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Télam-AFP-EFE
Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Chile, Michelle Bachelet, resaltaron ayer la necesidad de "definir una respuesta" de la Unasur a la crisis financiera internacional para enfrentar sus efectos negativos sociales en la región.
Ambos mandatarios participaron de la ceremonia de apertura de una reunión de parlamentarios de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur), que se desarrollaba hasta esta tarde en la ciudad boliviana de Cochabamba.
"Como países sudamericanos, tenemos que presentar una respuesta común" a la crisis financiera global, remarcó Bachelet, informaron las agencias Ansa y Prensa Latina.
La mandataria instó a analizar "cómo dar respuesta a problemas globales como la crisis alimentaria, la crisis financiera y lo que ella conlleva, que nos hace ver con menos optimismo la posibilidad de cumplir con las metas que nos habíamos fijado".
"Estamos ciertos de que la crisis afectará la demanda de inversiones y el crecimiento regional, lo que es una tragedia porque si hay algo que podíamos decir con orgullo es que por un lado tenemos democracia y por el otro economías bastante sanas, que crecían a un ritmo importante", añadió.
En coincidencia, el presidente Morales planteó la necesidad de adecuar los objetivos y las estructuras de las organizaciones internacionales, en especial las financieras, a la nueva realidad.
"Unasur y América Latina -dijo Morales- deben levantar una sola voz" y sentar bases de cooperación regional en base a criterios de solidaridad y complementariedad. Y consideró que "la crisis muestra que es imperativo ese cambio".
En este marco regional, el presidente boliviano también destacó la "positiva respuesta" dada por los gobiernos de la región en septiembre último para defender la democracia en su país, afectado por una profunda crisis política.
Asimismo, se refirió al respaldo del Congreso Nacional con una norma que valida el Tratado Constitutivo de Unasur suscripto en Brasilia en mayo pasado.
A criterio de los mandatarios, las naciones de la región deberán tener un mayor protagonismo en las deliberaciones a nivel mundial en el ámbito financiero, energético y de medio ambiente, acerca de cómo solucionar la actual crisis.
En particular, Bachelet mencionó el crecimiento de la extrema pobreza y los desabastecimientos de mercados de alimentación y la elevación de los precios de productos básicos.
Estos temas serán tratados en una próxima reunión de presidentes de naciones miembro de Unasur, que podría realizarse de manera paralela en la XVIII Cumbre Iberoamericana, del 29 al 31 de octubre en San Salvador, El Salvador.
También se mencionó como posible escenario una Cumbre de jefes de Estado del Mercado Común del Sur (Mercosur), en San Salvador de Bahía (Brasil) el próximo 16 de diciembre.
La reunión de parlamentarios de Unasur, que concluye hoy en esta ciudad, fue convocada por el vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera.
"Fue exitosa y rica la discusión sobre la constitución" del foro deliberativo regional, afirmó Alvaro García Linera, quien explicó, al término de la cita de 50 legisladores, que la comisión estará formada por dos delegados de cada país y de los parlamentos Andino, Amazónico e Indígena.
El vicepresidente aseguró que en un plazo de 90 días la comisión de trabajo interparlamentaria deberá comenzar sus actividades en la ciudad de Cochabamba, en el centro de Bolivia, donde ya se habilitaron instalaciones provisorias para el trabajo de los congresistas.
"Esto podrá durar semanas o meses y la propuesta que salga de esta mesa de trabajo tendrá que ser elevada a los presidentes de las 12 naciones (...) y a los parlamentos de cada país" quienes deberán aprobar las sugerencias hechas, explicó el vicepresidente.
Del encuentro participaron legisladores de la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, además de representantes de los parlamentos Andino, del Mercosur e Indígena, como invitados.
La delegación argentina está presidida por el titular provisional del Senado, José Pampuro, e integrada además por jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, y el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja, Ruperto Godoy, se informó oficialmente en Buenos Aires.
Los presidentes de Bolivia y Chile colocaron ayer la piedra fundamental del edificio del Parlamento Sudamericano en el municipio de San Benito, en una colorida e informal ceremonia que se realizó en el centro geográfico de Bolivia.
Tras colocar la piedra, el anfitrión Evo Morales, y su par chilena, Michelle Bachelet, rompieron cántaros de cerámica con "chicha", la bebida de maíz fermentado típica del departamento de Cochabamba, en cuya jurisdicción está el municipio en el que se construirá el edificio.
Bachelet, vestida con un primaveral traje azul, se cubrió luego la cabeza con un sombrero color blanco de copa alta y la espalda con una mantilla negra, atuendo típico de las mujeres de esa región.
La mañana fue inusualmente fría en el lugar denominado La Imilla (muchacha, en quechua), y el fuerte viento obligó a los presidentes a viajar por tierra los 40 kilómetros desde la ciudad de Cochabamba en lugar de hacerlo en helicóptero, como estaba programado.
"Estamos haciendo algo que es lo que la gente espera, cumpliendo un compromiso. En este momento, en Cochabamba se está iniciando el trabajo para tener ese Parlamento", afirmó Bachelet.
Morales, por su parte, destacó el hecho de que San Benito, además de ser "capital del durazno" se convierta en sede del Parlamento Sudamericano, cuyo edificio "será más grande que el del Parlamento europeo".