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DyN Un juez de Paz de Córdoba fue asesinado de varios golpes en la cabeza, tras lo cual la policía detuvo a un empleado suyo, sospechado de haber sido el autor del crimen. Sin embargo, la propia viuda de la víctima aseguró que "no es verdad" esa hipótesis. La policía de Córdoba identificó a la víctima como Enrique Vallejos, de 46 años, quien ejercía como juez de Paz en la pequeña localidad cordobesa de Diego de Rojas, ubicada sobre la ruta 10, a 122 kilómetros de la ciudad de Córdoba, en el departamento Río Primero. Fuentes vinculadas con las investigaciones informaron a DyN que el cadáver del magistrado fue encontrado en la tarde de ayer en una zona de pastizales ubicada detrás de la escuela rural Los Ceritos, distante unos 60 kilómetros al este de la capital provincial. Las pericias determinaron que el juez fue asesinado de varios golpes en la cabeza con un elemento contundente. Los investigadores, con datos aportados por testigo, durante la noche realizaron una serie de allanamientos en la zona, donde fue detenido un peón sospechado de haber participado en el hecho. Algunos indicios apuntarían al trabajador, quien por orden de la fiscal del Distrito 2 Turno 2, María de las Mercedes Ballestrini, permanecía esta mañana en calidad de demorado. Pero la viuda de la víctima, Estela Suárez, sostuvo esta mañana que "eso que dijeron de un empleado no es verdad, él es una excelente persona y mi marido confiaba en él", destacó. "Estoy tan sorprendida como dolida, porque era un hombre lleno de vida, un hombre joven. La semana pasada le hemos estado festejando su cumpleaños y este miércoles no sé quién me lo dejó como me lo dejó", manifestó la mujer, en declaraciones a radio Cadena 3. Además, destacó que "no se sabe qué pasó, mi marido desapareció a las 3 de la tarde del martes, como siempre se fue al campo", dijo la mujer. Durante las últimas horas algunos investigadores rastrearon la zona rural y las inmediaciones del lugar donde se encontró el cuerpo, en procura del objeto contundente que podría haberse utilizado para matar al juez. Vallejos, afincado en la zona rural, había salido el martes último con su camioneta a comprar semillas, y no regresó a su casa. En la comuna, funciona un destacamento policial y ayer en horas de la mañana, el policía que cumple servicio en el lugar observó la camioneta del juez de Paz detenida en una calle. El uniformado vio que el vehículo estaba vacío, pero con las llaves puestas, aunque no sospechó nada grave, porque se trata de un pueblo de 300 habitantes donde todos se conocen y no hay problemas de seguridad. |