Emerio Agretti
-¨Por qué piensa que la actual crisis internacional no es solamente financiera?.-Yo creo que el problema financiero es fundamentalmente político. Tenemos la crisis financiera más grave desde 1929, la crisis política más grave desde la caída del muro de Berlín : tenemos suspendidas las relaciones militares entre Rusia y la Otan, y entre China y EEUU por la venta de armas a Taiwán; y el liderazgo occidental más desarticulado desde la II Guerra Mundial. Para mí, este último factor es el punto clave. La crisis financiera mundial no se contuvo porque no hay liderazgo político. -¨Por qué piensa esto? -Por ejemplo, Bush es el presidente de los Estados Unidos que termina con peor imagen desde que existen las encuestas. Y además, la crisis se da en medio de un proceso electoral, con lo cual legisladores y candidatos tratan de eludir los costos políticos. En Europa, en Inglaterra, el gobierno laborista tiene la peor intención de voto en medio siglo; en Francia, Sarkozy perdió la mitad de la popularidad en un año; en Alemania, Merkel tiene buena imagen pero hace un mes perdió las elecciones en Bavaria, que era el bastión histórico de su partido; Berlusconi está complicado en Italia y en Japón acaba de asumir el tercer primer ministro, en menos de dos años. Si hubiera un liderazgo más sólido, más firme, más creíble, probablemente la crisis financiera y la crisis estratégica no hubieran llegado a donde llegaron. - Entonces, es ilusorio pensar en que las cosas se reencaucen pronto.-Es que la reconstitución del liderazgo en Occidente no es algo que se haga en unos días. El primer paso será la elección del presidente en EEUU, después la asunción y los primeros pasos de su gestión. Eso solo ya nos lleva a marzo, y apenas empezamos noviembre. Y después habrá que ver cómo reconstruye liderazgo Europa, y cómo reacciona Japón. Porque lo que hay que ver es que, guste o no guste, el G7 tiene el 60 % del PBI mundial. Y hoy China es el 6 %. Si yo sumo China, Brasil, Rusia e India, los emergentes, cuidado: resulta un tercio del PBI del G7. Entonces, no cometamos el error de pensar que hoy China tiene masa crítica suficiente como para manejar esta crisis. Si Occidente no se organiza y pone las cosas en orden, no es China quien va a salvar esta crisis. -Muchos hablan, y algunos con cierto entusiasmo, del fin del capitalismo tal como lo conocemos; o al menos, de la hegemonía de Estados Unidos.-Esto es similar a la crisis del "30, y la crisis del "30 no fue el fin del capitalismo. Lo que produjo es lo que estamos viendo ahora: el capitalismo usa al Estado como un instrumento de contención de crisis. Pasó exactamente lo mismo: puede llamarse keynesianismo en el caso británico, el New Deal de Roosevelt y la política de Justo en Argentina (obra pública, creación del Banco Central, creación de juntas reguladoras). En cuanto a si es el fin de la hegemonía de EEUU, creo que de lo que es el fin es de la visión que tuvimos en los "80 y "90 de que había una única superpotencia a nivel mundial. EEUU va a seguir siendo el primer país del mundo. Pero no va a ser el único, como parecía. -Entre quienes celebraron estuvo el gobierno argentino. ¨Pero cómo está parado el país en este escenario? -Argentina está en una situación complicada. Porque así como en Brasil el presidente Lula sigue teniendo una popularidad del 80 %, en Argentina el gobierno tiene popularidad baja, que no llega al 30 %. Por la crisis del primer semestre del conflicto con el campo, y otra ahora con la estatización de las AFJP. Y acá es donde la Argentina tiene que reconocer, con mucha serenidad, que estamos ante una crisis mundial sin precedentes. A lo que hay que agregar una crisis local, porque por la manera en que se ha manejado el tema de las AFJP, nos encontramos con una crisis de confianza.Cuando la economía anda bien, la política incide poco. Cuando la economía tiene problemas, la política es decisiva. Y estamos en un momento en que, tanto a nivel mundial como local, los aciertos y errores que se cometan son decisivos para remontar o no la crisis. -Más allá de cómo se manejó ¨que opina de la reestatización de las jubilaciones?-Es una medida innecesaria en este momento. El año pasado se abrió la opción, y la gente que quería el Estado se pasó a ahí. No estamos revisando un sistema de 20 años, la gente acaba de optar. Y lamentablemente, el Estado no genera mayor confianza en el manejo de esos recursos.-Estuvo reunido con el gobernador Hermes Binner ¨qué opinión tiene de él?
-En este momento, las dos figuras que más han crecido en el campo de la política son el vicepresidente Cobos y el gobernador Binner. Cobos, por el papel que le tocó en ese azar que fue la madrugada del 17 de julio. Y el gobernador Binner, como consecuencia de un trabajo más sistemático. Binner es una figura que ha pasado a ser una referencia nacional. Y hay otra paradoja. Hoy el candidato justicialista más votado es Carlos Reutemann. Yo siempre digo que Santa Fe tiene la particularidad de no haber colocado un presidente ni un vice, en un siglo y medio. Lo cual es bastante extraño, por la importancia de la provincia. Y, sin que esto sea un pronóstico, no hay otro momento en la historia argentina desde siglo y medio atrás hasta ahora, en que la política santafesina esté pesando tanto a nivel nacional. Porque hoy, aunque esto pueda ser prematuro, la provincia de Santa Fe pone dos presidenciables: uno del peronismo, y otro de fuera del peronismo. Y creo que esto no es casual. Esto es porque Santa Fe tiene un modelo de funcionamiento político de convivencia de las fuerzas políticas. Ha tenido en Rosario intendentes socialistas, que convivieron durante varios períodos con gobenadores justicialistas. Y hoy tiene un gobernador socialista, que convive con una mayoría de intendentes justicialistas. Esto marca un funcionamiento de la política que es lo contrario a lo que se ve a nivel nacional.