Buenos Aires, (Télam). - Un ingeniero y ejecutivo comenzará hoy a ser juzgado como acusado de haber abusado sexualmente de su hija de 6 años, lo que fue descubierto a raíz de los dibujos de desnudos que realizaba la niña.
El debate estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 porteño, que juzgará por el delito de corrupción al padre de la niña, cuya identidad no se suministra para proteger la de la víctima.
El caso fue elevado a juicio oral y público luego de que la Cámara del Crimen y la de Casación Penal confirmaron el procesamiento y prisión preventiva del hombre, de 47 años y ejecutivo de una multinacional al momento de quedar detenido.
El juicio oral, cuyo veredicto está previsto para el 17 de noviembre próximo, se realizará, debido a la naturaleza del delito y al vínculo y la edad de la víctima, a puertas cerradas, sin presencia de público.
La causa se originó en 2006 cuando la madre de la nena descubrió que realizaba dibujitos rudimentarios de parejas desnudas, en los que destacaba los genitales femeninos y masculinos.
La mujer concurrió entonces a un Centro de Gestión y Participación Comunal de la ciudad donde, tras realizarle un examen psicológico a la niña, se promovió la denuncia contra el padre de ésta.
Según la pesquisa judicial, el padre, separado de su cónyuge, retiraba a la nena los fines de semana y la llevaba a su casa, donde habría consumado el delito que la Justicia le imputa: "corrupción agravada" por el vínculo y la edad de la víctima.
En la prueba de la Cámara Gesell -una sala privada donde se filma a los ocupantes-, la niña, asistida por profesionales, reveló datos que incriminaron a su padre, a quien no delató directamente porque, según creen los investigadores, éste la amenazaba.
Las fuentes agregaron que una de las pruebas ofrecidas por la querella, representada por el abogado Carlos Wiater, es la declaración testimonial de media docena de psicólogos y psiquiatras del Cuerpo Médico Forense, quienes coincidieron sobre la veracidad y "falta de contaminación" de la exposición de la víctima.
El juez que instruyó el caso, Luis Rodríguez, procesó con prisión preventiva al padre de la víctima, aunque la defensa del acusado solicitó su excarcelación, que le fue denegada.
El defensor Ricardo Huñis presentó entonces un recurso de Casación, al que se opusieron tanto el abogado de la madre, Wiater, como el fiscal Juan Martín Romero Victorica.
La Sala III de la Cámara de Casación afirmó que en el caso "se verifica la existencia de elementos comprobados que tornan inviable la excarcelación", por lo que el ejecutivo llega hoy preso al debate, en el que de ser hallado culpable podría ser condenado a una pena de entre 10 y 15 años de prisión.