Casi 600 trabajadores del frigorífica Finexcor, ubicado en la localidad de Nelson, están sufriendo las consecuencias de la falta de autorización por parte del gobierno nacional de los certificados de exportación de carne (ROE Rojo).
"Están saturados de mercadería. Tienen cajas con carne hasta en los pasillo", explicaron desde el gremio ante una consulta de El Litoral.
"De los trabajadores de Finexcor, 489 están con cumpliendo con garantías horarias y 100 están poniéndose al día con vacaciones que le adeudaba la empresa", confirmó, por su lado, José Viñuela, del Sindicato de la Carne, al tiempo que reconoció que en la empresa están abarrotados de mercadería.
"La solución sólo va a llegar cuando autoricen las exportaciones. Una vez que lo hagan, hay para cargar cuatro barcos con mercadería para el exterior", dijo Viñuela, quien informó que el secretario general del sindicado, Daniel Roa, se encuentra en Buenos Aires realizando gestiones para obtener la firma de los ROE.
Con respecto a la situación de los frigoríficos consumeros, que abastecen al mercado interno, Viñuela reconoció que están trabajando normalmente, aunque fueron suprimidas las horas extra.
Esta mañana, consultado por medios locales, el secretario general de la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, José Fantini, reconoció que por la crisis de los mercados internacionales, que afectan al negocio del producto, "hay alrededor de 20 mil trabajadores en riesgo de sufrir suspensiones".
"A nivel país, la crisis económica mundial ya comenzó a hacer su efecto dominó y empieza a recaer en todos los trabajadores. Hay empresarios que nos han comunicado que los que tienen 4 ó 5 plantas, como el frigorífico Matievich, a fin de mes puede cerrar dos plantas. Otro caso es el del frigorífico Paladini, que va a licenciar a todo su personal de la parte vacuna; el frigorífico Swift, de Rosario ha dejado de tomar empleados y con los contratados no sabe qué va a hacer", alertó.
Según Fantini, el panorama comenzará a complicarse en las próximas semanas. "Hasta hoy no tenemos despidos, pero no creemos que pase mucho tiempo hasta que comencemos a sufrir más duramente esta crisis", sentenció.
Dijo que hay gestiones permanentes ante el gobierno nacional. "Lo que estamos pidiendo es que no haya despidos" porque "no puede ser que el hilo se corte siempre por lo más delgado, que somos los trabajadores", puntualizó.
Ante una consulta, Fantini sostuvo que los trabajadores "creemos que en estos momentos los empresarios tienen que cuidar a sus trabajadores. Nadie duda que ganaron mucha plata cuando el panorama era mejor. Ahora es tiempo de invertir alguna de las ganancias en los trabajadores", subrayó.
Por su parte, el miembro de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa) , Antonio D'Angelo, "las perspectivas (del sector) no son buenas. El mercado interno es lo que es, más no va a crecer, pero tampoco va a seguir cayendo. Y en cuanto a la exportación, al problema que nos plantea nuestro gobierno (demoras en la firma de los ROE rojos), ahora se suma la postura de los clientes en el exterior, que no aceptan los precios pactados oportunamente. Hay muchos empresarios en Europa y países del sudeste asiático tratando de reformular los contratos, ya que hay carne embarcada que no se puede entregar", comentó.
D'Angelo, que se desempeña en el frigorífico Recreo, explicó que actualmente esa planta procesa alrededor del 85% de la producción habitual. "Diría que no se notó tanto la caída, pero estamos preocupados porque creemos que esto de continuar así caerá otro 15% más. Estamos peleando, ajustando los números", concluyó.
La burocracia
del gobierno nacional tiene varios ejemplos en el sector frigorífico. Por ejemplo, el Recreo tiene actualmente 60 toneladas de menudencia -que prácticamente no integran el rubro consumo
del mercado interno- y hace tres meses que se gestiona la autorización para exportarlas. "En ese período hemos gastado más en frío que el valor que posee la mercadería", admitió Antonio D'Angelo.
Cañada de Gómez
La regional de la CGT de Cañada de Gómez está desde ayer en estado de alerta y movilización como consecuencia del despido de seis trabajadores de una empresa del mueble local. En un comunicado que lleva la firma de 14 gremios, calificaron a los despidos como de "inconsultos e improcedentes". La empresa que despidió a los trabajadores es Eldo Omar Mosconi, donde trabajan 120 obreros. "Se trata de una actitud que hace recaer el ajuste y la crisis sobre las espaldas de los obreros, un engranaje que les permitió gozar de los beneficios de los buenos tiempos que llevaron a que esta empresa se transformara en un referente de Cañada de Gómez", ampliaron los sindicalistas. Además, instaron al resto de los empresarios locales a que "eviten" tomar medidas similares, y además dejaron en claro que "el ataque a cualquier trabajador que lo prive de su fuente laboral implica un ataque al movimiento obrero organizado".
La diputada nacional por Santa Fe, María Elena Martin, manifestó su preocupación ante el anuncio realizado por el Estado Nacional de modificar el sistema de otorgamiento de cartas de porte, actualmente a cargo de Federación Agraria Argentina y de los diversos acopiadores diseminados en el país.
"En el caso de que la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) se haga cargo de este servicio, se estaría generando un grave inconveniente a productores y transportistas que verían burocratizada aún más su labor, con los costos que esto acarrea", señaló la legisladora del Bloque Socialista.
Asimismo, "existe una gran incertidumbre respecto del mantenimiento de los puestos de trabajo para aquellos que en las actuales estructuras cumplen esa función. Esto debe ser reconsiderado en forma urgente para no producir daños innecesarios", finalizó.
Fuerte afectación.
El presidente comunal de Nelson, Dr. Dionisio Ramírez, admitió que la crisis de Finexcor afecta el desenvolvimiento de la localidad. "Somos "frigorífico dependientes' y siempre -por un motivo u otro- vienen estos parates que no nos dejan crecer, que nos impiden mirar hacia el futuro porque tenemos que vivir día a día", resaltó. Para el funcionario, "no podemos programar nada para mañana; todo tiene que ser hoy". Según relató en declaraciones a LT 10, en la planta frigorífica del lugar, el 95% de los trabajadores son de la localidad de Nelson por lo que el 50% de la población va a verse afectada. "No hay nada que no nos pueda afectar por el tipo de industria que tenemos", apuntó.