El miércoles, el ex entrenador de Quilmes, Arsenal y San Lorenzo agradeció el ofrecimiento pero lo rechazó, porque aseguró que estaba a la espera "de una oferta para hacerse cargo del seleccionado colombiano", pero que además no lo seducía "el proyecto deportivo", según explicó su representante, Daniel Comba.
Claro que con el paso de las horas, quedó claro que la llegada al seleccionado mayor colombiano de Eduardo Lara en lugar del despedido Jorge Luis Pinto cuenta con el beneplácito de todo el plantel, lo que por el momento posterga cualquier pretensión de Alfaro para ser convocado para ese cargo.
Alfaro tiene muy buenos contactos en Colombia, ya que ante cada competencia internacional de nivel en la que participe su seleccionado, es convocado por la cadena Caracol como comentarista.
La otra circunstancia a analizar por "Lechuga" fue la actualidad del equipo rosarino y el panorama a futuro, además del plantel con que cuenta y el liderazgo que ejerce Christian González, una especie de Juan Román Riquelme en Boca o Juan Sebastián Verón en Estudiantes.
Alfaro tuvo un paso en falso en su primera posibilidad en un grande como San Lorenzo, pero reconstruyó su prestigio en Arsenal ganando la Copa Sudamericana. Por eso, ahora no quiere dar pasos en falso, ya que otro revés puede condenarlo al ostracismo. Y dado que Central tiene módicas aspiraciones en esta temporada, que pasan solamente por robustecer su promedio para no pasar apremios con el descenso, el panorama para Alfaro no se presentaba muy alentador.
Así, el técnico, además de descartar lo de Colombia y observar que las chances que podía tener en Independiente se las apropiaba Miguel Ángel Santoro, solamente conservaba para sí un viejo sueño suyo y de Mauricio Macri, que siempre quiso llevarlo a Boca cuando eran su presidente.
Pero el panorama interno en el club de la Ribera no es el mejor en estos momentos y, a partir de la reforzada continuidad de Juan Román Riquelme, amenaza con no modificarse tampoco en el mediano plazo.
Entonces, ante la posibilidad de seguir con su período sabático demasiado tiempo, eligió tomar el toro por las astas, evaluó que Central no deja de ser un grande pese a su flojo presente deportivo, y además estará viviendo a pocos kilómetros de su Rafaela natal, lo que también beneficia el aspecto familiar.
Entonces ayer, poco después del almuerzo y ya digeridas todas estas cuestiones, Alfaro decidió finalmente y luego de muchos cabildeos, darle definitivamente el "sí" al club de Arroyito.
Su deseo de "tomar un equipo al principio de un campeonato y no en la mitad", también quedó para otra oportunidad, ya que el ex técnico del propio Atlético Rafaela y Olimpo de Bahía Blanca se hará cargo del conjunto "canalla" justo en el medio del torneo Apertura. Así se lo impusieron las reglas del inestable mercado futbolístico argentino.
Ezequiel González, referente del plantel de Rosario Central, fue uno de los que evaluaron el tema de cambio de técnico: "Estamos tristes por la salida de Pablo (Sánchez). Hicimos una buena autocrítica, pero nos dolió que se vaya un cuerpo técnico que trabajó muy bien y con el que teníamos buena onda. A pesar de todo esto, ahora hay que mirar para adelante".
Precisamente, en lo que se refiere a la actualidad deportiva del club, el volante agregó que "no me preocupan los promedios. Todavía no los miro, pero escucho que a la gente le preocupa y soy respetuoso de eso. Igual, no tenemos que dejar que nos metan cosas en la cabeza. No somos un desastre. Tenemos equipo como para sacar más puntos y vamos a salir de este mal momento".