Opinión: OPIN-01 Un programa para mejorar la seguridad vial en la ciudad

Por primera vez en la historia de la ciudad, la Intendencia anunció un plan global y de largo plazo tendiente a mejorar las condiciones del tránsito en una Santa Fe donde la falta de control, la irresponsabilidad de muchos de sus habitantes, el crecimiento del parque automotor y la carencia de una infraestructura adecuada se conjugan para conformar un panorama que, en muchos casos, se asemeja al caos más profundo.

Durante los últimos años, las decisiones en esta materia apenas representaron medidas aisladas, sin que se pensara en una planificación general tendiente a enfrentar una problemática que se agravó a ritmo acelerado.

Según se anunció en las últimas horas, este programa integral de seguridad vial apunta a tres ejes esenciales: mejorar la infraestructura, jerarquizar el control y apuntalar una política educativa y comunicacional que abarque tanto a los niños como a los adultos de la ciudad.

Algunas de las medidas concretas pasan por incrementar los montos de las multas, aplicar un sistema de cámaras para detectar infracciones, impedir la venta de combustible a los motociclistas que no lleven casco, trabajar en las escuelas y sumar operativos de control.

En los colegios se colocarán vallas de seguridad peatonal, se pintarán sendas peatonales y de señalización vertical, y se construirán reductores de velocidad.

Además, se estudian nuevos corredores de bicisendas y ciclovías con el objetivo de ordenar el tránsito de bicicletas y promover mayores niveles de seguridad para los ciclistas.

Cada fin de semana, la guardia del hospital Cullen (centro referencial en casos de emergencia) se ve superpoblada por víctimas de accidentes de tránsito Äque se suman a los heridos por la violencia y la inseguridadÄ. Los médicos advierten desde hace mucho tiempo que, en la mayoría de estos casos, los pacientes llegan luego de haber ingerido altas dosis de alcohol.

De allí la importancia de endurecer los controles tendientes a evitar que personas alcoholizadas conduzcan y la necesidad de aplicar duras sanciones a quienes vendan bebidas alcohólicas a menores o fuera de los horarios y lugares autorizados.

El programa propone un acuerdo con bares, restaurantes y salones de fiesta, empresas de taxis y remises. La idea es que se entreguen bonos para uso de autos de alquiler a quienes estén alcoholizados. Además, se promoverá la autoconcientización del conductor sobre sus capacidades, a través de alcoholímetros en estos lugares de esparcimiento.

La actual gestión municipal acaba de asumir este compromiso ante una sociedad que reclama respeto y orden en la ciudad. De allí la necesidad de que este plan sea aplicado de manera consciente y responsable, aunque despierte rechazos en algunos sectores que no parecen estar dispuestos a convivir de acuerdo con las normas vigentes.

Los anuncios de este plan despiertan grandes expectativas. En poco tiempo llegará el momento del balance y, entonces, se sabrá si el municipio cumplió, o no, con este importante compromiso.