De acuerdo con los especialistas, la inseminación artificial logra un mayor progreso genético, aumentando el nivel productivo del rodeo y, por ende, la rentabilidad del sistema. Sin embargo, ya sea por mala fama, poco conocimiento o experiencias malogradas, esta tecnología no tiene gran difusión. Se estima que en la región santafesina, la realidad es similar a la del país donde se insemina en el 35% de tambos y en el 10% a 15% de los rodeos de cría.
A fin de modificar esta situación y lograr una mayor difusión de estas técnicas, docentes y estudiantes de la Facultad de Ciencias Veterinarias (FCV) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) desarrollan actividades de divulgación con los productores de la Cooperativa Nueva Alpina.
"La idea es que los estudiantes vayan a las casas, apliquen la técnica y desarrollen sus beneficios. Pero, fundamentalmente, van a escuchar las causas por las que los productores no están implementando esta técnica, tan innovadora y de tan bajo costo y que aún no se ha difundido demasiado en nuestro país", contó el médico veterinario Fernando Boris, docente de la FCV y responsable del proyecto.
El desafío que encararon los docentes es el de revertir las malas experiencias o el tabú que hay en torno a la inseminación artificial. En particular, hay tres puntos en los que los especialistas hacen hincapié; en primer lugar, el tema del costo. Muchas veces los productores mantienen a los toros con las vacas y no tienen verdadero conocimiento del costo que implican esos animales. Por ello, el costo parece mucho menor al gasto que se debe realizar para la compra de una pajuela de semen.
"Nosotros le ponemos números a esos costos que pasan desapercibidos para hacerlos evidentes. Eso lo contrastamos con la inseminación y queda claro que es más económico inseminar que mantener al toro", afirmó Boris.
Otro de los puntos destacados es la ventaja del control sanitario. "No todos los que trabajan con toros hacen pruebas sanitarias, a decir verdad lo común es no hacer nada. En cambio con el semen uno siempre incorpora un material inocuo", dijo.
Finalmente, el factor seguridad también es relevante. Los toros tienen un carácter imprevisible y, por lo general, son violentos, por lo que representan un peligro para el personal. En los tambos aumenta el riesgo porque el contacto con los animales es más frecuente que en los rodeos de cría.
Desde la cátedra de Genética y Mejoramiento animal de la FCV se propuso una serie de actividades de extensión. Luego de una etapa de capacitación de los estudiantes, comenzaron las visitas a los 22 tamberos reunidos en la cooperativa.
La estrategia es el contacto cara a cara con los productores y en ese sentido se trata de una experiencia innovadora. "En otras ocasiones hemos dado algunas charlas muy generales y vimos que esas disertaciones magistrales no nos generan el tipo de apertura que estamos buscando para plantear problemas puntuales", detalló el docente.
De esta forma se pretende dar información valiosa para optimizar la empresa productiva. "Si uno compara productores que inseminan con los que no inseminan, los segundos tienen ciertas características, por lo general son empresas familiares y de menor escala. No suelen tener una visión netamente empresarial", señaló Boris.
Prensa UNL