aires: AIRES-08 Recursos en tensión

Por estos días, se han realizado ya unas cuantas reuniones de pescadores con la participación de algunas autoridades y representantes, buscando ayuda para sobrevivir en los meses de veda. Hubo y hay ya amagues de cortes de ruta por parte de los amigos pescadores. Y es comprensible la situación: entre noviembre y enero inclusive, los pescadores no podrán capturar sábalos y obviamente tampoco comercializarlos.

La veda iba a encontrar la situación que ahora se vive: ni los pescadores tenían o tienen una organización previa para tratar la problemática y, lo que es más, grave, tampoco el Estado provincial tiene una estructura que responda con anticipación al punto de tensión inevitable que es el comienzo de la veda. Ese cuello de botella coincide además con el inicio a pleno de la temporada turística en el corredor costero santafesino, por lo que eventuales cortes de ruta perjudicarán la actividad general que los cabañeros, las localidades y hasta los mismos pescadores que trabajan como guías, esperan con ansias.

Desde luego, se perdió un año. Porque ahora hasta el "simple" armado de un padrón de pescadores serio y responsable es un problema, no hablemos de la determinación de fondos y su asignación correspondiente.

Y todo esto, encima sin tocar siquiera la problemática de fondo, que excede la mera veda estival de una especie o la contención que pueda intentarse desde el estado para quienes viven del río. Esa discusión de fondo tiene que ver con la sustentabilidad del recurso y allí ingresan, con tensión asegurada, otros problemas, como el de los frigoríficos de pescado, las prácticas de pesca, la depredación, la ausencia de legislación seria, la falta de coordinación entre jurisdicciones, entre otros. Demasiados temas para que entren en ese cuello de botella que arranca en noviembre con la veda. Nuevamente lo urgente tapará lo importante, un año más...