urbano marginal que en la zona céntrica, porque en aquellos hay mayor cantidad de perros con afecciones de esta naturaleza", concluyó el titular de la UMV.
Hasta la fecha, incluyendo la labor en los obradores municipales, durante 2008 la UVM realizó 734 castraciones caninas y 241 felinas, lo que hace un total de 975 intervenciones quirúrgicas; a ello hay que sumar 340 tratamientos curativos por sarna y 160 desparasitaciones de cachorros. Por eso mismo, es importante destacar que después de su trabajo en la vecinal Dr. René Favaloro, la campaña proseguirá en el barrio Monseñor Vicente Zazpe, en el marco de un cronograma que ya ha sido diagramado hasta diciembre y se reanudará el año que viene, en febrero o marzo aproximadamente. Para ser intervenidas, las perras y gatas tienen que ser mayores de 6 meses y no estar enfermas ni preñadas.
Como a un ser humano
"Técnicamente, lo que realizo se llama ovariectomía, es decir la extirpación del ovario", aclaró el doctor Raúl Carreras a diario El Litoral, en oportunidad en la que nuestro medio presenció una de sus intervenciones quirúrgicas en la UVM. Cabe aclarar que Carreras opera con tijeras y no tarda más de cinco minutos en llevar a cabo la esterilización, previa anestesia general de la mascota; además, salvo en ciertos casos muy especiales Äen los que recurrió a otra clase de operaciónÄ, lo que practica son extirpaciones como la descripta, con detección del ovario por tacto. "Sólo en pocas oportunidades tuve que hacer algo distinto, como hace poco, porque me encontré con una infección uterina", amplió Carreras. "El dueño de la perrita no lo sabía, porque esta afección demora en hacer patología clínica y a veces tarda entre tres y cuatro meses, por lo que, en realidad, son un hallazgo de cirugía", detalló luego el profesional. "Esta persona le venía dando anticonceptivos y lo que pasó fue producto de esas pastillas, las que yo, particularmente, no recomiendo a nadie, porque los daños que ocasionan son terribles, igual que en los seres humanos", ejemplificó después. "Lo ideal, antes de darles pastillas, es consultar a un veterinario", agregó Carreras. "En lo personal, siempre sugiero que se castre; es recomendable operar y esterilizar, porque ello no le va a traer ningún trastorno patológico al animal y es un método definitivo; inclusive, los últimos estudios realizados al respecto indican que, castrando la perra antes que tenga su primer ciclo sexual Äque se puede dar entre los 6 meses y el año de edad, ya que esto depende de factores hormonales, ambientales, alimentarios y demásÄ, los riesgos de adquirir tumores hormona dependiente, es decir de base hormonal, se achican enormemente", remarcó también. ""La aparición de los tumores de mamas o del aparato reproductivo disminuyen en un porcentaje bastante alto; pero, reitero, tiene que hacerse antes que la perra o gata tenga su primer ciclo, es decir antes que empiece con el sudado sanguinolento por vagina", resaltó. ""Cuando se castra al animal, lo que se evita es que vuelva a alzarse; la perra o gata no se alza más y se le termina el ciclo sexual de por vida", acotó a posteriori, lo que generó la pregunta en relación a las secuelas que ello podría traer aparejado, a lo que Carreras respondió: ""Algunas perras tienden a engordar, porque al sacarle los estrógenos Äque son las hormonas femeninasÄ, existe un cambio metabólico muy grande y puede pasar eso, como en el gato macho cuando se lo castra (capón), que se pone gordo".
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