Darío Pignata - [email protected]
"Pedir, lo que se dice pedir, no le puedo pedir más nada al de arriba con Colón. Es que hoy, donde todo se da muy rápido, es jodido estar más de diez años vinculado a un club y a una ciudad como me tocó a mí con Colón en Santa Fe. Ahora, sólo me propongo volver de la mejor manera, porque yo sé que el final se acerca. Eso está claro. Pero también estaba claro que a mí de Colón y del fútbol no me iba a retirar una lesión, por más grave que fuera. Por eso, con volver a esta edad, con las dos rodillas lesionadas gravemente en los ligamentos y operadas, ya estoy hecho. Sólo quiero colaborar con Colón".
Esta charla con Fuertes fue hace dos meses. Más o menos. En las horas previas a su retorno como titular. La barrera de los 100 gritos estaba lejos, a 20 gritos de distancia. Ahora, siete partidos después, la distancia se acortó. Es que el goleador histórico volvió con todo, como en sus mejores momentos, y ayer le agregó un hat-trick inolvidable contra los de La Paternal, a los que siempre vacuna en las canchas argentinas.
Ahora, como el mismo Palermo camino al récord de "Pancho" Varallo, la meta a alcanzar está más cerca. A siete goles menos. A trece gritos que podrían acortarse de cara al 2009, si el "20" sigue en este estado casi de "perfección futbolística" en Colón de la mano de Mohamed.
Ayer, a su show personal no le faltó nada. Se abrazó con Brazenas antes del sorteo, al que fue como capitán, pero después discutió cada uno de los fallos. Clavó el primero y se lo dedicó con la boca llena de gol a la platea del este, con un salto de festejo "maradoniano", para ponerse a tono con el nuevo DT de la Selección Argentina.
Después, lo hizo expulsar a Escudero, peleando una pelota contra la raya, como si fuera el "4" del equipo y no el goleador. Luego, clavó dos más: el tercero y el cuarto. Armó el quinto, a la salida de un tiro libre: se paró como para pegarle, lo hizo desbordar a Oyola y "Tito" la empujó. Antes, a medias con el Ramírez de Margarita, armaron un golazo de fútbol cinco.
En el medio de todo eso, bien abajo del banco sabalero y de frente a Mohamed, se calentó con Francisco Rocchio, el línea que marcaba el ataque de Colón en el complemento. Se le plantó a Caruzzo cuando lo quiso "arrebatar" a Sciorilli en un tiro libre cerca del final.
El pitazo de Gabriel Brazenas, a quien saludó afectuosamente como al inicio, dio paso a la gran ovación que recibió. Esteban Oscar Fuertes volvió a llevarse en sus oídos la música más maravillosa, la del pueblo sabalero con un viejo pero vigente: "Olé... olé... olé... Bichiii... Bichiii...". Agradeció Äcomo ayer, como hoy, como siempreÄ con las manos en alto y la legendaria casaca "20" en la espalda.
La estampa física parece tan inmaculada como la experiencia futbolística a la que hoy le saca el jugo en las canchas argentinas. Con 7 goles en siete partidos, llegó a 87 gritos con la camiseta de Colón. Se subió al podio de los goleadores del actual certamen, con menos cotejos que sus competidores de turno: José Sand tiene 12 en Lanús, Morel aparece con 9 en Tigre y viene Fuertes con 7 en Colón.
Ahora, esa barrera de los 100 gritos no aparece tan lejana ni exagerada. Mucho menos, inalcanzable, para un buen tipo que consigue en Colón todo lo que se propone con la "20" en la espalda.
Además de los ecos por el pago de la primera de 96 cuotas a la Afip por gestión del presidente Lerche, uno de los temas que dominó la previa de Colón-Argentinos fue la posibilidad del regreso veraniego para el fútbol en Santa Fe.
Concretamente, se está hablando de un hexagonal, que se disputaría de corrido desde un martes hasta el sábado. En principio, la idea sería manejar tres sedes: Patronato de Paraná, Colón y Rosario Central.
Los equipos que estarían confirmados, hasta ahora, son Colón de Santa Fe y Rosario Central; Vélez Sarsfield, Nacional de Uruguay y Cerro Porteño de Paraguay. Lo que no está definido, hasta acá, es el sexto equipo (saldría de Tigre, Huracán o Banfield).