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El francés Patrick Privato, copiloto del belga Francois Duval (Ford), con el que sufrió ayer un accidente en el sexto tramo del Rally de Japón, decimocuarta cita del mundial, se encuentra en estado crítico pero estable tras dos operaciones. El accidente se produjo con ambos en segunda posición, luchando por el podio, cuando en una zona rápida y con mucho barro se salieron de la pista y colisionaron por el lateral del copiloto contra una valla metálica de seguridad. El tramo se detuvo y ambos fueron traslados al hospital, Privato en helicóptero. En un principio se le intervino para solucionar sus fracturas de pelvis y de tibia, pero al abrir los cirujanos encontraron fuertes hemorragias internas que llevaron a los médicos a realizar una segunda intervención. Actualmente el copiloto francés, se encuentra en situación estable dentro de su estado crítico, aunque ha mejorado en las últimas horas. Francois Duval, por su parte, no sufrió ningún tipo de daño. En cuanto a la competencia propiamente dicha, los Ford Focus de Mikko Hirvonen, ganador el año pasado, y Jari-Matti Latvala, segundo a 15 segundos, seguían este mediodía (hora argentina) en la vanguardia, delante del Citro‘n C4 de Sébastien Loeb, tercero y cada vez más cerca de lograr el domingo un quinto título mundial. "Fue bastante difícil, porque (Petter) Solberg atacaba fuerte para arrebatarnos la tercera plaza", contó Loeb, autor de un gran tiempo en la ES15 (Imeru, 2,57 km), la única especial al aire libre y en plena naturaleza donde los espectadores estaban autorizados. Este sábado en Sapporo, el cuádruple campeón del mundo estaba a 53 segundos de Hirvonen, 23 segundos más que antes de esta segunda jornada. La culpa fue de un mal reglaje de los amortiguadores que le hizo perder 21 segundos en la ES17 (Kamuycep 2, 33,66 km), su único error del día. Si continúan evitando las trampas mañana, tan bien como en los 156 km minados del sábado, Loeb y su copiloto Daniel Elena conquistarán en Sapporo su quinta corona, sin esperar a Gales a principios de diciembre. "Sebastien está perfectamente en el objetivo", resumió Olivier Quesnel, el patrón de Citro‘n Sport, tenso pero sonriente. "Será una mañana estresante porque todo puede pasar, pero hemos dejado atrás una gran parte del rally", agregó. Detrás del trío de los tres intocables, la jornada estuvo animada por los hermanos Solberg. Petter (Subaru Impreza), campeón del mundo de 2003, comenzó por firmar un gran tiempo en la ES12 (Nikara, 31,12 km), para arrebatar la cuarta plaza a su compañero Chris Atkinson, para gran disfrute de sus numerosos seguidores nipones. Después Henning (Ford Focus), el hermano mayor, hizo un scratch en la ES14 (Kina, 9,55 km) y se acercó a PG Andersson (Suzuki SX4). Eso fue antes de que un pinchazo para Henning (ES17) y un tronco mal situado para Petter (ES18), tuvieran los mismos efectos: suspensión trasera arrancada para los dos hermanos. |