Región: REG-04
Por el crecimiento del monocultivo
Una campaña ideal para que los hongos y las bacterias hagan daño
La combinación de sequía y bajos precios para los granos impulsará la siembra de soja sobre soja, generando mayor predisposición al ataque de Enfermedades de Fin de Ciclo. El clima determinará el momento ideal para el tratamiento químico.
Con los precios de los granos a la mitad de lo que valían en 2007, la próxima campaña gruesa exigirá mayor eficiencia a los chacareros que quieran tener una cosecha exitosa. Uno de los puntos a tener en cuenta será el uso ajustado de insumos. Por ejemplo los fungicidas, productos clave para defender la soja en la etapa más sensible del cultivo. Las enfermedades de fin de ciclo (EFC) y la roya asiática de la soja (RAS) siguen siendo las mayores amenazas sanitarias; y mucho más teniendo en cuenta que el fracaso del trigo y la imposibilidad de sembrar maíz por falta de humedad incrementará las hectáreas en monocultivo (lotes en los que volverá a sembrarse soja), situación predisponente para el ataque de hongos y bacterias. El año pasado, con la oleaginosa a $1.200 la tonelada, los productores podían darse el lujo de repetir una aplicación. Pero ahora, con el grano en $700 y un costo promedio de fungicidas de entre u$s 20 y 30 por hectárea, habrá que saber muy bien cuando tratar el cultivo. Ese fue precisamente el eje de la exposición del fitopatólogo de la UBA, Marcelo Carmona, durante el 1´ Seminario Regional Soja Innovación Bayer realizado el viernes 24 del corriente en la ciudad de Paraná.
Apuntar bien
"La mayoría de los cultivos de soja se están haciendo sobre soja, es decir monocultivo; y eso implica que las EFC en particular son aquellas que van a tener predominancia en esta campaña si es que las condiciones ambientales son favorables", apuntó el especialista. El grupo de enfermedades en cuestión comprende Cercóspora Kikuchii (o tizón morado), Septoria (o mancha marrón), Antracnosis (muy asociada al calor y las lluvias), Phomopsis (encadenado de puntos negros visibles en los rastrojos), y las bacteriosis Pústula Bacteriana y Tizón Bacteriano. Según Carmona, durante las últimas campañas, este grupo de patologías ocasionó pérdidas promedio de 400k/ha (o u$s95), con máximos de 800k/ha. Para conseguir una mayor efectividad en el tratamiento Äexplicó ante un nutrido grupo de técnicosÄ es preciso conocer algunas características de las mismas. Por ejemplo que "el frío no mata los hongos, los conserva; y sí los elimina el calor, porque los deseca". También es preciso saber que es el número de granos y no su peso es lo que define el rinde, por lo que será el período de llenado (entre R3 y R5.5) el de mayor cuidado. Pero lo más importante son las lluvias, ya que estimulan el desarrollo y propagación (al estar presentes en los rastrojos, el salpicado de la gota traslada los vectores hasta el tallo y las hojas). Hasta el momento se aplicaron distintos criterios para el control químico. El preventivo "se derrumba" por el actual precio de la soja, que no permite hacer tratamientos "por las dudas". Y tampoco son suficientes, por sí solos, el fenológico (madurez del cultivo), ni el grado de infestación de alguna enfermedad "índice" (como fue tradicionalmente Septoria y ahora es Cercóspora, debido al gran avance en las últimas campañas). La única certeza para tratar el lote es hacerlo entre R3 y R5.5, pero el momento oportuno lo define las condiciones climáticas. Tras precisar que las EFC son "invisibles", por cuanto les lleva entre 20 y 30 días mostrar los primeros síntomas, aseguró que "sólo la lluvia es capaz de activar los hongos, especialmente a partir de R3". El tratamiento oportuno con fungicidas (triazoles y estrobirulinas) "impacta positivamente entre un 10 y 15% del rinde", aseguró.
A meterse en el lote
En cuanto a RAS, Carmona repasó los conceptos básicos para conocer el comportamiento del hongo. "Le gusta la noche", dijo, y precisó que germina e infecta con oscuridad y temperatura fresca. El rango ideal es de 17 a 24´C y se beneficia con 5 a 6 horas de mojado foliar. Superados los 30´C "se paraliza la germinación". La infección inicial se produce por el traslado del inóculo a través del viento (por eso es importante monitorear el comportamiento en países vecinos), pero la propagación se desencadena desde las hojas inferiores de la planta. En esta campaña, con la soja a $700, la "tolerancia económica es de u$s 30/ha", pronosticó el especialista de la UBA. Lo importante es saber que el umbral no está dado por el estado fenológico de la planta sino por el nivel de infectación. "Una pústula por folíolo son 8 kilos menos por hectárea", precisó, y aportó una fórmula en función del valor actual de la oleaginosa: "este año el criterio técnico Äpara el tratamiento químicoÄ es de un 7% de incidencia foliar; es decir, cuando se detecten 7 folíolos con roya sobre 100". Estos criterios, finalizó, no tienen validez sin un monitoreo periódico cada 3 o 7 días desde que el cultivo está en R1.
Enfermedades en expansión
En los últimos años se detectó un aumento en las enfermedades agrícolas. Entre las principales causas se encuentra la extensión de la Siembra Directa, debido a que conserva el rastrojo en el lote; y el monocultivo de soja sobre soja, que facilita la supervivencia de vectores en el terreno. También influyó el aumento en la densidad de plantas sin base técnica (aproximadamente un 10% por metro cuadrado), sino por el solo hecho de haber disponibilidad de semillas. La multiplicación también contribuyo, ya que mayormente se realiza en monocultivo y por lo tanto perpetua la presencia de hongos en las semillas, al mismo tiempo que deviene en una mayor susceptibilidad de los cultivares. "Lo primero que uno debiera recomendar es no hacer soja sobre soja, pero esto es una realidad que no es posible ejecutarla. Más en este país, con las condiciones políticas imperantes, en realidad hay una expansión más que una rotación", razonó el fitopatólogo.
Bajar la dosis, "un atentado".
La necesidad de achicar costos puede llevar al productor a cometer el error de hacer el tratamiento químico con menos cantidad de producto del recomendado. Frente a esta posibilidad, Carmona fue terminante. De la misma manera que ocurre con los insecticidas, que en bajas dosis terminan generando resistencia en los insectos, los fungicidas mal usados podrían dejar de ser efectivos a largo plazo. Por ejemplo citó los problemas que tienen los triazoles para controlar roya del trigo en Argentina o RAS en Brasil. "Hoy las dosis no se pueden disminuir. De hecho, al contrario, la recomendación técnica respecto a una elevada presión del inóculo Äporque tiene 3 o 4 años de monocultivo de soja o ambiente favorableÄ en lugar de disminuir o usar la dosis comercial hay que aumentarla hasta un 20%, esto significará una mejor residualidad y mayor eficiencia de control", enfatizó el especialista de la UBA, y sentenció: "disminuir dosis es un atentado, en realidad un riesgo elevado a que los hongos empiecen a ser resistentes o insensibles a los fungicidas".
Juan Manuel Fernándezjmfernandez@ellitoral.com
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