Los líderes de las 20 principales economías mundiales, entre ellos los de La Argentina, se reunirán el próximo 15 de noviembre cerca de Washington, para hablar de la crisis internacional y discutir nuevas reglas para el sistema financiero.
El denominado G20 reúne a las siete grandes potencias industriales (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) y a países emergentes.
Argentina, Brasil y México forman parte de ese grupo, así como Arabia Saudita, Australia, China, Corea del Sur, India, Indonesia, Rusia, Sudáfrica y Turquía. La Unión Europea es representada por el país que asegura su presidencia rotativa.
En total, el G20 representa el 90% del Producto Interior Bruto mundial y el 90% del comercio internacional, según sus propios datos.
La reunión supone un claro respaldo a la propuesta del presidente francés, Nicolas Sarkozy, que acudió el pasado sábado a Washington tras una visita a Canadá para preparar la convocatoria a Bush.
"Esta primera cumbre será seguida de otras, para refundar el sistema financiero internacional y, mediante una mejor regulación y una vigilancia más eficaz de todos los operadores, asegurarnos de que la crisis actual no volverá a producirse", afirmó la presidencia francesa en un comunicado.
Sarkozy quiere que esta cita sea un nuevo Bretton Woods, en recuerdo del llamamiento de julio de 1944: la conferencia de Naciones Unidas que supuso la fundación del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
En tanto, las acciones de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires volvían a caer este mediodía, con fuerte influencia de lo sucedido en el exterior, repitiendo el comportamiento de los últimos días, si bien no había una tendencia definida. Como se sabe, las operaciones se clausuran a las 18.
Esta mañana, Sarkozy anunció la creación de "un gran fondo estratégico de inversión nacional" para financiar "proyectos industriales innovadores" e instó a los otros países de la UE a que hagan lo mismo y que todos "coordinen sus políticas de inversión".
Este "fondo estratégico de inversión" francés servirá "no para socorrer actividades caducas, sino para invertir en el futuro, aportar fondos propios para financiar proyectos industriales innovadores y audaces", explicó Sarkozy en un discurso de presentación de medidas de apoyo a la economía frente a la crisis financiera.
Insistió en que la crisis actual "no se puede resolver sin una intervención masiva de los Estados" y eso significa que la política tendrá más peso: "la ideología de la dictadura de los mercados y de la impotencia pública ha muerto con la crisis financiera" y frente a eso "se dibuja una nueva relación entre la democracia y la economía".
Además, pidió a la Unión Europea que deje de ser "ingenua" sobre la aplicación de la libre competencia con los otros bloques económicos y que muestre más "voluntarismo" político para que sus propuestas sirvan de base al "nuevo orden mundial" que salga de la crisis.
"Europa tiene que prepararse. No tiene que ser la variable de ajuste del nuevo orden mundial. No tiene que ser ingenua, dejar sus empresas al acecho de todos los depredadores, ser la única en el mundo que no defiende sus intereses, que no protege a sus ciudadanos", señaló Sarkozy.
Insistió en que "Europa tiene que aprender las lecciones de lo que ha ocurrido" y mostrar "un mayor voluntarismo que en el pasado", empezando por "una política comercial para responder al "dumping' (competencia desleal) de todo tipo". Políticas industriales y económicas, porque "no puede ser la única que haga de la competencia un fin en sí, cuando para los demás no es más que un medio".
El secretario adjunto de la CGT, Juan Belén, renovó hoy su pedido a las empresas para que "se abstengan de despedir" personal en el marco de la crisis financiera mundial y les recordó que "han ganado mucho dinero" en los últimos cinco años. Reconoció el sindicalista metalúrgico que "la implosión de la crisis financiera está afectando en los puestos de trabajo".
El superávit fiscal
primario de Argentina fue en septiembre de 3.532 millones de pesos (1.090 millones de dólares), un 11,1% superior al del mismo período de 2007, anunció el ministro de Economía, Carlos Fernández. "Los resultados fiscales son razonables y dentro de lo previsto", agregó. El gobierno estimó para 2009 un superávit fiscal primario de 3,27%, en torno a los 33.600 millones de pesos, según el proyecto de Presupuesto para el año próximo.