Sucesos: SUCE-02
Crimen en Zenón Pereyra
Perpetua para un policía por ahorcar a un ladrón
Un sargento de la Guardia Rural Los Pumas fue condenado a cadena perpetua por estrangular a un delincuente de Frontera. La condena se agrava por tratarse de un miembro de una fuerza de seguridad del Estado, en el ejercicio de su función. La defensa apeló la sentencia.

Juliano Salierno

El 4 de noviembre de 2007 un sargento de policía quedó bajo arresto, involucrado en la muerte por ahorcamiento de un muchacho de 21 años, que acababa de robar en una casa de campo en Zenón Pereyra, localidad ubicada a 76 km al oeste de la capital provincial. El 17 de septiembre el juez de Sentencia N§ 5, Enrique Álvarez, lo condenó a la pena de "prisión perpetua" y la defensa recurrió a la Cámara de Apelación Penal para que revise el fallo, que aún no está firme.

Rubén Acuña, era sargento de policía de la Guardia Rural Los Pumas y prestaba servicio en Frontera, en el límite con San Francisco -Córdoba-. Esa tarde de domingo mientras estaba de guardia, recibió un llamado de un vecino de Zenón Pereyra que denunció la presencia de un extraño en su propiedad de la zona rural, por lo que el uniformado acudió en su ayuda.

Hubo una persecución, que terminó con la captura de Marcelo Daniel Córdoba, el muchacho de 21 años que terminaría ahorcado por el efecto de una correa que tenía atada al cuello en el momento en que llegaron los refuerzos.

La víctima quedó esposada en pleno campo. Desde allí habría sido arrastrada hasta un camino vecinal, donde estaba el móvil. En el trayecto, el trato dispensado por el policía hizo que comenzara a ahorcarse y a emitir ronquidos cuyo efecto sería irreversible.

La Instrucción

Varios policías quedaron arrestados por lo que en principio se presentó como una "muerte dudosa". El juez de Instrucción de la ciudad de San Jorge, Eladio García, ordenó el traslado del cuerpo a la morgue del hospital Cullen, porque "presenta marcas en el cuello", según señaló en su momento.

García procesó finalmente a Acuña y sobreseyó al resto de los imputados, que nada tenían que ver en el crimen. Una vez en Sentencia, el juez Enrique Álvarez lo condenó -a instancias del fiscal José Luis Paz- a "prisión perpetua como autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por la calidad de sujeto activo".

La condena, que rondaría los 20 años de encierro, se debe a que Acuña abusó "de su cargo de miembro de la Fuerza de Seguridad Los Pumas de la Policía de la Provincia de Santa Fe", justificó el juez. Está claro que Acuña "lo trasladó desde el campo a la calle tirando de la cinta y produciendo el deceso minutos después", agregó Álvarez.

Dudas planteadas

En cuanto a las pruebas que lo señalan figuran las declaraciones de otros policías, que al llegar al lugar se encuentran con que Córdoba "tenía ceñido a su cuello una correa plástica de color rojo" con la que se ahorca.

La autopsia reveló que se trató de una "muerte violenta por compresión traumática del cuello por lazo". Y como si fuera poco, un informe del Instituto Médico Legal de Rosario concluye que "el cuadro pulmonar es compatible con asfixia".

Asimismo la defensa plantea "la duda entre homicidio o suicidio", a lo que el juez le responde que "es materialmente imposible que la propia víctima se "ahorque' de la forma que se informa en el protocolo de autopsia".

Su abogado hace alusión a un "caño" encontrado en la zona, con el que cual el nieto del dueño del campo habría golpeado a Córdoba, pero "tampoco se probaron golpes" en la autopsia.

Para el magistrado "estamos ante la figura de homicidio agravado por la calidad del sujeto activo", dado que pertenecía a la fuerza de seguridad y estaba persiguiendo a un sospechoso, lo que se configura como un "abuso de la función" y actúa como agravante.

"Creo en su inocencia"

"Estamos impotentes sin saber qué hacer", contó el sobrino del ex policía Rubén Acuña. Walter Sandoval le dijo a El Litoral que confía plenamente que su tío es inocente y que ninguno de los suyos se explica cómo pudo ocurrir una cosa semejante, sobre todo si se tiene en cuenta que "estaba pronto a jubilarse".

Los familiares dicen que Córdoba "murió de un golpe en la cabeza", pero el juez no admitió la versión apoyándose en las pruebas materiales reunidas en la causa.

"Creo en su inocencia" reiteró Sandoval, que cuando puede viaja a Santa Fe para visitar a su tío en el pabellón para policías de la cárcel de Las Flores. Además resaltó que quienes peor la están pasando son su esposa y sus tres hijas mujeres, que viven en Villa Ocampo y se les hace muy difícil ir a visitar a su marido y padre.

Rubén Acuña