Deportes: DEPO-19
Análisis
Pumpido no entra en esta ensalada
Por Enrique Cruz (h)

Las voces a favor y en contra de la designación de Diego Maradona como técnico de la selección se escucharon y compartieron desde el mismo instante en que se hizo el "anuncio". Muchos opinan con la razón y otros (¿acaso la gran mayoría?) lo hacen con el corazón.

Soy un admirador de Maradona. Es, fue y seguirá siendo por siempre el gran ídolo del fútbol argentino. El mejor de todos. Unico e incomparable. Pero tengo mis reservas respecto de la decisión de ponerlo al frente de la selección.

Primero, digo que el gran ganador de todo esto fue Carlos Bilardo, un hombre que ya parecía retirado de la actividad, más dedicado a cuestiones que tienen que ver con lo político o mostrando sus aspiraciones presidencialistas con la AFA. Pero el Bilardo técnico parecía extinguido hasta que surgió esta alternativa que Grondona sacó de la manga, de nombrarlo director general de las selecciones nacionales.

Que Maradona haya sido nombrado entrenador nacional tuvo una repercusión mediática y mundial impactante. No podía ser de otra manera. Pero a partir del mismo momento en que se conoció la noticia, comenzaron a elaborarse una serie de conjeturas y a manejarse tantos nombres de colaboradores que, de ese cimbronazo inicial por la designación del "10", se pasó a un estado de desprolijidad por la ensalada de nombres que comenzaron a mencionarse de hipotéticos futuros colaboradores.

Veamos: Batista, Brown, Goycochea, Mancuso, Troglio, Garré, Gamboa... Estos fueron algunos de los que se mencionaron. Y hay uno más: Nery Pumpido, hoy dirigiendo en Arabia.

Esta mañana hablé con Pumpido y Nery fue claro: "Conmigo nadie habló, pero algo leí y escuché... Lo único que les puedo decir es que miren la foto del equipo campeón de 1986 y saquen sus conclusiones...".

La frase es corta pero el concepto encierra mucho. Salvo él, Valdano y ahora, en cierta forma, Batista, el resto de todos los que se han mencionado para acompañar a Maradona no ganaron nada y no tienen ningún tipo de predicamento ni de antecedente, como entrenadores, para cargarse con el peso de la selección.

A Pumpido no se lo puede mezclar, por más que pertenezca a esa generación del "86 que se pretende premiar, con esta ensalada de nombres que desnuda desprolijidades inadmisibles en tamaña decisión.

La gloria, como jugadores, la tuvieron todos. Como técnicos, los únicos que demostraron lo que valen han sido Pumpido y Valdano. Más este título olímpico de Batista que lo agrega a la lista. Y punto. Mezclarlos con el resto, me parece impropio, desprolijo y un punto de partida nada aconsejable desde el punto de vista de la seriedad.

Parece que al "10" hay que rodearlo mucho, llenarlo de gente... Espero que no termine siendo un amontonamiento.