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Danilo Chiapello
Anoche, en barrio Lomas del Valle, personal policial detuvo a una joven, de 24 años, por estar imputada en el caso de abandono y posterior muerte de un recién nacido.
Personal de la sección Homicidios fue quien llevó adelante la pesquisa iniciada la mañana del viernes cuando se produjo el hallazgo de una criatura -aún con vida- en los fondos de un zanjón ubicado en la intersección de callejón El Sable y San Lorenzo.
Como se sabe era un varoncito, que pesó 2 kilos, 700 gramos. El bebé fue llevado en principio hasta el hospital Mira y López y luego derivado al Hospital de Niños donde, pese a los intensos cuidados, se produjo su fallecimiento.
A partir de entonces los investigadores se instalaron en el barrio con la firme intención de encontrar a los responsables del suceso. Varias personas fueron conducidas a declarar y así comenzaron a ubicarse las piezas en el tablero.
Ayer por la mañana se logró establecer la identidad de la acusada, nombre que por cuestiones legales mantendremos en reserva. No obstante trascendió que tiene 24 años, es madre de dos hijos y se domicilia a escasa distancia del lugar del hecho.
Es instruida y causó no poca sorpresa a los pesquisas constatar que socialmente se la puede ubicar como una joven de clase media típica.
En su primera declaración negó que fuera la autora. Sin embargo otros detalles que obran en el expediente la condujeron a un callejón sin salida. Por ejemplo cuando, tiempo atrás, le confió a una persona que estaba embarazada. Luego, a otras le dijo que iba a hacerse un aborto. Por último relató a otros individuos su idea de abandonarlo.
Entonces con esta información la policía llegó ahora hasta su domicilio y procedió a detenerla, bajo los graves cargos de "abandono de persona seguido de muerte, agravado por el vínculo."
Tanto en sede policial como judicial la mujer reconoció la autoría del hecho. De manera fría y totalmente desapasionada la acusada narró lo ocurrido.
"No sé quién es el padre de la criatura", fue la primera frase que dijo como para romper el fuego. Agregó que sospecha que es un chico, al que había conocido en un baile. "Salimos un par de veces y pasó... Nunca le dije que estaba embarazada".
Más adelante explicó que ocultó su estado de gravidez disimulando con ropas amplias.
Lo peor vino cuando se le preguntó por qué escondía su embarazo. Entonces reveló que "siempre tuve la idea de tirar el bebé. ¿Por qué? Porque no quería ocasionarle más problemas a mis padres. Yo vivo con ellos y demasiado aguantaron ya con mis otros dos hijos. No les quería dar otro disgusto.
Por último contó cómo fue aquella madrugada cuando se dirigió hasta la esquina de callejón El Sable y San Lorenzo. Entre otras cosas indicó que tenía la intención de ir hasta la casa de una amiga y para ello solicitó un remís. Estaba esperando el coche de alquiler cuando se sintió descompuesta y sobrevino el parto, con el resultado ya conocido.
La causa está radicada en el juzgado de instrucción de la 7a. Nominación. El magistrado ordenó peritajes médicos, y el traslado de la imputada a la Estación Tránsito mientras dure el desarrollo del proceso.
De no creer
La frialdad del relato de la mujer dejó por poco paralizados a quienes presenciaron el trámite. Sin embargo, un último detalle dejó en claro que la historia de terror no tenía límites. La joven Äahora detenidaÄ, tiempo atrás trabajó en una ONG dedicada a la asistencia a mujeres y niños en estado de abandono.