Redacción de El Litoral
La mamá de Brian Altamirano, un joven asesinado de un disparo por la espalda en un confuso episodio, denunció públicamente la destrucción de una cruz y un cartel colocados en su homenaje la semana pasada. La mujer acusó a los familiares del principal sospechoso, que viven a pocos metros del lugar.
"Nos están provocando", dijo Verónica Villarino, que ayer se encontró con que la cruz y el cartel plantados como en un pequeño altar para recordar a Brian habían desaparecido.
La familia Altamirano había colocado los objetos el 22 de octubre, día en que Brian hubiera cumplido 16 años. Esa tarde marcharon desde la esquina de avenida Blas Parera y calle Estado de Israel -sitio en el que apareció el cadáver-, hasta el Cementerio Municipal. El 13 de septiembre hubo un tiroteo y horas más tarde apareció el cuerpo del menor con un disparo en la espalda.
Un policía, vecino del lugar, permanece detenido desde el día del crimen. La causa está a cargo del juez de Instrucción Quinta, Darío Sánchez, quien evalúa las pruebas recolectadas para dictar una resolución.