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Luis Torres de la Llosa (AFP) La crisis financiera nacida en Estados Unidos afecta negativamente la evaluación del riesgo de inversión en América Latina pero los analistas en Nueva York descartan el peligro de una recesión. "No hay duda de que hay una desaceleración en el crecimiento de América latina, pero no vemos el riesgo de una recesión como en el mundo desarrollado", dijo Jane Eddy, directora de Standard and Poors para América Latina. Según Eddy, como en el resto de los países emergentes, el impacto general de la crisis será negativo, y las calificaciones de riesgo de los países y las empresas latinoamericanas comienzan a reflejar esa realidad. "Cambiamos por ejemplo las perspectivas de Costa Rica de "positivas' a "estables' o de Jamaica de "estables' a "negativas', o las perspectivas de los cinco principales bancos de México, de "positivas' a "estables' ", destacó, y citó como ejemplo el caso de la cementera mexicana Cemex, una de las más importantes a nivel mundial, cuya calificación es afectada negativamente por la merma del sector de la construcción en Estados Unidos o Europa, a causa de la crisis. Por el momento, el mayor impacto de la crisis en América Latina se refleja en la caída de las bolsas, en los precios de las materias primas y la devaluación de las monedas locales. "Hay intervenciones para intentar una depreciación de las monedas, bajo la forma de cambios de las tasas de interés o de intervenciones directas de los gobiernos para respaldarlas". Arturo Porzecanski, profesor de Finanzas internacionales en la American University de Washington, advirtió por su parte que "aunque se acabe el pánico en los mercados, el daño va a quedar". Además del impacto sobre los precios de las materias primas, el experto vaticinó un efecto negativo sobre los volúmenes de comercio o los plazos y términos de financiamiento. "Está muy feo, América Latina está mejor preparada que nunca, pero con la tormenta que hay, puede ser insuficiente", dijo, y coincidió con el diagnóstico del ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan: "Es la tormenta del siglo. En este ambiente, no se puede trabajar ni planificar, ni hacer nada a menos que el pánico se acabe. Pero tiene varias semanas y nunca vi algo tan extenso, por lo general son unos días, unas semanas, pero ya tenemos un mes de pánico". Aún en ese ambiente, América Latina parece evitar por el momento el espectro de una recesión. "Lo que sí vemos, es una caída con relación al crecimiento potencial para el resto del año y hasta bien entrado 2009, lo cual nunca es bueno para las economías emergentes", comentó Jane Eddy. Sin embargo, insistió, "si uno mira Brasil, México, Chile, Perú o Colombia, esos países tienen grandes recursos disponibles, menos deuda externa y por lo general mejores políticas fiscales, en los últimos años. Están en mucha mejor posición", agregó. Destacó en particular los casos de Perú, Brasil y México, que por el momento gozan del codiciado "investment grade" de las calificadoras de riesgo. Eddy mencionó al contrario puntos débiles en Argentina, Venezuela, Ecuador y Bolivia: "tienen instituciones más débiles, más vulnerables a los movimientos de los precios de materias primas, sea en la agricultura o los hidrocarburos". |