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Teresa Pandolfo
Expertos que analizan las consecuencias derivadas de la crisis del sistema financiero mundial aconsejan que la Argentina atienda detenidamente su economía real, y respecto de ella comience a considerar qué sectores se mantendrán y cuáles serán los más perjudicados.
Se supone que todas las naciones intentarán fortalecer sus fuentes de recursos productivos para recuperar actividad, que no se pierdan más puestos de trabajo que los inevitables, y volver a ahorrar divisas colocando sus saldos exportables.
De todas maneras, los análisis son demasiado prematuros porque no se sabe si se ha llegado al fondo de la crisis ni tampoco cuáles resultarán en el futuro los instrumentos reguladores de un nuevo sistema. Se estima que nuestro país también sufrirá las consecuencias, aunque no en la misma medida que otros, en razón de que se mantuvo más aislado en las relaciones económico-financieras internacionales.
Dentro del país, todos los sectores han levantado el pie del acelerador esperando tener un panorama más claro a partir de cómo reaccionan las economías de los otras naciones. Hay incertidumbre respecto de los mercados que se habían establecido fuera de las fronteras y también temor por el flujo de importaciones provenientes de economías con otros costos de producción.
Recientemente, El Litoral consultó al ex ministro de Hacienda de la provincia, Daniel Germano, quien desde Rosario señaló que la Argentina cuenta con un buen nivel de reservas; que el sistema financiero está bien en cuanto a depósitos y que la deuda no supera el 12 % del PBI. Dijo, además, que nuestros productos "van a seguir siendo demandados pero con otros niveles de precios", posiblemente mucho más bajos. Opinó que el país debería ir a "una drástica baja de retenciones", a fin de ingresar divisas por exportación.
Santa Fe, entonces, debe seguir muy de cerca su economía real. Fue satisfactorio el showroom de la maquinaria agrícola que se realizó en la zona donde se encuentra instalado el encadenamiento productivo que comienza en Marcos Juárez (Córdoba) y comprende también a Armstrong, Las Rosas y Las Parejas. Grupos empresariales de países tanto de la región como de América del Norte, de la Unión Europea y de Asia conocieron la tecnología de producción primaria e industrial y hubo ruedas de negocios.
Es una buena noticia que se reconozca la fortaleza del sector de equipos agrícolas, al que se le han sumado el de acopio en campo y el de acarreo. Las maquinarias, por la tecnología con las que son fabricadas, se adaptan tanto para grandes extensiones como para parcelas chicas, y en materia de producción la siembra directa interesó a los grupos visitantes.
El clúster de la maquinaria agrícola viene funcionando desde hace años con buenos o malos períodos, pero no ha bajado los brazos en cuanto a innovación tecnológica. Posiblemente, por el precios de los granos, las retenciones y la sequía, no tenga buenos tiempos como en otras épocas, pero ante un eventual achicamiento del mercado interno, se están sumando esfuerzos para ganarlos en tierras extranjeras. Hasta dónde la crisis globalizada los dejará, se verá después.
Aunque tardía, otra noticia fue la llegada de recursos para hacer frente a las pérdidas por la sequía. Octubre trajo la lluvia para parte del territorio, pero no fue parejo el alivio y en algunas zonas el déficit pluvial persiste con intensidad.
Un informe brindado en septiembre por el Ministerio de la Producción daba cuenta de que el 72,28 por ciento del territorio total de la provincia estaba afectado por la falta de agua o estaba en riesgo: 9.612.701 hectáreas.
En tanto, la cartera productiva había estimado hasta agosto las pérdidas en cría e invernada en $ 708.949.420; en tambo, $ 75.240.900, y en agricultura, $ 901.622.000. Como la sequía siguió, esos montos de quebrantos fueron superados.
Se dispuso en el momento de la emergencia Äque luego se transformó en desastreÄ una serie de medidas tanto para productores bancarizados como para no bancarizados. Sin embargo, por la naturaleza del fenómeno climático toda ayuda resultaba poca y con la sensación de que se iba a un barril sin fondo.
Por eso, frente a la comunicación de que se han depositado los seis millones de pesos prometidos por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para ganadería y otros 30 millones votados por el Congreso, que hasta ahora no tienen un destino preestablecido, aunque las cifras disten largamente de lo gastado y perdido, es procedente lo que piensa el ministro Ing. Juan José Bertero, en cuanto a que si no deberían ser utilizadas para restablecer el sistema productivo.
Es evidente que prioritariamente se debe tratar de salvar lo que queda de los rodeos, tanto de carne como de leche; poner muy fuertemente el acento en este sector y en la lechería, pero además pensar en el recupero de toda aquella economía más doméstica que completaba el ingreso de los pequeños productores: los animales y producciones de granja, que se perdió totalmente. En tanto, quienes hacen agricultura esperarán la siembra de la soja. Para los otros cultivos, ya se les pasó el tiempo.
Al cierre de la semana, el presidente de la Cámara de Diputados giró a los bloques de la oposición la invitación a integrar una mesa de diálogo legislativo. Eduardo Di Pollina hizo lo propio con la vicegobernadora Griselda Tessio y ella a su vez, con las bancadas del Senado.
En otras palabras, existe un intento de "barajar y dar de nuevo" luego de que los senadores justicialista en la Cámara Alta rechazaran la reforma impositiva. En principio, el justicialismo estaría dispuesto a aceptar la invitación siempre que surja del Poder Ejecutivo. Una vuelta de tuerca más para una situación que debe ser superada: está pendiente de tratamiento el presupuesto 2008 y otros temas fuertes, por ejemplo, la elección del agente financiero de la provincia. Está en redacción el pliego para llamar a licitación.
Los socialistas estuvieron reunidos con Hermes Binner y también lo hicieron algunos legisladores radicales. Se estima que el martes, finalmente, se reanudarán las reuniones de la Mesa Política del Frente Progresista. Mucho hay sobre el tapete para esa jornada en el plano interno de la coalición, aunque algunas voces sostienen que "lo peor ya pasó".
La integración de una Mesa de Diálogo se impone para evitar la reiteración de actitudes que mostraron al país que en Santa Fe no hay convivencia política. No es bueno que entre socios no se escuchen, como que tampoco se tomen en cuenta los mensajes que la sociedad envía.
El cambio de escenario es muy profundo respecto de un año atrás, agudizado en los últimos días por la crisis globalizada frente a la cual ni el país ni Santa Fe ni los sectores de la economía saben cómo repercutirá en ellos.